La Subsecretaría de Cultura de Mendoza anunció los ganadores del clásico concurso que año tras año premia la producción literaria local en 6 categorías: Poesía, Cuento, Novela, Dramaturgia, Juvenil y Crónica. Según detallaron los jurados, la edición de este año se destacó «por la solidez estética de los trabajos presentados y la profunda exploración de problemáticas contemporáneas».
Cada autor galardonado recibirá un monto de $800.000, además de un diploma y la publicación de su obra tanto en papel como en formato digital a cargo de Ediciones Culturales de Mendoza. Los premiados también recibirán el 35% de la tirada total de ejemplares, consolidando de este modo el compromiso de la provincia con la visibilización y difusión de sus letras contemporáneas.
En la categoría de Novela, el jurado compuesto por Gladys Mariángel Jara, Carolina Natalia Cusa Nanfro y Carmen del Rosario Castro consagró a la obra «Ecos», de Ana Federica Distéfano. El dictamen oficial resaltó que «el texto renueva con éxito las convenciones del género mediante la construcción de una voz propia, personalísima y sugestiva. La novela aborda temas de gran sensibilidad como los traumas de la infancia y la violencia paterna a través de un lenguaje poético que configura un paisaje reconocible y, a la vez, universal.»
Por su parte, en la categoría de Cuento, la obra «La Reserva», de Georgina Vacchelli, resultó ganadora tras la rigurosa evaluación de un total de 76 propuestas. El jurado, integrado por Pablo García, Gonzalo Glorioso y Gabriela Nafissi, la eligió por «su notable capacidad para crear atmósferas de extrañamiento que transitan con fluidez entre lo fantástico y la ciencia ficción. Los relatos exploran desde la invención infantil como proceso de duelo hasta problemáticas de fuerte impacto social como los femicidios y el control tecnológico sobre las subjetividades, evocando estéticas cercanas a la serie Black Mirror o a la filmografía de Yorgos Lanthimos».

Melisa Carrasco resultó ganadora en la categoría de Poesía por su libro «Trenza», seleccionado entre 77 obras presentadas. El jurado conformado por Daniela Bustos, Juliana María del Pópolo y Noelia Agüero valoró de manera unánime «su excepcional unidad estética y la potencia de sus imágenes… Una creación sin fisuras capaz de iluminar aquello que permanece innombrado».
En lo que respecta a Dramaturgia, la obra ganadora fue «Tic, tic, tic», de Noelia Lucas, elegida entre 28 propuestas que aspiraban al galardón. El jurado, constituido por Diego Quiroga, Carlos Pedrosa y Pablo Longo, la describió como «un monólogo sensible, profundo y arriesgado que sumerge al espectador en la intranquilidad de un hospicio psiquiátrico transformado en un auténtico laberinto emocional».
La categoría Juvenil coronó a «Los invictos» de Gonzalo Ruiz, entre las 21 propuestas enviadas al certamen. El jurado compuesto por Fernando Javier Angeleri, Fernando Ariel Carpena y Vanesa Laura Stroscio fundamentó la elección en «la enorme pertinencia de su temática central: las apuestas y los juegos online entre adolescentes, una problemática de alta vigencia en el entorno escolar actual». El texto fue elogiado por «su prosa ágil, la construcción de personajes creíbles y un uso orgánico de modismos mendocinos que aportan cercanía local sin limitar su potencial de proyección nacional». En esta sección, la obra «Mi querida Mendoza», de María Sofía Abarca, recibió una mención especial debido a su original estructura epistolar.
Finalmente, en el género de Crónica, el ganador fue Fernando Gabriel Timoner Alesci con su trabajo titulado «Confesiones de un androide paranoico». El jurado, integrado por Federico Fayad, Javier Hernández y Adriana Lui, destacó «el ritmo impecable de la narración y una notable precisión poética para transmitir la particular atmósfera del centro mendocino«. La obra fue comparada por los especialistas con las históricas Aguafuertes de Roberto Arlt por «su aguda capacidad de leer en los márgenes de la sociedad y delinear el contorno invisible de una época».













