La comunicadora especializada en vitivinicultura y presidenta de la Asociación de Mujeres del Vino de Argentina (Amuva) nos regala esta rica crónica del primer viaje conjunto fuera del país de las integrantes de la agrupación con base en Mendoza. Una misión de confraternidad latinoamericana que las profesionales amantes del vino, según confesaron, atesorarán para siempre en sus corazones.
La Asociación de Mujeres del Vino de Argentina (Amuva), con base en Mendoza, visitó recientemente la ruta gastronómica y del Pisco en Perú. Nuestra agrupación está integrada por mujeres de diferentes profesiones y ocupaciones, con el objetivo de promover el conocimiento y la cultura del vino argentino.
Por primera vez, las socias realizamos un viaje conjunto fuera de Argentina. Ha sido muy importante y enriquecedor para nosotras conocer más sobre el pisco, esta bebida tan noble, casi mágica, cuya destilación es una de las prácticas enológicas más antiguas de América, remontándose hasta los fines del siglo XV.
Nuestra delegación visitó bodegas elaboradoras de pisco en la zona productora del Perú, recorriendo antiguos y modernos establecimientos en las regiones de Chincha, Pisco e Ica, llegando hasta Nazca. En todos estos sitios patrimoniales celebramos con nuestros hermanos y hermanas peruanos el poder compartir experiencias que unen territorios, sabores y la cultura vitivinícola común a ambos países.

El viaje también tuvo un interés histórico: en la capital Lima visitamos el Palacio Torre Tagle, donde fuimos recibidas por la Embajadora María Eugenia Chiozza, directora general de Promoción Económica de la Cancillería peruana, y por las diplomáticas Ana Peña y Erika Lizardo. El Palacio es una joya de la arquitectura colonial, construido durante la época virreinal del Perú, y desde 1918 es sede de la Cancillería Peruana.
Por la huella de los Libertadores
Otras de las visitas impactantes y provechosas fue a la Casa de Pizarro, el Palacio de Gobierno del Perú, situada frente a la Plaza Mayor de Lima. Allí tiene su sede principal el Poder Ejecutivo y la residencia oficial del presidente de la República. Por este palacio pasaron 40 virreyes, los libertadores de América José de San Martín y Simón Bolívar, además de todos los presidentes de le era republicana hasta el presente.
La Casa de Pizarro ofrece el excepcional espectáculo del cambio de guardia, que históricamente ha sido realizado por diferentes cuerpos de las Fuerzas Armadas peruanas. En la actualidad, lo practica el Regimiento de Caballería “Mariscal Domingo Nieto”, histórica unidad del Ejercito del Perú, escolta del presidente de la Nación.
Nuestra primera visita en la Ruta del Pisco fue a Bodegas y Viñedos Tabernero, en el Valle de Chincha, donde nos regalaron con una degustación de notables piscos y vinos. Este establecimiento, fundado en 1897, cuenta con tesoros históricos y a la vez tecnología de punta, con extensas áreas de viñedos que les permite producir piscos para abastecer al mercado local y exportar a numerosos países. Recientemente, su Pisco Colección Privada Italia fue galardonado con Medalla de Oro en la certamen Vinalies France 2026.
En Bodegas Tabernero nos recibió su enólogo Claudio Martín, un mendocino que trabaja desde hace 5 años allí y tiene a su cargo la gerencia de enología de la empresa.
El siguiente paso fue Bodega y Viñedos Grimaldi (foto principal), una empresa familiar donde nos recibió la propia dueña de casa, Rosba Grimaldi, junto a su familia. Desde allí visitamos su Fundo Albilla, donde disfrutamos de una degustación técnica bajo antiguos parrales aún cargados de uva que nos ofrecieron su tibia sombra.
El intinerario continuó con la visita a bodegas de Ica, donde comenzamos por visitar Bodega y Hacienda Caravedo, la destilería más antigua de América, fundada en 1684. Allí nos recibió uno de sus dueños, Johnny Schuler, junto a todo su equipo. La bodega produce pisco de alta calidad, como Pisco Portón. Durante nuestra estadía recorrimos la bodega antigua y las instalaciones modernas con tecnología de última generación, realizamos una degustación técnica de piscos, y para coronar la visita participamos de una clase de cocina peruana y coctelería.
Las Damas del Pisco y las Damas del Vino
Un capítulo especial de la recorrida por Ica fue la visita a Finca 314, donde nos honró como anfitriona Carmen Robatty, presidenta de la Asociación Damas del Pisco de Perú. En esa reunión confraternizamos tambien con integrantes del Comité Vitivinícola de Ica y personalidades de la comunidad local.
Finca 314 es una joya de la historia del pisco, una bodega bicentenaria donde las mujeres han sido protagonistas de su crecimiento y desarrollo al mantener y custodiar la elaboración artesanal. Hoy, la quinta generación de la familia propietaria continúa con el legado que dejaron los ancestros.
Finalmente, como cierre de este viaje lleno de nuevas amistades y sorpresas, culminamos conociendo la Bodega Tacama, poseedora de una historia de más de 400 años produciendo vinos y piscos de uvas Italia, el Acholado, entre otras denominaciones de origen famosas a nivel global.
Bellezas naturales
Además de los recorridos por sitios históricos, bodegas patrimoniales y paisajes vitivinícolas únicos en el mundo, aprovechasmo para conocer las islas Ballestas, en Paracas. Allí salimos desde un puerto de la Marina, en lancha rápida, hacia ese conjunto de formaciones rocosas que constituyen un deslumbrante santuario natural de fauna marina. Observamos con asombro lobos marinos, pingüinos de Humboldt y diferentes aves que concentra la reserva, además del único geoglifo de las islas, llamado “El Candelabro».
Un episodio difícil de describir por su magnitud fue el recorrido aéreo sobre las Líneas de Nazca, en el desierto de Ica, para maravillarnos con los diseños de los inmensos geoglifos precolombinos creados por la cultura Nazca 500 años antes de Cristo. Allí se conservan perfectamente gracias a los cuidados de expertos y celosos guardaparques las famosas figuras geométricas de animales y plantas, por ejemplo el famoso Colibrí. Toda esa zona es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Nuestra asociación celebra esta misión de hermandad entre Argentina y Perú, el cálido país Inca, donde cada Pisco, cada historia y cada paisaje enriqueció el corazón de cada una de nosotras.
















