La variedad Serena es una de las 9 variedades de uva de mesa sin semilla generadas desde el programa de mejoramiento genético del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en la región de Cuyo. Las vides fueron implantadas en 2023 en Robinvale, Victoria, Australia y ya están siendo probadas por la empresa Louis Melbourne que contrató al INTA para este desarrollo.
En el año 1995 el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) inició un programa de mejoramiento genético de uva para consumo en fresco, cuyo principal objetivo fue obtener bayas sin semillas que permitieran a la Argentina y a los productores de Mendoza y San Juan competir a nivel internacional.
Luego de casi 30 años de ensayos a campo y de laboratorio, se inscribieron en el Registro Nacional de Cultivares de Argentina, 9 variedades de uvas sin semilla. De estas nuevas variedades, 3 presentan bayas blancas: Esperanza INTA, Resistencia INTA y Grandeza INTA; otras 3 negras: Fernandina INTA, Revelación INTA y Sorpresa INTA; dos son rojas: Serena INTA y Marisela INTA; y una rosada: Delicia INTA.
Productores, exportadores y técnicos de empresas nacionales y del exterior visitan las parcelas demostrativas que tiene el INTA en sus Estaciones Experimentales Agropecuarias de San Juan, Mendoza y Junín, con el fin de conocer las características del cultivo y calidad de los racimos. Además, se acompaña a productores locales que ya poseen las variedades INTA, observando diferentes manejos para lograr un cultivo óptimo e insertar estas variedades en los mercados comerciales.

Durante el invierno del 2018 y el verano del 2019, un contingente de productores australianos viajó a nuestro país con interés en obtener plantas de Serena INTA. A finales del año 2020 se firmó un acuerdo de evaluación, seguridad y exclusividad de material confidencial con la empresa Louis Melbourne. Luego del período de pandemia, en enero del 2023, las estacas comenzaron su viaje para Australia. Actualmente esta variedad está plantada en dicho país a la espera de dar frutos para poder evaluar la adaptabilidad del cultivar a las condiciones edafoclimáticas de la región.
Hasta el momento la empresa inició el cultivo de Serena INTA en Robinvale, estado de Victoria, con planes de plantarla este 2026 en el estado de Queensland, de clima subtropical. Con ello adelantarían la cosecha de 2 a 3 meses respecto a Victoria.
En paralelo a la inclusión de las variedades INTA en el mercado nacional e internacional, un equipo constituido por especialistas de distintas Estaciones Experimentales del INTA, de Mendoza y San Juan, continúa evaluando preselecciones con el propósito de contar con nuevas variedades inscriptas. Asimismo, se realizan investigaciones sobre el potencial que tienen estas uvas de mesa sin semilla para la obtención de productos con valor agregado como pasas, jugos de uva, bebidas fermentadas, entre otros.

Entre San Juan y Mendoza hay cultivadas 17.000 hectáreas de uva para consumo en fresco. “La variedad de Serena INTA se vende a Australia porque es similar a una variedad que se come en el mundo que se llama Crimson Seedless. La vendimos a Australia y estamos en vía de venderla a Sudáfrica”, contó Beatriz Pugliese, encargada del programa del INTA en San Juan.
A nivel país, el INTA provee estas variedades a los viveros para su comercialización. La ley argentina de obtención de nuevos materiales es libre, aunque para el exterior estos países le otorgan al INTA un royalty.
Los interesados en obtener más información sobre el tema, pueden consultar una nota anterior de Enolife AQUÍ.
Estas variedades obtenidas por el INTA están accesibles para el productor en el website con ficha técnica para su producción y comercialización. Además están disponibles en viveros de San Juan y Mendoza para que el productor pueda comprarlas.
Fuente: INTA y propias













