El organismo fiscalizador del uso del agua de riego y potable en Mendoza inició una campaña para mejorar el patrimonio forestal y el riego en los diques mendocinos. El plan arrancó con un proyecto piloto sobre las 30 hectáreas que circundan el dique Cipoletti sobre el río Mendoza, en Luján de Cuyo.
En el bosque que bordea la obra del Dique Cipolletti -en ocasión del Día del Árbol, el pasado 29 de agosto- se inició un plan de acción que tiene como objetivo la valoración del patrimonio forestal que el Departamento General de Irrigación (DGI) posee en los predios de los principales diques de Mendoza.
La presentación en detealles de la iniciativa se realizó el jueves 10 de setiembre de 2026 en la sede del DGI. La contadora Natalia Morales, asesora a cargo de Coordinación de Jefatura de Gabinete del DGI, dio a conocer los lineamientos generales. Explicó que durante dos años, y en distintas etapas, la ejecución del proyecto será llevada a cabo por un equipo conformado por profesionales especializados en el tema de instituciones científicas y académicas de la provincia.
Las acciones abarcarán desde el relevamiento censal georeferenciado; evaluación del riesgo forestal; elaboración de un plano sectorizado con sugerencias para mejorar el riego; valoración paisajística; identificación de especies singulares, notables o históricas del dique que dan cuenta de la flora nativa y exótica, hasta finalizar con las necesarias propuestas de reforestación que garantizarán que continúe vivo este importante pulmón verde.
Esta experiencia piloto, que comienza con las 30 hectáreas del predio del Dique Cipolletti, se hará extensiva al patrimonio forestal de todos los diques cabecera de la provincia de Mendoza.
Valorar, proteger y gestionar el paisaje
Según la ingeniera Sonia Fioretti, integrante del equipo y titular de la cátedra de Espacios Verdes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo, «debe entenderse el paisaje como una construcción social, donde la naturaleza y la cultura se funden, es la clave para valorarlo, protegerlo y gestionarlo con una mirada integral. En este marco se desarrolla este proyecto que pone en valor un patrimonio vivo».
El proyecto rescata el vínculo emotivo y perceptual que este bosque urbano genera en las personas, consolidándolo como un refugio de biodiversidad, bienestar e identidad; donde además debe garantizarse su permanencia en el tiempo evaluando el riesgo forestal y planificando reforestaciones.
Binomio indisoluble: agua y árbol
Para otra de las integrantes del equipo, la ingeniera Claudia Martínez, de la cátedra de Diseño del Paisaje de la Carrera de Arquitectura en la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo, «Mendoza representa un caso paradigmático de urbanización en tierras secas, donde la vida humana depende de un binomio indisoluble: la cultura del árbol y la cultura del agua, ambas integran la infraestructura verde y azul que sostiene el modelo de ciudad-oasis».
Esta acción busca ser un dispositivo de sensibilización, educación ambiental y gobernanza comunitaria, que permita visibilizar que el árbol en el oasis no es un elemento decorativo opcional, sino una estrategia ambiental y vital que demanda la continua valoración y protección legal, científica y ciudadana.
Sectorizar para ordenar
Para llevar a cabo el proyecto, el predio del dique Cipolletti fue dividido en 12 sectores, cada uno con su propia realidad forestal, patrimonial y de uso. Esta sectorización permite ordenar las prioridades, decidir por dónde comenzar y qué tipo de abordaje necesita cada rincón del predio, ya sea la identificación de riesgo forestal, el reconocimiento de ejemplares notables o el diagnóstico del sistema de riego.
La secuencia de trabajo en los sectores no es simultánea ni azarosa: se estableció un orden de prioridad que responde al estado de conservación y a la intensidad de uso de cada área. Se trabajará en primer lugar en los sectores de mayor concurrencia.
Este trabajo sólo es posible porque se hace de manera conjunta: profesionales y estudiantes de la Cátedra de Espacios Verdes y de Dasonomía de la Facultad de Ciencias Agrarias, especialistas en Diseño del Paisaje de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo sumados a los Departamentos de Gestión Ambiental, Planificación Hídrica y Patrimonio y Cultura del Agua del Departamento General de Irrigación, aportan cada uno su mirada particular sobre el agua, el suelo, el paisaje y la historia del lugar. Es en ese cruce de miradas donde el relevamiento deja de ser un simple inventario de árboles y se convierte en una verdadera puesta en valor del patrimonio forestal e hídrico que compartimos.
Chicos explorando los árboles
Paralelamente a la presentación del proyecto, se realizó una actividad lúdica con adolescentes. El desarrollo estuvo a cargo de la Cátedra Espacios verdes de Ciencias Agrarias y del área de Comunicación Pública de la Ciencia del Conicet Mendoza, junto al Equipo de Educación y Gobernanza del DGI.
«Jóvenes exploradores, grandes árboles» se llamó la actividad que realizarron los estudiantes de 3er. año de la Escuela 4048 de Panquehua, Las Heras, Mendoza. Fue una experiencia destinada a vivenciar el bosque y sus beneficios, valorar el paisaje heredado y reconocer al agua como protagonista indispensable para la vida en nuestro oasis.
Para finalizar el acto y sumar un paso hacia el mantenimiento del pulmón verde, alumnos, profesionales y funcionarios comenzaron con la imprescindible reforestación de predio sembrando más de 20 ejemplares de variadas especies.
El acto de presentación se completó con la presencia de equipos de investigación de las instituciones intervinientes, referentes de distintos organismos de gobierno y municipios concesionarios del predio, escuelas de la zona, bomberos voluntarios, vecinos y la comunidad que habita el predio del dique Cipolletti.















