Según el análisis de mercado realizado por la publicación española Vinetur, el mercado del vino en India crecerá a un ritmo de entre un 14,7% y el 17,41% anual hasta 2033, impulsado por los consumidores jóvenes y las mujeres. La apertura comercial del país asiático en los últimos años -potenciada por un reciente acuerdo de libre comercio con la Unión Europea- abre una oportunidad de exportación para las bodegas internacionales. Las ventas argentinas de vino a India actualmente representan menos del 1% de las exportaciones del país, por lo que ese mercado aparece como una fuerte oportunidad de llegada para los vinos nacionales.
El mercado indio del vino se encuentra en una fase de transformación. Mientras que en Europa y América el consumo muestra signos de contracción, India inicia una etapa de fuerte crecimiento y apertura comercial.
Las previsiones apuntan a un crecimiento anual compuesto (CAGR) de entre el 14,7% y el 17,41% hasta 2033. Este avance está impulsado por una población joven -con una edad media de 28 años- y la incorporación de nuevos consumidores, especialmente mujeres. Se estima que más de 600 millones de personas superan la edad legal para consumir alcohol en el país. Además, la tendencia hacia productos premium gana fuerza, con consumidores dispuestos a pagar más por vinos de mayor calidad.
En 2024, tan sólo el 0,05% en volumen del vino embotellado en Argentina fue exportado a India. De los últimos 4 años, el de mayor exportación al país del sudeste asiático fue el 2022, con un 0,08%. En cambio, Chile es el 5 mayor proveedor de vino a India después de Australia, Francia, España e Italia, gracias a un tratado de libre comercio mutuo.
El mercado indio presenta particularidades regulatorias. Los impuestos estatales pueden alcanzar entre el 50% y el 70% del precio final, y existe un sector no regulado relevante. Las valoraciones del mercado varían según la fuente y la metodología empleada. Por ejemplo, la consultora británica Grand View Research calcula un valor de mercado de 783,7 millones de dólares en 2024 y proyecta llegar a 2.662 millones en 2033. Otras fuentes como IMARC Group sitúan la cifra actual en 229 millones, con previsión de alcanzar los 892 millones en ese mismo periodo.
En cuanto al consumo interno, los vinos nacionales dominan entre el 60% y el 70% del volumen total. Esta posición se debe principalmente a la exención histórica del arancel básico aplicado a las importaciones. El sector local está controlado por tres grandes empresas: Sula Vineyards, Fratelli Vineyards y Grover Zampa Vineyards.
Sula Vineyards es la única empresa vitivinícola cotizada en bolsa en India. En los primeros 9 meses del año fiscal 2025 registró unos ingresos netos cercanos a los 58 millones de dólares, aunque su beneficio neto cayó un 28%. La compañía está reorientando su estrategia hacia vinos premium y ha reducido su oferta en segmentos económicos, que han sufrido caídas notables en volumen. Además, Sula impulsa el enoturismo en sus instalaciones de Nashik, donde los ingresos por esta vía crecieron un 11,6% en el último trimestre analizado.
Fratelli Vineyards ocupa una cuota estimada del 30-35% en el segmento premium nacional y ha experimentado un crecimiento anual superior al promedio del sector. En 2024 completó una operación corporativa que le permitió cotizar indirectamente en bolsa mediante un intercambio accionario con Tinna Trade Ltd, reforzando así su posición financiera.
Grover Zampa Vineyards recibió una inyección de capital de más de diez millones de dólares a finales de 2024 para modernizar sus instalaciones y expandirse hacia el norte del país.
Acuerdos de libre comercio
La Unión Europea (UE) e India firmaron un acuerdo de libre comercio el 27 de enero de 2026 en Nueva Delhi. El pacto crea una zona de libre comercio que abarca a 2.000 millones de personas y representa cerca del 25% del PIB mundial y un tercio del comercio internacional. Uno de los sectores más beneficiados será el del vino. Hasta ahora, India aplicaba un arancel básico del 150% a estos productos, lo que limitaba su presencia en el mercado local. El acuerdo con la Unión Europea se suma al ya vigente con Australia, lo que modifica el panorama competitivo para los productores internacionales.
En cuanto a preferencias del consumidor indio, el vino tinto lidera con una cuota cercana al 49%, especialmente las variedades Cabernet Sauvignon y Shiraz, apreciadas por su maridaje con la cocina local especiada. El vino blanco mantiene una cuota estable entre el 13% y el 15%, aunque se observa un cambio desde Chenin Blanc hacia Sauvignon Blanc más seco. Los espumosos son el segmento más dinámico gracias a su creciente presencia en bodas y celebraciones urbanas; marcas internacionales como Chandon han impulsado este fenómeno. El rosado es el segmento que más crece porcentualmente, sobre todo entre mujeres jóvenes y consumidores urbanos costeros.
En la primera mitad de 2025, India importó vinos por un total de 2,58 millones de litros por valor de 12,55 millones de dólares, lo que supone un crecimiento robusto respecto a años anteriores.
Australia lidera las importaciones gracias al acuerdo comercial bilateral que reduce progresivamente los aranceles para sus vinos hasta niveles muy inferiores al resto de países exportadores. Francia mantiene una posición fuerte en valor gracias a su dominio en champán y vinos para hoteles de lujo; Italia destaca por su presencia en restauración; Chile y Estados Unidos completan la lista principal aunque con cuotas menores.
El nuevo acuerdo entre India y la Unión Europea reducirá los aranceles para vinos europeos desde el actual 150% hasta el 20% para productos premium (de más de 10 euros) y al 30% para gamas medias (entre 2,5 euros y 10 euros). La aplicación será gradual durante 7 años. Esto permitirá que Francia, Italia y España compitan directamente con las marcas indias premium dentro del rango de precios más demandado por los consumidores urbanos.
A pesar del optimismo sobre las perspectivas futuras, persisten obstáculos importantes: la regulación varía según cada uno de los 36 Estados indios; existen problemas logísticos relacionados con la cadena de frío necesarios para conservar correctamente los vinos importados; además, los consumidores muestran gran sensibilidad al precio final.
Se espera que las importaciones de vino de India crezcan por encima del 20% anual hasta al menos 2030. Las bodegas locales deberán adaptarse a un entorno donde la protección arancelaria pierde peso frente a la competencia internacional basada en calidad e imagen. El segmento clave será aquel comprendido entre las 1.500 y las 2.500 rupias (18-30 euros), donde confluirán tanto vinos nacionales premium como importados europeos tras la rebaja arancelaria.
Fuente: Vinetur















