Con más de 5.000 hectáreas de viñedos en su haber y unas cuantas tijeras gastadas -como le gusta presentarse- el ingeniero agrónomo mendocino Marcelo Pablo Canatella cuenta con una destacada trayectoria en el ámbito vitivinícola argentino. Desde 1998 trabaja en viticultura de alta gama y se ha especializado en el manejo orgánico y sostenible de viñedos. Actualmente se desempeña como asesor en múltiples bodegas y viñedos, a los que aporta su conocimiento en técnicas de cultivo, manejo de suelos y sistemas de riego. En este segundo artículo de una serie que publicamos en Enolife, reseña las preguntas más importantes que debe plantearse el viñatero -y conocer las respuestas correctas- a la hora de preparar el viñedo para la siguiente temporada.
Podar no consiste únicamente en elegir qué madera cortar. Detrás de cada decisión hay criterios técnicos que influyen directamente en el equilibrio de la planta, la producción y la calidad de la cosecha.
En la primera parte de esta serie respondí 7 preguntas fundamentales sobre poda (podés encontrar la nota en mi blog). En esta nueva entrega continúo con 8 consultas que suelen surgir tanto entre estudiantes como entre productores y operarios de viñedo.
¿Qué tipos de poda existen? ¿Qué distingue a un buen podador? ¿Qué es el tironeo y por qué es una práctica importante? ¿En qué consiste una correcta atadura? Estas son algunas de las preguntas que desarrollo, con el objetivo de aportar fundamentos que ayuden a comprender el porqué de cada labor, más allá de la práctica. Porque una buena poda no depende sólo de la experiencia con la tijera. Depende, sobre todo, del conocimiento que guía cada decisión.
¿Qué tipos de poda existen?
Podemos distinguir dos tipos de poda:
- Poda de formación: Se realiza durante los primeros 2 o 3 años del viñedo con el objetivo de armar la arquitectura de la planta adulta, teniendo en cuenta el sistema de conducción elegido.
- Poda de fructificación:El objetivo de esta poda es lograr producciones regulares, constantes y homogéneas a lo largo de los años. Para ello, anualmente se elimina parte de la madera vieja, favoreciendo la formación de nuevos pámpanos que portarán las hojas y los racimos de la próxima cosecha. Esta poda debe adaptarse al sistema de conducción y al sistema de poda elegido, considerando las características y los componentes propios de cada uno.
¿Cuáles son los elementos de poda?
Los elementos de poda más comunes son el pitón y el cargador.
El pitón consta de 1 a 3 yemas y su función es mixta: provee madera de reemplazo para la próxima poda y da origen a pámpanos (futuros sarmientos) con uva para la presente temporada.
El cargador tiene un número de yemas variables (entre 6 y 12 yemas) de acuerdo a la variedad, al objetivo productivo del viñedo y sobre todo de acuerdo al vigor de las plantas. No tiene función de provisión de madera para la próxima temporada, sino que su único objetivo es productivo.
¿Qué debe tener en cuenta un buen podador?
Al momento de elegir los elementos de poda, se deben buscar sarmientos maduros, sanos, bien soleados, de crecimiento equilibrado, de sección cilíndrica, con yemas globosas, entrenudos de crecimiento normal. Se deben evitar aquellos sarmientos de gran crecimiento, de sección aplanada, con yemas triangulares o chatas y entrenudos muy largos.
¿Cuáles son los sistemas de poda más comunes?
Básicamente los sistemas de poda más comunes son:
- Poda a Guyot: Consta de un elemento corto de poda (pitón generalmente de 2 yemas) para renuevo y un elemento largo de carga (cargador) cuyo número de yemas va entre 6 y 12.
- Poda a Cordón Pitoneado: Presenta un solo elemento que es un pitón, generalmente de 2 yemas francas, distanciados unos de otros entre 8 y 12 centímetros. El cordón pitoneado puede ser unilateral (un solo brazo por planta) o bilateral (dos brazos por plantas a ambos lados del tronco)
¿Cómo se ejecutan los cortes de poda?
Previo a iniciar la tarea de la poda, se debe contar con las tijeras, tijerones y serruchos en buen estado y perfectamente afilados.
Los cortes de poda deben ejecutarse un par de centímetros por encima de la yema y no al ras de la misma. Hay que tener en cuenta que cuando se corta se produce un cono de cicatrización que seca la madera y puede interrumpirse el normal flujo de savia hacia la yema.
¿Se deben pintar los cortes que se realizan en la poda?
Es recomendable pintar los cortes de poda mayores a 4 centímetros de diámetro con látex más fungicidas de amplio espectro o pasta bordelesa para evitar propagación del complejo de hongos causantes de las enfermedades de la madera que terminan generando la muerte de los brazos. Los cortes deben pintarse el mismo día que se ejecutan.
En lo posible se deben evitar los cortes y/o rebajes muy gruesos y el uso del serrucho.
¿A qué se le llama tironeo?
El tironeo es la remoción de los sarmientos cortados. Puede hacerse en el mismo momento de la poda o dejar el tironeo para después.
Una práctica muy común en los viñedos preparados para mecanizar, es el uso de la prepodadora mecánica que se adosa a la parte delantera del tractor y va seccionando los sarmientos cada 15 – 20 centímetros.
La gran ventaja que presenta la prepodadora, además de eliminar la tarea del tironeo, es que deja trozado los restos de poda sobre el camellón y no es necesario el trozado mecánico posterior.
¿Qué tareas deben realizarse previa a la atadura?
Previo a la atadura es conveniente realizar las tareas de mantenimiento de estructura cambiando cabeceros y postes intermedios rotos, e idealmente se debería tensar el alambre de carga. Allí es donde se deben atar los elementos de poda.
¿Qué es la atadura?
La atadura consiste en ligar o fijar, los cargadores (en la poda a cargador) o los cordones (en la poda a cordón pitoneado) al primer alambre en los espalderos, comúnmente denominado alambre de carga.
El objetivo principal de la atadura es respetar y mantener el sistema de poda elegido, para que los pámpanos que crecerán durante la temporada presenten una adecuada exposición solar, aumentando así la actividad fotosintética. Por otro lado, permite también lograr una buena distribución de los racimos, aumentando la calidad enológica de los mismos y sobre todo disminuyendo el riesgo de enfermedades criptogámicas.
La conversación continúa en el viñedo
Cada campaña trae nuevos desafíos y cada viñedo plantea preguntas diferentes. Por eso, compartir conocimiento también implica escuchar las inquietudes de quienes trabajan todos los días en el campo.
¿Qué tema te gustaría que abordemos en un próximo artículo? ¿Hay alguna labor o decisión técnica sobre la que te gustaría profundizar?
Dejá tu propuesta a través del whatsapp o por mensaje privado en redes sociales. Las consultas más frecuentes podrán convertirse en futuros contenidos.
















