Ante la preocupación de vecinos, operadores turísticos y regantes aguas abajo, el Departamento General de Irrigación de Mendoza explicó que el fenómeno se produce porque la provincia toda padece uno de los ciclos de crisis hídrica más severos de la historia reciente. Los técnicos del organismo fiscalizador del agua aseguraron que, sin embargo, la salud ecológica del embalse es buena, lo que ha permitido una temporada de pesca exitosa, y recordaron que el agua del río Atuel, que abastece al lago, debe ser distribuida solidariamente en toda la cuenca.
La imagen del embalse El Nihuil lejos de sus niveles históricos de agua ha generado una fuerte preocupación en la comunidad local, que reclama medidas urgentes de solución en el caso de que las hubiera. En respuesta, el Departamento General de Irrigación (DGI) emitió un informe técnico para aclarar las causas de la baja, el estado actual del ecosistema y los criterios de gestión que se están aplicando. Desde el organismo que encabeza Sergio Marinelli, explicaron que la situación actual está «directamente vinculada al contexto de escasez hídrica vigente».
Según los registros del DGI, el ingreso de agua al sistema del río Atuel ha sido significativamente inferior a los pronósticos, hecho enmarcado en un ciclo de sequía que afecta a toda la provincia. El subdelegado del río Atuel, Santiago del Río, recordó que estos niveles, aunque preocupantes, no son inéditos.
Esta postal la hemos visto en al menos 8 de las últimas 10 temporadas… El problema de fondo no es cómo se gestiona El Nihuil, sino cómo se administra la escasez en toda la cuenca».
SANTIAGO DEL RÍO, subdelegado del río Atuel, en referencia a los años 2013 a2015 y 2017 a 2023.
El ecosistema goza de buena salud
Uno de los puntos más llamativos del informe del DGI se centra en la salud ecológica del embalse. Frente a la percepción errónea de que la proliferación de lama (acumulación de cieno, fango o algas que se forma en el fondo, orillas o superficie del agua) es un signo de contaminación, el biólogo del organismo Adrián Atencio tranquilizó detallando que se trata de un «indicador biológico consistente» de un ecosistema saludable.

«La vegetación acuática sumergida, junto a la madre del agua y otros invertebrados, cumple un rol ecológico relevante como refugio y fuente de alimento para la fauna acuática», explicó Atencio. Esta vitalidad es la causa directa del «desempeño positivo de la pesca recreativa» que se observó durante el verano. «A pesar de la baja, los parámetros de calidad del agua son normales y el lago está sano», concluyó Atencio.
Racionamiento solidario del agua para riego
Fuentes de Irrigación aclararon su rol en el manejo operativo del embalse. Si bien la empresa hidroeléctrica regula los niveles para la generación de energía, lo hace dentro de cotas mínimas y máximas fijadas por contrato, las cuales el DGI fiscaliza. «Es fundamental entender que el agua del Atuel es un recurso compartido por toda la cuenca», expresó el subdelegado Del Río.
«Forzar un nivel artificialmente alto en El Nihuil para beneficiar un uso específico, como el turismo, significaría incumplir con la entrega de agua para riego a miles de productores aguas abajo, en Carmensa y General Alvear. Nuestra responsabilidad como autoridad del agua es garantizar un equilibrio solidario entre todos los usos y todos los usuarios. El agua es una sola, y debe alcanzar para todos», sentenció.
Finalmente, desde Irrigación remarcaron que sus técnicos continuarán con los monitoreos periódicos y que la entidad mantiene todos sus canales abiertos para el diálogo con la comunidad de El Nihuil.













