Con una superficie apenas 2,3 veces más grande que Mendoza y una población que casi triplica a la de Argentina, el país asiático busca optimizar sus sistemas de riego para incrementar su producción agrícola y poder abastecer mejor a su enorme población sin necesidad de depender de las importaciones. Por tal motivo, una delegación del Ministerio de Agricultura de esa nación visitó el Departamento General de Irrigación de Mendoza y sus integrantes se interiorizaron sobre la experiencia local en materia de gestión hídrica, cuidado y aprovechamiento del recurso natural.
El investigador del Policy Research Institute del Ministerio de Agricultura de Japón, Kaiji Kosaka, visitó el Departamento General de Irrigación (DGI) de Mendoza, donde mantuvo una reunión de trabajo con el secretario de Gestión Hídrica del organismo fiscalizador y regulador del uso de agua de riego y potable de la provincia, Diego Coronel, quien recibió a los técnicos nipones junto a otras autoridades del DGI.
El encuentro permitió intercambiar perspectivas sobre la competitividad del sector agropecuario argentino y el papel estratégico de la infraestructura de riego para sostener y ampliar la producción agrícola. En particular, el investigador japonés manifestó interés en conocer la experiencia de Mendoza en materia de gestión hídrica y el trabajo conjunto entre el gobierno provincial y el Departamento General de Irrigación para dimensionar, mantener y mejorar la red de riego.
Cómo cuidan el agua en Japón
En Japón, el cuidado y la gestión del agua para el riego agrícola se basa en una combinación de infraestructura comunitaria, organización local, tecnología inteligente y conservación tradicional. Bajo la Ley de Mejora de Tierras de 1949, los propios agricultores se organizan en asociaciones locales llamadas Land Improvement Districts.
Estas entidades administran más del 60% de las grandes instalaciones de riego del país, decidiendo turnos de agua, mantenimiento de canales y medidas contra la sequía. Para la dosificación del recurso, el País del Sol Naciente mantiene una extensa red de 400.000 kilómetros de canales de riego y drenaje que conectan ríos y embalses con las zonas de cultivo.
Para la optimización del recurso en el campo, utilizan tecnología y agricultura inteligente. Muchos cultivos y campos utilizan sensores de humedad en el suelo, temperatura y clima conectados a plataformas on line de libre acceso. Se emplean sistemas automatizados de goteo, microaspersión y compuertas eléctricas que riegan sólo cuando es necesario, reduciendo el desperdicio.
Por otro lado, con monitoreo remoto, los agricultores pueden supervisar los niveles de agua y activar el riego desde teléfonos inteligentes o computadoras.
En Mendoza, la infraestructura hídrica cumple un papel fundamental. Aquí la disponibilidad de agua es determinante para el desarrollo de las actividades productivas. Su operación y mantenimiento resultan claves para mejorar la eficiencia en la distribución del recurso y acompañar las necesidades de sectores estratégicos, como la vitivinicultura.

La visita de los técnicos japoneses se enmarca en el interés del gobierno de su país por conocer la evolución del sector agrícola argentino, en el contexto de sus necesidades de abastecimiento de alimentos y forrajes, y de la importancia de la seguridad alimentaria. Argentina cuenta con una producción agrícola diversificada y una importante capacidad exportadora, con distintas regiones que aportan al desarrollo del comercio agroalimentario internacional.
Como parte de su agenda en el país, Kosaka también visitó las provincias de Buenos Aires y Jujuy, y tiene previsto conocer próximamente las características productivas de Salta y Córdoba.
Durante la reunión, Coronel estuvo acompañado por el director de Gestión Hídrica, Rubén Villodas; el director de Ingeniería, Carlos Martini; y el director de Planificación Hídrica, Federico Liseno. Los funcionarios compartieron sus perspectivas sobre la operación y el mantenimiento de la red de riego, las posibilidades de ampliación de la infraestructura y su importancia para el desarrollo productivo de Mendoza.













