El presidente saliente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) -quien será reemplazado por el nuevo titular Fabián Ruggeri a partir del 7 de marzo tras el clásico Desayuno de la entidad- reiteró para el sitio Semanario Chilecito TV los conceptos que viene expresando en respuesta a las afirmaciones de personalidades de la industria, sobre que es necesario levantar viñedos porque «sobran» como una respuesta a la acumulación de stocks vínicos y la caída en el consumo de vino.
Tal como le expresó al periodista Santiago Montiveros de Radio Post de Mendoza, a mediados de febrero, en el contexto de las dificultades del sector por la disminución del consumo de vino y la acumulación de stocks en las bodegas, el dirigente de Coviar Mario H. González no coincide de ninguna manera con las ideas lanzadas por algunas personalidades, bodegueros y funcionarios gubernamentales acerca de que «sobran» 70.000 hectáreas de viña en Argentina.
“No coincido. Creo que hay que darle destino, hay que buscarle alternativas”, manifestó. Según el también ex presidente de la Cooperativa La Riojana de Chilecito, La Rioja, el inconveniente no es la cantidad de hectáreas, sino qué se produce con las uvas obtenidas y el destino que se le da a esa producción: “Si hacemos todos lo mismo y encima no se consume, lógicamente va a sobrar producto y esto no va a tener nunca una rentabilidad adecuada”.

“Al haber poco consumo empieza a haber mayor oferta y eso hace que algunos precios caigan. Y eso está pasando en el mundo, no tan solo en Argentina”, sostuvo. Y se refirió a la necesidad de financiamiento y a la falta de esta oferta en el mercado argentino: “En cualquier parte del mundo las herramientas financieras tienen tasas del 1,5% o 2% anual, con años de gracia. Nosotros tenemos créditos a 4 o 5 años, con tasas del 35% o 40%. Así es muy difícil hacer un cambio”.
González remarcó que la vitivinicultura parte de la uva, el producto base con el cuál se elaboran múltiples subproductos: vino, mosto, jugo, uva fresca, pasas, alcohol vínico. Según su óptica, la opción y la posibilidad que se abre en el futuro inmediato, es «diversificar y adaptarse a los cambios en el consumidor», que en la actualidad se inclina por vinos con menos alcohol, frescos, «fáciles de tomar», más allá de que los vinos premium argentinos siguen cotizándose y vendiéndose en el mercado interno y en el exterior.
“La calidad tiene que ser el punto número uno”, expresó. Y añadió que el desafío es sostener al productor primario, para que no sea la eterna variable de ajuste cuando los precios caen. “Uno se puede acomodar teniendo reglas claras a largo plazo. Si las reglas cambian cada dos o tres años, es muy difícil”, finalizó.
González adelantó que su entidad, con apoyo de gobiernos y empresarios que producen frutas en otras provincias argentinas, insistirá en los próximos días con el proyecto de la Ley de Mostos, que promueve el uso de mosto de uva (jugo concentrado) y de otras frutas como edulcorante natural en bebidas analcohólicas, buscando reemplazar azúcares industriales y sobre todo a la fructosa de maíz. “Se hará mucho hincapié en razones de salud”, anunció el presidente saliente de la Coviar, confiado en que su campaña será defendida por los legisladores de las provincias vitivinícolas y finalmente la ley será tratada y aprobada.













