Con esta herramienta de libre acceso y uso, disponible en la web del Observatorio Vitivinícola Argentino, comenzó el 24/4/2026 -y continuará durante 4 meses- una prueba piloto y un proceso de validación para que las empresas del sector puedan medir, comprender y gestionar sus emisiones de gases de efecto invernadero.
La Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) avanzan en una nueva iniciativa orientada a fortalecer la sostenibilidad del sector, a través de la puesta en marcha de una prueba piloto en bodegas y proceso de validación por parte de actores del sector privado de la Calculadora de Huella de Carbono Organizacional.
Siguiendo los objetivos trazados en el Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) en su actualización al 2030, esta herramienta desarrollada en conjunto con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Conicet) tiene como objetivo permitir a las empresas vitivinícolas medir, comprender y gestionar sus emisiones de gases de efecto invernadero a nivel organizacional, en línea con las crecientes demandas de los mercados y los desafíos del cambio climático.
Qué es la calculadora de huella de carbono y agua
La calculadora desarrollada por la Coviar, la SRA y el Conicet es una herramienta digital diseñada específicamente para que los actores de la cadena vitivinícola argentina midan su impacto ambiental. Fue creada por investigadores del grupo Clíope (UTN Mendoza y Conicet) bajo el proyecto «Vitivinicultura Sostenible 4.0»
Sus características principales son:
- Alcance dual: Permite calcular tanto la huella de carbono (emisiones de gases de efecto invernadero) como la huella de agua (uso y consumo de agua) de productos como la uva y el vino.
- Enfoque de ciclo de vida: Evalúa el impacto desde la producción primaria en el viñedo hasta la elaboración en bodega, considerando insumos, energía y residuos.
- Gratuita y accesible: Está disponible de forma libre para productores y bodegas a través del sitio web del Observatorio Vitivinícola Argentino.
- Aval internacional: La herramienta cuenta con la verificación de SGS, garantizando que las mediciones cumplen con estándares internacionales como las normas ISO.
- Integración organizacional: Recientemente, se ha sumado un módulo de huella de carbono organizacional en colaboración con la Sociedad Rural Argentina (SRA) para medir las emisiones a nivel de empresa.
- Propósito estratégico: Forma parte del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) 2030 para mejorar la competitividad y sostenibilidad del vino argentino en mercados externos que exigen certificaciones ambientales.
Durante 4 meses, a partir del 24 de abril de 2026, se está llevando adelante este proceso de trabajo colaborativo con un grupo de bodegas que participarán activamente en la validación de la herramienta. Este proceso incluirá instancias de intercambio técnico, pruebas sobre casos reales y aportes para su mejora, con el fin de avanzar hacia una metodología adaptada a las particularidades del sector y aprobada por las empresas interesadas en mejorar sus procesos y avanzar en una transformación sostenible.

Las empresas y referentes que forman parte de esta etapa son:
- Bodegas Budeguer – Guillermo Donnerstag.
- Bodegas Esmeralda S.A. – Laura González, Silvina Van Houten, María Laura González, Belén Ureta.
- Alcázar SRL – Antonella Giuliani Pelegrina
- 3 Sentidos – Maricel Camperi
- Grupo Peñaflor (11 bodegas) – Silvana Barufaldi
- Finca Berenguer – Lidia Nancy Mas
- Grupo Colomé (2 bodegas) – Lourdes Casasola
- Los Parrales S.A. – María Jimena Garofoli
- Bodega Dal Borgo – Eugenia Mestre
Esta acción representa un paso clave para la construcción de una herramienta sectorial robusta, que permita no sólo medir el impacto ambiental de las organizaciones, sino también orientar la toma de decisiones y acompañar la transición hacia modelos productivos más sostenibles. El desarrollo original y monitoreo posterior de la herramienta estuvo a cargo del grupo Clíope, de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Mendoza y el Conicet.
Desde Coviar destacaron que este proceso se enmarca en una agenda más amplia de innovación y sostenibilidad del sector vitivinícola argentino, alineada con los objetivos del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) 2030 y plasmada en la Guía de Sostenibilidad de la Vitivinicultura Argentina, y busca consolidar capacidades locales para dar respuesta a los nuevos estándares internacionales en materia ambiental.
Durante la presentación de la herramienta, Bárbara Civit, la investigadora a cargo del proyecto, explicó: “La herramienta ha sido desarrollada en módulos constituyendo un paquete para que el usuario final, que puede ser un productor o una bodega, del tamaño y la escala que sea, pueda estimar de manera orientativa el impacto sobre el cambio climático y el uso del agua asociado a su actividad. El estándar utilizado se basa en las especificaciones de la Norma ISO 14067:2018 y 14046:2014. De este modo, se estudia el impacto ambiental potencial de la contribución que tiene, por ejemplo, 1 kg de uva para vinificar o una botella de 750 ml de un determinado vino, sobre el cambio climático y la escasez de agua con enfoque de ciclo de vida, es decir, considerando las distintas etapas de la producción del producto analizado”.
Fuente: Coviar














