El Semáforo de Economías Regionales de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) es un índice que busca reflejar la actualidad de las economías regionales argentinas, a través de colores para una comprensión más sencilla. Se elabora y difunde mensualmente desde enero de 2018, donde se analizan 19 economías regionales, con datos de fuentes públicas o privadas, con un proceso de validación con referentes.
Durante diciembre de 2025, el Semáforo de Economías Regionales elaborado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) registró 4 actividades en verde, 9 en amarillo y 6 en rojo.
En comparación con el mes anterior, se observó una desmejora, ya que porcinos cambió de categoría de verde a amarillo.
El semáforo analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. Y el último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.
Las actividades ubicadas en rojo son: yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas, y algodón.
En la mayoría de estos casos se registró un deterioro del componente de negocio, debido a que los precios percibidos por los productores quedaron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos, lo que provoca una pérdida de la rentabilidad y limita la recuperación de estas actividades.
Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel.
En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación.

Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.
Las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, aves y este mes se suma la actividad porcina.
Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.
La actividad porcina fue el único cambio de esta edición, explicado principalmente por el deterioro del componente de negocio. En los últimos doce meses, los precios acumularon una suba del 17%, muy por debajo de la inflación (31,5%). En el frente externo, las exportaciones crecieron 12%, mientras que las importaciones alcanzaron U$S 165 millones, con un fuerte salto del 130% interanual (desde U$S 72 millones). El consumo per cápita llegó a 19 kg por habitante al año, 2 kg más que un año atrás. En contraste, el componente productivo mantiene señales positivas: el stock porcino cayó levemente un 2% y la producción aumentó 3% en el último año.
El Semáforo en perspectiva histórica
El Semáforo de Economías Regionales se publica todos los meses desde hace 10 años. En ese período, 8 de las 19 economías analizadas pasaron más de la mitad del tiempo en rojo.
Entre las más comprometidas aparecen la vitivinicultura y los cítricos dulces, que estuvieron en rojo cerca del 70% de los meses. Detrás se ubican la lechería y el arroz, con 63%, y luego la producción ovina, junto con peras y manzanas y papa, que rondaron el 55% del período en esta situación.
Del otro lado, algunas actividades lograron un recorrido más estable. Las carnes porcina, aviar y bovina mostraron mejores resultados, permaneciendo en verde en más del 45% del tiempo. A este grupo se suman también la producción manicera y el complejo granos, que también mostraron buen desempeño a lo largo de los últimos años.

Comercio exterior de las economías regionales
En el 2025, las 19 actividades agropecuarias y economías regionales relevadas sumaron exportaciones por U$S 59.160 millones, lo que significa un salto de +29% frente al promedio histórico de la última década (U$S 45.971 millones).
La estructura exportadora muestra una alta concentración: el 78% de los ingresos provino de los complejos granarios (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo), mientras que el 8% correspondió al sector bovino. El 14% restante, equivalente a unos U$S 8.282 millones, fue aportado por el conjunto de las demás economías regionales.
Del lado de las importaciones, el total promedió U$S 3.222 millones en 2025. Nuevamente, el complejo granario marcó la cancha, explicando el 71% de las compras externas. Luego se ubicaron la actividad forestal (9%), el sector porcino y algodonero con una participación del 4%. El 11% restante se dispersó entre otras actividades de menor peso.
Los gráficos a continuación muestran la composición del comercio exterior diferenciando exportaciones e importaciones, excluyendo al complejo granario para facilitar la visualización del peso relativo del resto de las actividades.

Cuando se comparan los datos con el promedio del mismo período de los últimos 9 años, las diferencias entre sectores se vuelven más marcadas: algunos muestran crecimientos muy fuertes y otros retroceden.
Dentro del ránking de crecimiento exportador, el sector arrocero fue el que más se destacó, con exportaciones por U$S 427 millones, un 90% por encima de su promedio histórico. En segundo lugar, se ubicó el complejo lácteo, que alcanzó U$S 1.902 millones y creció un 60% respecto del promedio de los últimos años. Le siguió el tabaco, con exportaciones por U$S 620 millones, lo que implica un incremento del 51% frente a su promedio histórico. El sector bovino también se destacó: con U$S 5.061 millones, un 43% de crecimiento frente a los U$S 3.539 millones del promedio 2016-2024.
Mención aparte merece el caso de la mandioca, que registró un incremento del 440%. Se trata de una actividad que no se caracteriza por exportar, ya que prácticamente toda su producción se destina al mercado interno. Sin embargo, en 2025 se registraron exportaciones por U$S 2.500, cuando el promedio anual habitual ronda los U$S 500.
En sentido contrario, la actividad con la caída más relevante fue la avícola, que totalizó exportaciones por U$S 97 millones, lo que representa un retroceso del 75% frente a su promedio histórico (U$S 395 millones). Y seguido se ubicó la actividad forestal, con una baja del 27%, acumulando en 2025 exportaciones por U$S 166 millones.
Importaciones
Por el lado de las importaciones, se destacó un fuerte crecimiento de las compras externas en 5 actividades. Los cítricos dulces lideraron el incremento, con una suba del 155%, al acumular importaciones por U$S 29,5 millones. Le siguió el maní, que registró compras por U$S 1,9 millones, un 126% más en comparación con el promedio de los últimos diez años. En niveles similares se ubicaron la actividad vitivinícola, con importaciones por U$S 43 millones (+100%), y el complejo bovino, que alcanzó USD 107 millones, con una suba del 98%.
En el extremo opuesto, 4 actividades mostraron las caídas más pronunciadas, con reducciones que rondan al 50% en sus importaciones. Estas bajas se observaron en papa, cuyas compras externas descendieron de U$S 24 millones a U$S 11 millones; en apicultura, que pasó de U$S 109 mil a U$S 48 mil; en hortalizas, con un retroceso de U$S 36 millones a U$S 15 millones; y en el complejo ovino, que acumuló importaciones por U$S 2 millones frente a los U$S 4 millones del promedio de los últimos años.

Vino y mosto
Componente de negocio: En noviembre, el precio promedio pagado al productor fue de $343 por litro, lo que significó una caída 11% mensual y una suba del 4% interanual, considerando que en diciembre de 2024 se pagaba en promedio $358 por litro.
Componente productivo: El área destinada a la vitivinicultura alcanza las 200 mil hectáreas, reflejando una disminución del 2% respecto del período previo (205 mil ha). En la campaña 2025, la producción llegó a 19,9 millones de quintales, un incremento del 4% en relación a la campaña anterior (19,1 millones).
Componente de mercado: El consumo interno en 2025 se ubicó en 15,8 litros por habitante al año, lo que implicó una caída 3% respecto al año previo (16,3 litros). En cuanto al comercio exterior, las exportaciones totalizaron 950 millones de dólares, con una caída del 4% interanual. Por su parte, las importaciones sumaron 43 millones de dólares, lo que representó una suba del 111% respecto al período anterior (20 millones).











