Tras reconfigurar en 2025 su histórica bodega Resero en San Juan para elaborar mosto, la Federación de Cooperativas Vitivinícolas de Argentina (Fecovita) apuesta fuertemente al jugo de uva, sumando esta producción a sus clásicas y populares marcas de vino Toro, Estancia Mendoza y Giol, entre otras. Este plan de crecimiento busca consolidar la presencia de la empresa cooperativa en mercados internacionales como Estados Unidos, Canadá, China y Japón, respondiendo a una demanda creciente de mosto ante la escasa última cosecha europea.
Por Pedro Straniero
Editor de Enolife
En su bodega Resero, ubicada en Albardón, San Juan, la Federación de Cooperativas Vitivinícolas de Argentina (Fecovita) incrementó su producción en un significativo porcentaje, pasando de moler 9 millones de kilos de uva en 2025 a procesar 25 millones esta cosecha 2026.
En la segunda provincia productora de vino de Argentina después de Mendoza, la mayor empresa cooperativa de la vitivinicultura del país está elaborando el tradicional mosto blanco, al que en esta temporada sumó el mosto tinto y el mosto concentrado rectificado (MCR).
Esta apuesta estratégica está enfocada principalmente hacia fuertes mercados demandantes del mundo, como Estados Unidos, Canadá y China. Además, con los grandes volúmenes de uva adquiridos para este fin, permitió que los viñateros locales dieran destino a sus uvas en un momento en que el mercado interno está saturado de vino y muchas bodegas han dejado de comprar la materia prima.

Sociedad para aprovechar oportunidades
Tal como adelantó Enolife en una nota publicada el 17 de noviembre de 2025, el grupo Fecovita, junto a su histórico socio sanjuanino, la firma Mostos Concentrados Argentina (MCA), encararon un ambicioso plan de producción de mosto, empezando por la refuncionalización a tal efecto de la también tradicional bodega Resero. Así lo explicaba en aquel momento Rubén Panella, presidente de Fecovita: “Vemos un fuerte crecimiento en la industria del mosto y necesitamos mayor capacidad operativa. Por eso estamos refuncionalizando Bodega Resero para concentrar allí gran parte de la molienda y elaboración, y así aumentar los volúmenes de venta con productos acordes a las exigencias del mercado actual”.
Por su parte, Raúl Estornell, principal accionista de MCA, destacaba que “sumar Bodega Resero al plan operativo nos ayuda a descomprimir nuestras instalaciones para aumentar la concentración de mosto. Al migrar la molienda allí podremos incrementar la producción de mostos vírgenes, lo que resulta clave ante la tendencia actual del mercado”.
Blanco, tinto y concentrado
El mosto blanco o común es la base del negocio. Se hace de uvas blancas y tintas mediante un proceso relativamente sencillo de molienda y prensado de la fruta fresca. En el mercado se vende como jugo de uva fresco y en la industria se utiliza como endulzante natural de otras bebidas, por ejemplo gaseosas.
A esta producción, esta temporada Fecovita sumó el mosto tinto, con un proceso de elaboración un poco más complejo, ya que se macera con el hollejo antes de que fermente. Este mosto también se consume en fresco por sus beneficios nutricionales (antioxidantes), se emplea para enriquecer el azúcar en la producción de vinos generosos y como base en la producción de otros vinos.
Y mantuvo la tradicional elaboración de mosto concentrado rectificado (MCR), muy demandado en el mercado internacional por su calidad como endulzante natural y por su conveniencia a la hora de exportar y utilizar fletes internacionales, ya que con respecto a los otros mostos, al someterse a evaporación su volumen queda en un 30 % del mosto base sin reducir.
Según detalló Panella, este año se hicieron 2.000 toneladas de MCR: “El mosto concentrado reduce el volumen a un tercio, lo que abarata drásticamente el flete, el cual puede representar hasta el 60% del valor de exportación en un vino básico”.
Cómo se hace cada mosto
La principal diferencia entre los distintos tipos de mostos radica en el color, origen de la uva y el proceso de refinamiento. El mosto blanco (jugo de uva blanca o tinta sin piel) y tinto (jugo de uva tinta con piel) son jugos frescos, mientras que el mosto concentrado rectificado (MCR) es un producto industrial deshidratado, incoloro e inodoro, usado para endulzar sin alterar el sabor.
-Mosto Blanco: Se obtiene del prensado de uvas blancas (o tintas sin hollejo) y se separa rápidamente de la piel para evitar color.
-Mosto Tinto: Se obtiene del prensado de uvas tintas, macerando el jugo con la piel (hollejo) para extraer color y taninos.
-Mosto Concentrado Rectificado (MCR): Es un líquido obtenido de la deshidratación parcial (evaporación al vacío) del mosto de uva blanca, eliminando componentes que no sean azúcares. Es transparente, incoloro e inodoro, con alto poder edulcorante.
Por su parte, consultado por el diario Tiempo de San Juan, el secretario de Fecovita, Marcelo Federici, explicó que, a diferencia del tradicional, el mosto concentrado pasa por procesos que eliminan aromas y sabores, para que resulte un endulzante natural neutro, el que se puede usar en distintos alimentos y bebidas sin alterar su perfil. Al no invadir con gusto, se vuelve mucho más versátil y abre puertas en mercados donde se buscan alternativas al azúcar o a los jarabes industriales.
Resero tiene una larga tradición en San Juan. Con su planta de elaboración en el departamento de Albardón, es desde hace años una gran jugadora en la vitivinicultura regional, al comprar la uva de cientos de viñateros. Este año 2026, Resero optó por trasladar su línea de fraccionamiento de vino a Mendoza y enfocar su trabajo en San Juan en la elaboración de mosto.
A los nuevos emprendimientos productivos, Fecovita suma acciones de fuerte impulso a la sanción de una ley argentina -en proyecto- que promueve el uso de jugos naturales como endulzantes en el mercado interno. Sus directivos trabajan junto a legisladores nacionales de Mendoza y San Juan y a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) para lograr que finalmente el Congreso nacional trate y sancione esta ley, que generar una salida adicional para la producción vitivinícola pero enfrenta fuertes presiones en contra de otros sectores como el azucarero del Noroeste Argentino, los productores de jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) y las bebidas no alcohólicas que utilizan estos concentrados.
Fuentes: El Tiempo de San Juan y propias














