En el mundo de la viticultura, la calidad y sostenibilidad de los viñedos son aspectos fundamentales. Para producir buenos vinos, en especial en las fincas que están en proceso de certificación orgánica, cada detalle cuenta. Uno de los factores más cruciales y a menudo subestimados en la agricultura es el papel de los insectos. Muchos de estos pequeños seres no sólo son vitales para la salud de los cultivos, sino que también contribuyen significativamente a la biodiversidad y sustentabilidad del ecosistema agrícola. Pero hay otros que son plaga y pueden arruinar el viñedo. Conocélos en esta nota.
Polinizadores: los arquitectos de la biodiversidad
Los insectos polinizadores, como las abejas (foto principal), mariposas y escarabajos, son esenciales para la reproducción de muchas plantas. Aproximadamente el 75% de las plantas con flores y el 35% de los cultivos alimentarios del mundo dependen de los polinizadores. En el caso de los viñedos, aunque las vides son principalmente polinizadas por el viento, la presencia de insectos polinizadores en el entorno contribuye a la salud general del ecosistema, favoreciendo la biodiversidad y la resiliencia de los cultivos. Esta biodiversidad refuerza la producción de vinos ecológicos de alta calidad, alineados con los estándares de sostenibilidad.
Control biológico: guardianes naturales contra plagas
Otro aspecto crucial es el control biológico de plagas. Los insectos depredadores y parasitoides, como las mariquitas y las avispas parasitoides, juegan un papel vital en la regulación de las poblaciones de plagas. Estos insectos ayudan a mantener el equilibrio ecológico, reduciendo la necesidad de pesticidas químicos que pueden ser perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana. La presencia de estos insectos en los cultivos puede mejorar la productividad y calidad de los mismos.

Descomponedores: recicladores del ecosistema
Los insectos descomponedores, como los escarabajos, y un gusano anélido como la lombriz (que no entra en la categoría insectos pero en el suelo hacen el mismo trabajo), son responsables de la descomposición de materia orgánica, convirtiéndola en nutrientes esenciales para las plantas.
Este proceso es fundamental para mantener la fertilidad del suelo y asegurar un crecimiento saludable de los cultivos. En los viñedos orgánicos es fundamental tener un suelo rico y saludable, y reconocer el papel indispensable que juegan estos insectos en la creación de un entorno propicio para las vides. Todo esto es clave para la producción de algunos de los mejores vinos de Argentina.
Estrategias para atraer insectos beneficiosos
Para fomentar la presencia de insectos beneficiosos en los viñedos, algunas estrategias son fundamentales:
- Cobertura vegetal: Fomentar la cobertura vegetal entre las filas de vides para proporcionar hábitats y fuentes de alimento para los insectos beneficiosos.
- Eliminación de pesticidas: No utilizar ningún tipo de plaguicidas, favoreciendo así la supervivencia de insectos beneficiosos. Esto garantiza que los vinos ecológicos mantengan su pureza y carácter único.
- Áreas de refugio: Crear áreas de refugio con plantas nativas, flores silvestres o restos de poda para atraer y mantener poblaciones saludables de polinizadores, depredadores y descomponedores naturales. Este enfoque no solo protege el ecosistema, sino que mejora la calidad de nuestros vinos valencianos.
Los insectos buenos
- Mariquitas o Vaquita de San Antonio en Argentina (Coccinellidae): Tanto adultos como larvas consumen grandes cantidades de pulgones, ácaros y cochinillas.
- Crisopas (Chrysopidae): Sus larvas, llamadas «leones de áfidos», se alimentan de pulgones, ácaros y mosca blanca.
- Avispas parasitoides (Ej. Anagyrus pseudococci): Depositan huevos dentro de plagas como la cochinilla o la polilla del racimo, matándolas desde dentro.
- Mantis religiosa: Depredador generalista que se alimenta de orugas, grillos y otros insectos que dañan la vid.
- Abejas y Sírfidos: Esenciales para la polinización y, en el caso de las larvas de sírfidos, controladoras de pulgones.
- Ácaros fitoseidos: Controlan ácaros dañinos como la araña roja.
- Abejas (foto principal): Protegen las uvas del moho dañino, estimulan las vides e incluso ayuda a reparar los daños causados por el granizo. También reducen la presencia de plagas potencialmente dañinas, creando un ecosistema más equilibrado y resistente.

Estos insectos son generalmente pequeños aliados esenciales en la agricultura. Quienes quieran hacer vinos orgánicos y ecológicos, deben reconocer y valorar su importancia, implementando prácticas que favorezcan su presencia y contribuyan a la sostenibilidad de los cultivos. Al entender y promover la importancia de los insectos en los cultivos, también se contribuye a un futuro más sostenible y equilibrado para el campo y la producción de alimentos.
Los insectos malos
En el viñedo, los insectos malos son aquellos que dañan la estructura de la planta, afectan la calidad del fruto o reducen el rendimiento de la cosecha. Estas son las principales plagas causadas por insectos:
1. Polilla del racimo (Lobesia botrana)
Es considerada la plaga más importante y dañina para la vid.
- Daño directo: Las larvas se alimentan de las inflorescencias y de las bayas (uvas). Esto provoca la deshidratación del fruto y pérdidas masivas en el volumen de producción.
- Daño indirecto: Las heridas que dejan las larvas facilitan la entrada del hongo Botrytis cinerea (podredumbre gris), lo que genera malos olores y sabores en el vino.
2. Filoxera (Daktulosphaira vitifoliae)
Es históricamente la plaga más devastadora, capaz de matar una cepa en pocos años.
- Forma radicícola: Ataca las raíces, succionando savia e inyectando toxinas que impiden la cicatrización. Esto causa la pudrición de la raíz y la muerte de la planta.
- Forma gallícola: Produce agallas (pequeños bultos) en las hojas, lo que dificulta la fotosíntesis.
3. Cochinillas y chanchitos blancos
- Daños: Se alojan en la madera y luego se trasladan a los racimos para alimentarse de la savia.
- Consecuencias: Excretan una melaza que favorece la aparición del hongo «negrilla» y atrae hormigas. Además, pueden transmitir virus a la planta.
4. Ácaros (araña roja y amarilla)
Aunque no son técnicamente insectos (son arácnidos), se agrupan frecuentemente como plagas del viñedo.
- Daños: Succionan el contenido de las células de las hojas, provocando decoloración, amarillamiento y, en casos graves, la caída prematura de las hojas (defoliación). Esto impide que la uva madure correctamente.
5. Otros insectos perjudiciales
- Mosquito verde: Succiona la savia de los nervios de las hojas e inyecta saliva tóxica que obstruye la circulación. Causa que los bordes de las hojas se sequen y mueran.
- Trips: Producen «costras» o manchas en los granos de uva al morderlos. Aunque en la uva para vino no afecta la calidad del producto final, arruina la apariencia de la uva de mesa.
- Gusanos blancos: Atacan principalmente las raíces de las plantas jóvenes.
El control de insectos en la vid se logra mediante una técnica denominada genéricamente Manejo Integrado de Plagas (MIP), combinando control biológico (uso de enemigos naturales como crisopas), cultural (manejo del suelo y eliminación de malezas), físico (trampas y mallas) y, como último recurso, el uso responsable de insecticidas selectivos.
Métodos de control de los insectos malos
- Control Biológico: Uso de microorganismos naturales, como hongos entomopatógenos para controlar la Lobesia botrana. También se utilizan depredadores naturales como crisopas para combatir el mosquito verde.
- Control Cultural y Físico:
- Manejo de malezas: Eliminar las hierbas que sirven de refugio a las plagas.
- Aireación: Aclareo de hojas para asegurar una buena circulación de aire y reducir la humedad, lo que previene la aparición de hongos y algunas plagas.
- Barreras: Instalación de redes de protección.
- Control químico responsable: Aplicación de insecticidas específicos, priorizando productos sistémicos o de contacto que minimicen el impacto sobre la fauna benéfica.
- Manejo de plagas específicas:
- Gusanos cortadores: Se controlan con aplicaciones en el suelo.
- Filoxera y nematodos: Su control es complejo y se enfoca en la prevención y tratamiento del suelo.















