La investigación conjunta busca recuperar la práctica ancestral de conservar vinos en recipientes cerámicos fabricados con arcillas extraídas del mismo terroir de los viñedos mendocinos. Los técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de esta provincia ya realizan ensayos enológicos comparativos utilizando un mismo vino guardado en esas vasijas y en damajuanas de vidrio de 10 litros, para analizar al cabo de 6 meses las diferencias que puedan producirse durante el proceso de crianza.
La Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) diseñó, fabricó y entregó vasijas cerámicas hechas con arcillas mendocinas al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Mendoza, para que los técnicos de este organismo realicen ensayos enológicos que evaluarán cómo funcionan estos recipientes para la guarda y crianza de vinos. La iniciativa fortalece la investigación aplicada, la formación estudiantil y la vinculación con el sector productivo.
Con este proyecto, denominado «Vasijas densas de cerámica», la FAD continúa consolidando su compromiso con la investigación, la innovación y la transferencia de conocimientos al territorio, a la vez que articula saberes académicos, científicos y productivos para desarrollar nuevas aplicaciones de la cerámica en la industria vitivinícola.
Las piezas fueron desarrolladas en el ámbito de las Carreras de Cerámica de la FAD y forman parte de un proyecto financiado por la entidad Universidad, Cultura y Territorio, orientado a la formulación de pastas cerámicas densas elaboradas con arcillas propias de Mendoza para la guarda y crianza de vinos de uvas criollas.

La incorporación de estas vasijas a la bodega experimental del INTA representa una nueva etapa en el desarrollo del proyecto. Allí ya se llevan adelante ensayos enológicos comparativos utilizando un mismo vino, que será conservado tanto en las vasijas cerámicas como en recipientes testigo -damajuanas de vidrio de 10 litros- para analizar las diferencias que puedan producirse durante el proceso de crianza.
Durante aproximadamente 6 meses, el equipo técnico evaluará distintos parámetros vinculados con la evolución del vino, entre ellos los procesos de oxidación, la polimerización de taninos y antocianos y los cambios sensoriales, con el objetivo de conocer el comportamiento de las vasijas cerámicas y su potencial aplicación en la producción vitivinícola.
Esta propuesta recupera una práctica ancestral -la conservación de vinos en recipientes cerámicos- desde una perspectiva contemporánea, combinando investigación aplicada, innovación material y sostenibilidad. Además, pone en valor recursos locales mediante el desarrollo de pastas de gres elaboradas con arcillas mendocinas, generando nuevas oportunidades de transferencia tecnológica para uno de los sectores productivos más representativos de la provincia.
El proyecto también constituye un espacio de formación para estudiantes de las Carreras de Cerámica, quienes participan activamente en las distintas etapas de investigación, producción y vinculación tecnológica, fortaleciendo su experiencia profesional a través del trabajo interdisciplinario y el contacto con instituciones del ámbito científico y productivo.
La iniciativa forma parte de una línea de investigación con trayectoria dentro de la Facultad, que desde hace varios años desarrolla estudios sobre formulación de pastas cerámicas, experimentación con materias primas regionales, producción de prototipos y ensayos aplicados a la industria vitivinícola. De este modo, la FAD reafirma su papel como una institución que genera conocimiento, promueve la innovación y construye vínculos estratégicos entre la universidad, el territorio y el sector productivo.
El proyecto es dirigido por el profesor José Altamira y codirigido por el licenciado Esteban Such. Integran el equipo de trabajo los estudiantes Milada Baraga, Pilar Escudero, Leila Rivero y Julián Vega, con la destacada colaboración del profesor Agustín Herrera, quien acompañó la fabricación de las vasijas mediante técnicas de torno alfarero y la formación de estudiantes en ese proceso. Los ensayos enológicos estarán a cargo del equipo técnico de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Mendoza, encabezado por el ingeniero Santiago Sari.













