El ingeniero agrónomo, enólogo y escritor Roberto Cipresso (62), nacido en Bassano del Grappa, en la región del Veneto, recibirá el próximo 19 de marzo de 2026 el título de Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). La distinción, según los fundamentos de la resolución académica, meritúa su destacada trayectoria internacional y sus aportes a la viticultura y enología de Argentina.
El ámbito enológico argentino celebrará un momento de alto valor simbólico y académico, con repercusión internacional. En la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA) de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), ubicada en Luján de Cuyo, Mendoza, se otorgará al reconocido agrónomo, enólogo y autor de libros Roberto Cipresso el título de Doctor Honoris Causa.
No se trata de un simple homenaje a la trayectoria del experto italiano, sino de la validación científica de una visión que ha cambiado radicalmente la viticultura argentina y sudamericana, elevando el vino de producto agrícola a narración geológica e histórica.
La distinción a Cipresso se realizará el próximo día 19 de marzo de 2026 a las 10 hs en la Facultad de Ciencias Agrarias, en un acto que contará con la presencia de invitados, referentes de la enología mendocina, periodistas y las máximas autoridades de la UNCuyo.

El momento culminante de la ceremonia será la charla magistra de Cipresso sobre “El terroir como único camino para el viñedo del mañana”. En una era marcada por el cambio climático y la homogeneización de los gustos, el enólogo italiano propondrá una tesis clara: el terroir no es una opción, sino la única estrategia de resiliencia.
La revolución del terroir
Durante décadas, la enología argentina ha estado asociada fuertemente a la potencia del Malbec. La contribución de Cipresso ha sido darle un giro decisivo para desplazar el foco de la variedad al lugar.
A través de años de zonificación y observación meticulosa, Cipresso guió a productores y críticos hacia una nueva conciencia: el terroir como síntesis milenaria entre suelo, altitud y memoria del paisaje.
Sus análisis sobre microáreas como La Consulta y Altamira, en el departamento de San Carlos del Valle de Uco mendocino, permitió que esos terroirs sean hoy considerados pilares de la geografía cualitativa argentina. En buena medida gracias a esos trabajos, los vinos de Mendoza ya no son valorados y demandados sólo por su concentración, sino por su precisión quirúrgica y su identidad territorial.
La nueva frontera: 450 millones de años de historia geológica
El vínculo entre Cipresso y Argentina encontró su expresión más extrema en el proyecto Matervini, compartido con Santiago Achával. En la provincia de Mendoza, la investigación se dirigió hacia la precordillera de los Andes, un territorio que desafía las lógicas vitícolas convencionales. Mientras que la cordillera principal tiene una historia geológica de alrededor de 30 millones de años, la precordillera posee una antigüedad de 450 millones de años.
¿Por qué es importante? Esta diferencia no es sólo un dato científico, sino una clave interpretativa organoléptica. Esos suelos tan antiguos finalmente impactan en la copa, imprimiendo al vino trazas minerales y una complejidad estructural única, capaces de contar la evolución del planeta.

Esta profundidad geológica es lo que ha convencido a la prensa mundial de reconocer a la Argentina como una de las cunas de los grandes vinos de terroir del futuro.
De los Apeninos a los Andes: un viaje de conocimiento
Cipresso es originario de Bassano del Grappa (Véneto, Italia). Inició su carrera como enólogo e ingeniero agrónomo en 1987 en Montalcino. En 1992 creó su pequeña empresa Fattoria La Fiorita en el corazón de Montalcino. En 1999 funda Winemaking, el grupo de asesoramiento enológico y de formación profesional para técnicos de viña y de bodega. En el mismo año inicia varios proyectos de consultoría en Véneto, Friuli, Piamonte y Campania, pero el éxito más notorio de esata época de su desempeño profesional proviene de un trabajo difícil pero fascinante en Mendoza: «Malbec Altamira», en la Bodega Achaval Ferrer, establecimiento que en 2009 fue proclamado como «La mejor bodega del mundo» por la organización Wine & Spirits.
En 2006 fue nombrado mejor enólogo italiano, durante el evento «Oscar del Vino».
Ha publicado numerosos libros, entre ellos «La novela del vino» (2006), «Vinosofía» (2008), «Vineide» (2009) y «Vino. La novela secreta» (2018). En 2020 salió el podcast «Divino» realizado junto a Federico Buffa.
En 2019 planta en Cusco, Perú, uno de los viñedos más altos del mundo. En 2015 tiene los primeros contactos con la organización Cervim y la denominada «viticultura heroica», participando en una mesa redonda titulada: «Entre innovación y tradición: la investigación para el desarrollo de la viticultura heroica», con la intervención titulada: «Viticultura al límite: de la originalidad a la autoridad».
A partir de ahí, cada año participa en las degustaciones del Mondial des Vins Extrêmes, el concurso internacional dedicado a los vinos producidos por la viticultura heroica.
Desde las colinas de Bassano del Grappa hasta los prestigiosos viñedos de Montalcino, y luego hasta las cumbres argentinas, la historia profesional de Cipresso ha sido una búsqueda constante de sentido. Este título de Doctor Honoris Causa representa el reconocimiento a un hombre que eligió no aplicar fórmulas, sino transformar la enología en una forma de conocimiento del mundo.
El decreto de la Universidad Nacional de Cuyo que otroga el Doctorado Honoris Causa a Cipresso puede leerse AQUÍ.













