El grupo de empresas de origen italiano que nuclea bajo la marca Omnia Technologies a 40 firmas líderes mundiales en fabricación de equipamientos para vitivinicultura y otras industrias de bebidas, con base en Mendoza en la planta de Della Toffola, ya tiene en esta provincia un equipo piloto para desalcoholización total o parcial, el que llevará a domicilio en los próximos meses a grandes bodegas locales, para que cada una, a partir de su propio vino, pruebe elaborar ese producto de creciente demanda global. Para conocer en detalle cómo funciona esta nueva tecnología desarrollada por Omnia y perfeccionada constantemente en los últimos tres años, Enolife entrevistó al joven ejecutivo mendocino Oliverio Gabrielli (al centro de la foto principal), sales engineer de Omnia Technologies para la región.
Por Pedro Straniero
Editor de Enolife
La producción y venta de vino desalcoholizado crece en muchos países, especialmente en Europa y Australia, empujadas principalmente por los nuevos hábitos de consumo de jóvenes y mujeres. Estos bebedores buscan, por un lado, combinar su estilo de vida saludable con vinos de menor o cero graduación que los clásicos -que tienen entre 13 y 15 grados-, y por otro lado poder aumentar las ocasiones de consumo fuera de los horarios habituales de almuerzos y cenas, por ejemplo en sunsets, picadas mientras ven deportes o previas a las salidas a fiestas. También resulta atractivo la posibilidad de elaborar cócteles con estos vinos, menos invasivos a la hora de combinarlos con jugos y otras bebidas.
Esta tendencia se ve favorecida en los últimos años porque la tecnología para desalcoholizar vinos -y otras bebidas con alcohol- mejora constantemente, y está probado que cada vez más esos vinos «light» son de mejor calidad, porque parten previamente de procesar un vino legítimo, sin perder sus cualidades organolépticas ni su estructura. O sea, para lograr un buen vino desalcoholizado, primero hay que tener un buen vino con alcohol. Y mantener sus virtudes.
En Argentina la producción de estos vinos es aún incipiente, un poco por desconocimiento y otro poco porque las primeras experiencias con vinos desalcoholizados importados no fueron satisfactorias. Pero el desarrollo de nuevas tecnologías probadas en los países donde sí existe una creciente demanda, como por ejemplo las que ofrece el grupo italiano Omnia Technologies con sus equipos Reduco, Libero Beverage y Libero Wine, permiten consolidar una producción con futuro, tanto por la aceptación del nuevo consumidor como por la posibilidad de incrementar el negocio.

Para contar cómo llega Omnia Technologies con sus sistemas de reducción y desalcoholización a Mendoza y Argentina, Enolife entrevistó al joven ingeniero industrial Oliverio Gabrielli (26), sales engineer de la compañía con sede en la planta de Della Toffola (ubicada en Carril Rodríguez Peña 2271 del departamento de Maipú) y especialista en estos temas.
La fórmula: membranas + columnas de destilación
Enolife: -La tecnología de desalcoholización de Omnia Tech es muy reciente y, a juzgar por los vinos tranquilos y espumantes que pudimos probar tanto en la feria Simei de Milán como en la feria Sitevinitech de Mendoza, está dando muy buenos resultados…
Oliverio Gabrielli: –En realidad, por suerte, más que de una tecnología completamente nueva, hoy podemos hablar de una evolución muy importante en tecnologías que Omnia Technologies ya presentó el año 2024 y que volvimos a mostrar este año 2026 en la feria Sitevinitech de Mendoza… Nosotros tenemos tres soluciones principales para la desalcoholización, que son el Reduco, para lo que es bajar apenas unos grados, hacer correcciones parciales de alcohol; el Libero Beverage, que está basado en membranas y orientado a otras bebidas con alcohol; y el Libero Wine, que es nuestra solución específica para desalcoholización total o parcial de vino, que incluye las membranas y una columna de destilación.
E: -¿Cómo ha sido esa evolución de los equipos?
OG: –¿Y por qué te digo que hablamos de una evolución y no de una nueva tecnología? Bueno, porque estamos muy enfocados en esos desarrollos y hemos tenido un impacto muy fuerte en el mundo. En 2025, cuando presentamos la tecnología en Argentina, teníamos sólo una planta instalada a nivel global, y hoy ya son 20 las plantas en todo el mundo. Y ahora confiamos en montar estas plantas en Argentina… ¿Qué es lo nuevo? ¿Qué evolucionó? La configuración de los equipos. Hoy hablamos de plantas que son modulares, más simples de instalar, de mantener y, eventualmente, de ampliar, según las necesidades de cada bodega.
Además de esto, una de las novedades más interesantes está justamente en el equipo Libero Wine, que quizás es lo que más le puede interesar a Argentina y a Sudamérica. Antes, el proceso trabajaba en una primera etapa con membranas que separan, por un lado, los componentes nobles del vino, como el color, la estructura, el aroma, de otra corriente de agua y alcohol. Y esa corriente se la manda a la columna de destilación al vacío, que te separa el alcohol, por un lado, y el agua vegetal original del vino, por otro, y ambos componentes se recirculan. Ahora, existe también la posibilidad de realizar el paso directo a la columna. ¿Qué es lo que cambia? Que se elimina el cuello de botella que generan las membranas y se puede aumentar muchísimo la producción en determinadas configuraciones, aumentarla hasta tres veces.
Entonces, de esa manera, podemos ser más dinámicos al ofrecer dos filosofías: una que prioriza al máximo el cuidado sensorial del vino y otra que prioriza los grandes volúmenes y la productividad. Eso hace que la tecnología nuestra ahora sea más flexible para bodegas de distintas escalas.
E: -¿Cuándo estarán disponibles los equipos en nuestra provincia y Argentina?
OG: –Estamos realmente muy cerca de que esta tecnología se muestre e implemente en Mendoza. El equipo que vamos a utilizar para hacer pruebas, específicamente, ya se encuentra la provincia, en la Zona Franca, sólo estamos esperando los permisos y detalles de la operación de importación para introducirlo. Los esperábamos antes, pero el traslado desde Chile hacia Mendoza se demoró un poco por el cierre del paso internacional. Y, si el cronograma se mantiene como esperamos, calculamos tenerlo disponible, idealmente, para noviembre. Una vez recibido, debemos verificarlo y ponerlo en marcha, listo para la campaña de pruebas que vamos a comenzar. Ya hemos estado hablando con muchas de las grandes y principales bodegas de la provincia y, de hecho, tenemos calendario completo hasta por lo menos fin de año, con todas las pruebas agendadas que vamos a estar realizando.
E: -¿En qué consiste el equipo de pruebas que se va a llevar a las bodegas de Mendoza?
OG: –La unidad que traemos es un equipo compacto, basado en la arquitectura de Libero Smart 25, que básicamente tiene la parte fundamental de las membranas, que es lo más importante de nuestra tecnología, y produce su propia agua osmotizada. Pero no lleva la gran columna de destilación porque esa columna no viene en este modelo, que está pensado solamente para hacer pruebas. Y, como la idea es moverlo hacia las distintas bodegas, no contamos con la columna: es impracticable trasladar una planta de esas dimensiones de un lugar a otro.

Acá hay una diferencia importante que quiero aclarar para que se entienda: este equipo está pensado para que cada bodega pueda, con su propio vino, desalcoholizarlo y evaluar cómo responde el producto y cómo queda sensorialmente. Como no tenemos la columna, el agua que se pierde junto con el alcohol se va reponiendo con agua osmotizada. Por eso este equipo trae los filtros necesarios para hacer la separación y para generar el agua osmotizada.
En un equipo Libero Wine completo, eso cambia. La corriente, que en este caso se está descartando, en el Libero Wine completo se destila: va hacia la columna, donde se separa el alcohol y se recupera el agua vegetal del propio vino, que vuelve al producto. Acá esa opción, de la columna, no la tenemos. Entonces hay que recuperar agua de otra manera, y ahí es donde entra la producción de agua osmotizada que trae el Libero 25. Esta es una herramienta de prueba, pero el proceso industrial completo es más sofisticado, se puede implementar en una segunda etapa.
Un tema atrayente para nuevos ingenieros
E: –Supimos que esta tecnología, con sus innovaciones, despertó el interés de estudiantes de ingeniería de Mendoza, y que la tomaron para hacer su tesis final…
OG: –Sí, tal cual. Para nosotros, la verdad es que fue una experiencia muy linda, muy cálida. Siempre vienen alumnos a preguntarnos por las características de los tanques, de los equipos, muchos para hacer sus proyectos de estudio finales, y nosotros siempre tratamos de ayudarlos, de darles una mano. En este caso, fue particularmente especial porque, por un lado, los chicos son de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo, que es mi casa de estudios, y, por otro lado, vinieron a plantearnos una idea sobre la desalcoholización, que justamente es lo que nosotros estamos atacando con más prioridad ahora mismo. Entonces había un interés mutuo.
Tuvimos la posibilidad de colaborar con el proyecto final de estudio de los alumnos de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo, a quienes quiero mencionar: Omar, Dalia, Victoria, Andrés y Macarena, quienes con ese trabajo hoy ya son ingenieros».
OLIVERIO GABRIELLI, sales manager de Omnia Technologies e ingeniero egresado de la UNCuyo
Los chicos tomaron como tema principal esto que nosotros venimos viendo casi todos los días a nivel comercial, pero desde un punto de vista de la ingeniería. Y es que existe muchísimo interés de las bodegas por entrar al mundo de los vinos de bajo o cero alcohol, pero cuesta mucho entenderlo porque estamos hablando de una tecnología especializada, de una inversión muy importante y de un mercado que, al menos acá, a nivel regional, recién está comenzando a desarrollarse. Ellos vieron una oportunidad que nace de una necesidad. Y es que, en vez de que cada bodega tenga que comprar su propia planta, estudiar la factibilidad de montar un servicio centralizado de desalcoholización.

Como buenos profesionales que son y con un buen proyecto de ingeniería, lo pensaron realmente como una empresa industrial completa. Analizaron todo: el mercado, la logística, las regulaciones, la calidad, que viniera con fraccionamiento, los caudales, la capacidad de producción, la infraestructura… Y, sobre todo, y esto es lo más importante y atractivo para el que lo lea, para el posible cliente y para nosotros como proveedores, está muy bien analizada la parte económica y financiera.
Nosotros pudimos aportarle información técnica de las tecnologías que nosotros podemos proveer, y de nuestra experiencia comercial y del trabajo de márketing que nosotros como empresa ya veníamos haciendo, de las degustaciones en bodegas, las presentaciones, la experiencia que tiene el grupo a nivel mundial con las otras plantas, con los otros mercados. Y ellos, por su parte, usaron esa información, más un montón de otra que investigaron, y profundizaron muchísimo ese análisis. Y el resultado, por supuesto, fue algo que yo considero de mucho valor porque le pusieron números y una profundidad académica a algo que nosotros ya veníamos observando desde el mercado.
Jugando en las grandes ligas mundiales
E: -Este año, en noviembre, ¿van a estar exponiendo otra vez los equipos en la feria Simei de Milán?
OG: –Simei para nosotros es realmente una cita muy importante, porque es una feria en la que el grupo participa desde hace años y, en lo que respecta a la enología y las bebidas, es una de las más importantes a nivel mundial y una de las referencias internacionales. Acá en Mendoza, estuvimos este año en la Sitevinitech, que tuvo un desarrollo y un despliegue fenomenal. De hecho, quedamos muy contentos, fue increíble el resultado, el interés del público y la industria… Pero con la Simei estamos hablando de otra liga, sólo por la marca Simei sino porque el sólo espacio de exposición y la convocatoria es cinco veces mayor. Yo tuve la suerte de ir hace dos años, y realmente vi que lo que abarca es increíble…
La feria Simei se realiza en Milán, Italia, en el enorme espacio Fiera Milano, que es realmente impresionante. La próxima edición será del 17 al 20 de noviembre y Omnia Technologies va a estar presente allí, precisamente en el hall 3, stand 55.
Además, para nosotros, la Feria Simei tiene un condimento especial porque se hace en Italia y, de alguna manera, Omnia juega de local allí, porque la gran mayoría de nuestras unidades productivas y oficinas comerciales se encuentran allá. Si bien tenemos un despliegue mundial, el núcleo está ahí. Y entonces es un gran punto de encuentro para nuestros especialistas, el equipo comercial y los clientes que llegan desde todos los países.

Nosotros no vamos a estar mostrando solamente los equipos de desalcoholización. El Grupo Omnia, con el tamaño que tiene, cubre prácticamente toda la cadena: proceso, filtración, las prensadas, la destilación, el llenado y etiquetado, packaging, final de línea, todo. Con empresas como Della Toffola, Bertolaso, Permeare, Padovan, Coquard y muchísimas otras más, son 40 las empresas que forman parte del Grupo Omnia Technologies. Entonces es un despliegue tecnológico muy grande para nosotros.
Este año, particularmente, va a estar viajando parte de nuestro equipo en Sudamérica, que tiene sede en Chile, y de Mendoza nuestro director comercial, Guillermo Russo. Obviamente, estamos invitando a todos nuestros clientes de Argentina a que puedan participar y encontrarse allá. Para quien trabaja en la industria del vino, es una oportunidad única para ver en un mismo lugar hacia dónde está yendo la tecnología a nivel mundial.














