En 2024, el enólogo y empresario Martín Azcona -dueño de la bodega Familia Azcona de San Juan- sorprendió lanzando «Marziano Nero», un vino de uva blanca de color tinto del que sólo se hicieron 266 botellas. Además de ese original y cotizado «invento», inspirado en el personaje de la película «ET» y del que hoy quedan unas pocas botellas que se pagan hasta 800 dólares, el winemaker elabora vinos Malbec, Pinot Noir y blends de reconocida calidad. Con ellos, desembarcó recientemente en el exigente mercado peruano con notable repercusión en influyentes medios como Placeres Gourmet y Decantador.
Los vinos de Martín Azcona nacen en el Valle de Pedernal, al suroeste de la provincia de San Juan -segunda productora de vino de Argentina. Desde ese terruño, considerado extremo tanto por la marcada amplitud térmica -que puede llegar a una diferencia de 24 o 25 grados centígrados entre el día y la noche- como por los suelos calcáreos de fuerte mineralidad, sus vinos llegaron al Perú en los primeros meses de 2026 de la mano de la empresa distribuidora Romovi Wines.
Tras varias catas y presentaciones, por su comprobada calidad estos vinos sanjuaninos fueron noticia en varios medios especializados de Lima. Para el empresario, esta posibilidad de exportación constituye un desafío atractivo, por el nivel de exigencia de los consumidores y restaurantes del país inca. “Perú es nuestra escuela. Si logramos estar a la altura de su gastronomía, podemos competir en cualquier mercado del mundo”, advierte Azcona.
El enólogo sanjuanino ya vende en Lima tres de sus etiquetas: un Pinot Noir estacionado 18 meses en barricas francesas, un Malbec con 12 meses de crianza y un blend de ambos varietales, llamado “Dos Atorrantes”.
Con reconocidas bodegas allí instaladas, el valle del Pedernal se ha convertido en los últimos años en una de las zonas vitivinícolas valoradas del país por sus condiciones naturales. Aunque San Juan para muchos es sinónimo de calor, Azcona destaca que, sin embargo, Pedernal es uno de los lugares con más amplitud térmica y noches muy frías de Argentina, ideal para variedades delicadas como el Pinot Noir.
“Cuando plantamos Pinot Noir en el año 2000 muchos pensaban que era una locura para San Juan. Hoy es una de las variedades más importantes de la región”, recuerda. Y agrega que los suelos calcáreos allí presentes son similares a los de tradicionales regiones europeas, como Borgoña y Toscana. Esa combinación de clima y terrorir, explica Azcona, resulta en vinos con mucha frescura, tensión y una marcada sensación mineral.
El Valle del Pedernal
Este valle sanjuanino es un terroir con características únicas, que ha dado vinos multipremiados a nivel mundial. Una de sus claves es el suelo calcáreo geológico, resultante del lecho marino que allí existió hace unos 480 millones de años, cuando toda la zona de la Cordillera de los Andes estuvo bajo la aguas del océano, una característica que sólo tienen el 7% de suelos en el mundo, como los de Borgoña, en Francia.
A esto se suma el clima, diferente al de todo San Juan por estar a más de 1.400 metros sobre el nivel del mar, más frío, con grandes amplitudes térmicas que cambian la ecuación de los vinos, que poseen gran concentración, con taninos de textura fina y mineralidad está muy presente.
Un novedoso tinto de blancas
El enólogo sanjuanino cobró notoriedad por su «invento» del vino Chardonnay de color «negro», un proyecto experimental que resultó exitoso por su calidad y bien cotizado. El «Marziano Nero», en homenaje al personaje extraterrestre de la famosa película ET, comenzó vendiéndose en 2024 a $25.000 y hoy, las pocas botellas que quedan de las 266 originales, valen entre 500 y 800 dólares, puestas en venta por coleccionistas privados.
Según contó Azcona a la periodista especializada Elizabeth Pérez, de El Tiempo de San Juan, ese vino fue fruto de una especie de desafío familiar: su padre, también viticultor, le sugirió que si se hacían blancos de tintos, por qué ellos no podían elaborar un tinto de blancos. Tras 4 años de investigaciones y pruebas, nació Marziano Nero, así, con «z», porque se trata de un «marciano» único, bromea el viticultor. Fue elaborado totalmente con uvas Chardonnay, criadas un año en barricas nuevas y luego un año más en barrica que antes tenían Malbec, por lo que tomaron ese color.
Voy a volver a hacer el Marziano Nero cuando se den las condiciones climáticas exactas para poder conjugar una nueva elaboración».
MARTÍN AZCONA, enólogo creador del Chardonnay «negro» en homenaje al ET.
Ahora, según contó el winemaker al diario El Tiempo, «el foco está puesto en seguir creciendo en mercados gastronómicos de alto nivel.» En Perú, planea realizar visitas periódicas, capacitaciones y encuentros con consumidores para fortalecer la presencia de sus vinos.
Además de Pinot Noir y Malbec, la familia trabaja con Chardonnay, Viognier y hasta un proyecto de Gewürztraminer, una variedad muy poco habitual en Argentina. “Nos interesa hacer vinos con identidad, distintos y ligados al lugar donde nacen”, resumió Azcona.
Fuente: El Tiempo de San Juan















