Representantes del sector vitivinícola de la provincia de La Rioja, Argentina, mantuvieron una reunión con funcionarios del gobierno local para analizar la delicada situación que atraviesa una de las principales actividades económicas de la región. Se acordaron iniciativas para bajar los costos energéticos y logísticos, promover el turismo de bodegas y desarrollar nuevos espacios de comercialización.
El reciente encuentro se dio en un contexto marcado por el incremento sostenido de los costos de producción, la caída de la actividad y las dificultades que enfrenta el sector como consecuencia del escenario económico nacional.
Durante la reunión, productores y representantes de los trabajadores describieron un panorama de fuerte preocupación, reflejado en el cierre de fincas, la interrupción de tareas productivas como la poda y el atado de viñas, y el riesgo que esto representa para la continuidad de una actividad estratégica tanto para la economía riojana como para el sostenimiento del empleo genuino en la región.
En ese marco, los productores plantearon la necesidad de avanzar en mecanismos que permitan aliviar el impacto de los costos energéticos, al considerar que el incremento de las tarifas constituye uno de los principales factores que erosionan la competitividad del sector.
«Con energía cara es muy difícil generar trabajo», remarcó un viñatero, aludiendo a que el aumento de los costos repercute directamente sobre toda la cadena productiva y perjudica no sólo a los productores, sino también a trabajadores, industriales y comerciantes.

De la reunión participaron el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera; el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria; el diputado provincial Raúl Cabral; la secretaria de Trabajo, Myriam Espinosa; la coordinadora Silvia Gaitán; representantes del sector vitivinícola, entre ellos el ingeniero Mario González y el ingeniero Oscar Edgardo Gómez, ambos directivos de la Cámara Riojana de Productores Agropecuarios (Carpa), productores y representantes del Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (Soeva), encabezados por su presidente César Taquia.
El impacto en la cadena del vino
Desde Soeva, sus dirigentes advirtieron que el incremento del costo de vida no ha sido acompañado por una actualización equivalente del valor del jornal, una situación que golpea de manera directa el poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
Por su parte Mario González, presidente de Carpa, expresó: «Mantuvimos una muy interesante reunión con autoridades del gobierno de la rrovincia y del municipio de Chilecito, para comentarles la difícil situación que atraviesa la vitivinicultura en general. Todas las economías regionales se encuentran en crisis, pero la vitivinicultura en un grado mayor, ya que se ve afectada por la caída del consumo y la falta de rentabilidad».
González advirtió sobre el impacto de la crisis en toda la cadena productiva vitivinícola y sus consecuencias sobre las economías regionales: «El enfriamiento de la economía y la pérdida de poder adquisitivo de la gente atentan de forma directa contra la cadena del vino. Es una cadena productiva que genera una gran cantidad de mano de obra, destacándose por encima de cualquier otra actividad agrícola de nuestro país debido al valor agregado que se le da al producto inicial, que es la uva. Este tema no es menor, porque la caída de empresas, bodegas o fincas atenta de manera directa contra la economía de muchos pueblos del interior de nuestra provincia».
Para González, el encuentro con los funcionarios de gobierno representa una oportunidad para avanzar: «Es importante lograr acuerdos que nos permitan mantenernos en pie ante estas circunstancias adversas. Los productores vivimos de nuestro propio esfuerzo, vivimos de las ventas de nuestros productos, y tenemos que esforzarnos entre todos para salir de esta fuerte crisis que nos atraviesa a todos».
Iniciativas para superar la crisis
Respecto de las medidas concretas, el titular de Carpa contó: «Acordamos buscar alternativas que nos lleven a solucionar los problemas de corto plazo, pero también trabajar en aspectos estructurales que nos ayuden a mediano y largo plazo. Necesitamos posicionar nuestros productos, apostar al turismo, aumentar las ventas y, sobre todo, trabajar sobre los costos. Lo impositivo en nuestro país es insostenible, la logística para llegar a los lugares masivos de consumo devenga costos altísimos, como así también los costos energéticos actuales, que no son posibles de afrontar. Todos estos aspectos nos quitan competitividad y ponen en riesgo a cientos de familias que viven de esta noble actividad». Y añadió: «Fue muy positiva la reunión, ya que siempre hay que rescatar la posibilidad de dialogar y ser escuchados. Esperamos, en los próximos días, poder concretar acciones, porque los tiempos nos apremian».
Asimismo, los representantes del sector valoraron la decisión del gobierno provincial de volver a poner en circulación la cuasimoneda «Chachos» como una herramienta destinada a fortalecer el mercado interno. En ese sentido, consideraron que la medida «representa un paliativo que contribuirá a mejorar el circulante en el comercio, la industria y la actividad primaria», favoreciendo el movimiento económico en un contexto de fuerte retracción del consumo.













