Luego de conocerse la Resolución del Ministerio de Economía de Argentina que dispone el cese del Plan Estratégico Vitivinícola 2020 y el fin de los aportes obligatorios de las bodegas a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) para financiar ese plan y otras actividades, en la segunda provincia productora de vino y mosto del país hubo un apoyo parcial a la medida, aunque algunas entidades de fuerte peso en el sector mantuvieron un silencio estratégico a la espera de coordinar con la Coviar posibles acciones legales. (En la foto principal, una bodega de la Cámara del Mosto sanjuanina, sector de peso vinculado a Coviar y Fecovita que aún no se expide sobre el tema).
La resolución del gobierno argentino por la cual se dispone cancelar los aportes obligatorios de las bodegas a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y el Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) 2020 generó respuestas diversas en todo el sector de la provincia de San Juan. Distintas agrupaciones de bodegas fraccionadoras y asociaciones de viñateros respaldaron la medida, pero otros actores clave del sector optaron por guardar un cauto silencio, en una actitud que puede interpretarse como señal de disconformidad.
Según relevó la periodista especializada en vitivinicultura Elizabeth Pérez, del diario Tiempo de San Juan, la Cámara de Bodegueros local respaldó la Resolución 55/2026 de la Secretaría de Agricultura de la Nación, que dio por finalizado el Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) 2020 y eliminó los aportes obligatorios previstos por ley.
«Medida esperada»
En un comunicado, la entidad que agrupa a las bodegas sanjuaninas calificó la medida como “necesaria y largamente esperada”, al considerar que pone fin a un esquema de financiamiento “coercitivo” que imponía contribuciones sin contemplar la realidad económica de las bodegas y que afectaba su competitividad en un contexto adverso.
Al mismo tiempo, la Cámara sostuvo que, cumplido el plazo de ejecución del PEVI, es la hora de evaluar sus resultados, los cuales -según señalaron- no lograron consolidar los objetivos de desarrollo, posicionamiento y crecimiento del consumo. En ese marco, destacaron la decisión oficial de cerrar el plan y avanzar hacia esquemas “basados en la voluntariedad, la eficiencia y resultados concretos”.
Su presidente, Mauricio Colomé, dijo que “la Coviar no cumplió su objetivo central de aumentar el consumo de vino y que, por el contrario, este cayó en los últimos años”. También cuestionó el sistema de financiamiento: aseguró que el aporte obligatorio funcionaba “como un impuesto más” y que, en caso de no pagarlo, podía paralizar la operatoria de las bodegas ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Según remarcó el dirigente, la mayoría de los establecimientos tenía escasa participación en las decisiones estratégicas de la Coviar.
«Contribuye a reducir costos»
Entre los productores de uva sanjuaninos, el respaldo también fue importante. Pablo Martín, presidente de la Mesa Vitícola, consideró que la eliminación de la obligatoriedad “es una de las quejas más comunes de los industriales sanjuaninos”, al tiempo que señaló que la medida no tiene impacto negativo para el viñatero y contribuye a reducir costos en un contexto complejo.
Desde la Asociación de Viñateros Independientes, en tanto, apoyaron a través de un comunicado la decisión al considerar que el sistema de aportes era compulsivo y no garantizaba la rentabilidad del productor primario. Su presidente, Juan José Ramos, afirmó que los objetivos del Plan Estratégico 2020 -aumentar el consumo y las exportaciones- no se cumplieron, y que por el contrario hubo caída de indicadores, pérdida de viñateros y bodegas, y retroceso en las exportaciones.
En paralelo, reclamaron que el INV recupere funciones clave de control y regulación para garantizar la calidad del vino y una distribución más equitativa de los ingresos en la cadena.
Por su parte, Alfredo Olivera, titular de la Federación de Viñateros, también avaló la medida y sostuvo que la entidad ya había manifestado su disconformidad con el accionar de Coviar. “No cumplió con su objetivo y hoy los viñateros estamos en la peor crisis que se tenga conocimiento”, afirmó.
Silencios expectantes
Entre quienes aún no se pronunciaron aún aparecen la Cámara Vitivinícola -que agrupa a bodegas trasladistas-, la Federación de Cooperativas Vitivinícolas (Fecovita), con fuerte presencia en la provincia, y la Cámara del Mosto.

Se trata de jugadores que tienen peso específico dentro de la estructura de Coviar y del entramado productivo, lo que vuelve más significativo su silencio. En el caso de Fecovita, que maneja la bodega Resero, forma parte de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), que colocó este año a su titular, a Fabián Ruggeri, como presidente de Coviar.
Por su parte, tampoco se expresó al respecto todavía la Cámara Vitivinícola, que también tiene relación con la Coviar: su titular Gustavo Samper fue años atrás vicepresidente de la entidad, aunque actualmente esta un poco alejado de la actividad dirigencial. Y la Cámara del Mosto -producto en que San Juan tiene fuerte presencia-, que está liderada por Martín Materia, actual vicepresidente de Coviar
Así, con respaldos explícitos de buena parte del sector productivo y silencios en actores clave dentro del sector cooperativo, vino de traslado y mostos, el nuevo escenario deja abierta una etapa de reconfiguración en la vitivinicultura sanjuanina.
Fuente: Tiempo de Cuyo, por Elizabeth Pérez













