La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) acaba de divulgar cifras actualizadas de la producción mundial de vino, sensiblemente superiores a las estimaciones que la misma entidad publicó en setiembre y noviembre pasado. Estos números provisorios igualmente serán revisados para afinar la cantidad definitiva en el segundo trimestre de 2026, antes del inicio de la próxima cosecha europea, aunque no se prevén variantes. Argentina pasó del puesto 5 al 6 en el ránking de países productores desplazada por Australia.
La última revisión de cifras a fines de 2025 se situó entre 228 y 235 millones de hectolitros (Mhl), con una estimación media de 232 millones de hectolitros. Esto supone un aumento del 3% con respecto a la cosecha de 2024, que fue históricamente baja, pero sigue estando un 7% por debajo de la media de los últimos cinco años.
Italia sigue siendo el mayor productor mundial de vino en 2025 (47,3 Mhl), por delante de Francia (35,9 Mhl) y España (29,4 Mhl). Estados Unidos ocupa el cuarto lugar, mientras que Australia se recupera de la menor cosecha de 2024 y recupera su puesto como quinto productor mundial en 2025, por delante de
Argentina, que ocupa el sexto lugar y es el mayor productor de Sudamérica.
A pesar de los contrastes regionales, es probable que el mercado mundial del vino se mantenga en general equilibrado en los próximos meses, ya que el limitado crecimiento de la producción contribuirá a estabilizar las existencias en un contexto de debilitamiento de la demanda y de continuas incertidumbres comerciales.
Estas estimaciones se presentan en un nuevo informe disponible en el sitio web de la OIV (“World Wine Production Outlook”) y se actualizarán en función de los últimos datos consolidados de 2025.
Los datos definitivos sobre la producción mundial de vino en 2025 serán anunciados por la OIV en el segundo trimestre de 2026 y publicados en el informe anual de la OIV: «State of the World
Vine and Wine Sector».


El informe detalla que la producción mundial estimada para este año muestra una ligera recuperación tras el volumen excepcionalmente bajo del año anterior. Sin embargo, la oferta global sigue por debajo de los niveles recientes debido a problemas climáticos y cambios en los patrones de consumo.
.En la Unión Europea (140 millones de hectolitros), la producción ha aumentado ligeramente respecto a 2024 pero sigue siendo notablemente inferior a la media quinquenal. La región continúa sufriendo una alta variabilidad climática: Francia y España han registrado cosechas muy bajas, Italia ha vuelto a niveles cercanos a lo habitual y varios países del centro y sureste europeo han logrado resultados superiores a la media
En el resto del hemisferio Norte, los resultados han sido dispares. Estados Unidos sólo ha conseguido una recuperación parcial tras la baja cosecha de 2024. Otros productores como Rusia, Moldavia y Suiza mantienen volúmenes estables o ligeramente superiores a sus medias recientes.
En el hemisferio Sur (49 millones de hectolitros), se observa una recuperación moderada respecto al año anterior gracias a mejores condiciones en Argentina, Brasil, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda, que han compensado el descenso significativo registrado en Chile. A pesar de esta mejora, la producción total del hemisferio Sur sigue por debajo de su media quinquenal debido a las dificultades climáticas.
El informe subraya que la variabilidad climática ha sido el factor principal que ha condicionado la producción mundial en 2025. En Europa occidental, las sequías prolongadas y las altas temperaturas han limitado los rendimientos en algunas zonas, mientras que otras regiones han sufrido lluvias excesivas o tormentas que también han afectado negativamente a las cosechas.
Estimados por país
ITALIA recupera el primer puesto mundial en producción de vino en 2025, según los datos presentados por Assoenologi, Ismea y la Unione Italiana Vini (UIV). El país prevé alcanzar los 47,4 millones de hectolitros, lo que supone un aumento del 8% respecto a la campaña anterior. Esta cifra sitúa a Italia por delante de Francia, que estima 37,4 millones de hectolitros, y de España, con una previsión de 36 millones. El informe italiano, elaborado junto al Ministerio de Agricultura y las regiones, indica que las uvas presentan un estado sanitario bueno en casi todas las zonas productoras. Las condiciones meteorológicas han sido favorables: el invierno dejó reservas hídricas suficientes, la primavera fue suave y el verano permitió adelantar la vendimia en varias áreas. En el sur del país, la acumulación de agua en primavera ayudó a los viñedos a soportar las olas de calor registradas en junio y agosto.
El crecimiento no ha sido igual en todo el territorio italiano. El sur experimenta un aumento del 19% en la producción, impulsado sobre todo por Puglia y Sicilia. En el noroeste, la producción sube un 8%, con Lombardía recuperando parte del terreno perdido. El noreste también crece un 3%, con incrementos notables en Friuli-Venezia Giulia y Trentino-Alto Adige. Por el contrario, el centro del país registra una caída del 3%, debido principalmente al descenso en Toscana tras una cosecha muy abundante en 2024. Veneto se mantiene como la principal región productora con casi 12 millones de hectolitros, seguida por Puglia y Emilia-Romaña. Sicilia y Abruzzo completan los cinco primeros puestos.
FRANCIA. En el país galo, el Ministerio de Agricultura informó que la producción de vino se situó este año en 37,4 millones de hectolitros. Esto supone un aumento del 3% respecto al año pasado, pero queda un 13% por debajo de la media de los últimos cinco años. Las altas temperaturas y la sequía sufridas en agosto han afectado a varias regiones productoras. Zonas como Charentes, Borgoña, Beaujolais y Languedoc-Rosellón han visto reducido el contenido de zumo de las uvas y una maduración acelerada. Esto ha adelantado las fechas de vendimia y ha limitado el potencial de producción en muchas áreas.
La superficie dedicada al viñedo también ha disminuido en Francia. Desde la última vendimia se han arrancado más de 20.000 hectáreas en Burdeos, el Suroeste y Languedoc-Rosellón. Esta medida responde a programas para reducir el exceso de oferta ante el descenso del consumo interno. Algunos productores han mostrado preocupación por esta política porque puede aumentar la vulnerabilidad ante incendios forestales.
En cuanto a regiones concretas francesas, Champagne comenzó la vendimia a principios de setiembre antes de lo habitual. La producción superó en un 12% la del año pasado aunque quedó un 10% por debajo de la media quinquenal. En Burdeos, la vendimia empezó a mediados de agosto debido a las olas de calor; la producción fue similar a la del año pasado pero un 15% inferior a la media reciente. Beaujolais tuvo su menor cosecha desde 2012 según los datos oficiales. Languedoc y el Suroeste también tuvieron menos producción mientras que el Valle del Loira aumentó sus volúmenes respecto al año anterior.
ESPAÑA. En España, la producción total de vino y mosto fue de 38 millones de hectolitros según Cooperativas Agroalimentarias. Esta cifra supuso una ligera mejora respecto a los dos años anteriores pero sigue lejos de la media histórica situada en torno a los 43 millones. La producción exclusiva de vino se situó en los 36 millones de hectolitros. La reducción progresiva de superficie dedicada al cultivo también influye: España ha pasado en las últimas décadas de más de 1,3 millones a menos de 900.000 hectáreas plantadas.
ALEMANIA. Alemania tuvo una producción inicial de 9,3 millones de hectolitros tras una vendimia temprana y condiciones favorables para la calidad, según el Instituto Alemán del Vino (DWI). No obstante, las bodegas alemanas afrontan precios bajos y depósitos llenos que obligan a considerar medidas como la destilación para controlar la oferta.
PORTUGAL. Portugal tuvo una caída más acusada: sólo 6,2 millones de hectolitros en 2025. Esto supone un descenso del 11% respecto al año anterior y un 12% menos que la media quinquenal. Las lluvias intensas y un brote severo de mildiu han afectado especialmente a regiones como Douro, Lisboa y Alentejo.
ARGENTINA. En el hemisferio Sur. Argentina cerró su campaña con 10,37 millones de hectolitros, manteniendo estabilidad tras varios años con oscilaciones importantes, según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
CHILE. Chile experimentó una caída del 9,9% interanual y alcanzó su nivel más bajo en 10 años con 8,39 millones de hectolitros. El descenso se atribuyó a rendimientos débiles y condiciones climáticas adversas.
AUSTRALIA. El gran país oceánico recogió 1,57 millones de toneladas de uva, equivalentes a unos 11 millones de hectolitros. Esta cifra implica un repunte del 11% respecto al año anterior aunque sigue por debajo del promedio histórico australiano.
SUDÁFRICA. El país africano tuvo una producción equivalente a 8,89 millones de hectolitros tras un ciclo seco que favoreció la calidad sobre el volumen.
Fuentes: Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y Vinetur














