Hoy 16 de setiembre se vuelven a reunir los delegados de los trabajadores vitivinícolas con los representantes de las empresas del vino. La nueva reunión tras el fracaso de la paritaria el pasado 11 de setiembre no seria la última, porque las posiciones de la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (Foeva) y de la patronal están muy distantes. Para los sindicalistas, el aumento de $12.500 mensual en promedio (para obreros de viña y trabajadores de bodega) ofrecido por los empresarios es «paupérrimo e insuficiente».
En la última reunión de paritarias entre las partes, el 11/9, el sector empresario comenzó ofreciendo un 1,3% mensual y luego elevó su propuesta al 1,4% mensual para cada uno de los meses entre setiembre de 2026 y febrero de 2027. Por su parte, la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (Foeva), arrancó con un pedido de 2,5% mensual y posteriormente accedió a bajar un poco y proponer el 2,25% mensual.
En la última reunión de paritarias, realizada el 11 de setiembre, con participación de las cámaras empresariales y de la Secretaría de Trabajo de la Nación, la mediadora del organismo gubernamental informó que la pauta oficial a los efectos homologatorios es del 1,7%. Luego de esa comunicación, el sector empresario presentó una nueva propuesta diferenciada: 1,5% mensual para el convenio de bodega, equivalente a un aumento de $14.282 mensuales, y del 1,3% mensual para los obreros de viña, equivalente a una suba mensual de $10.617.
Los sindicalistas de Foeva rechazaron la oferta, calificándola como «paupérrima e insuficiente«, y ratificaron que mantendrán la propuesta de aumento salarial que plantearon originalmente.
«Ninguneo» a los trabajadores
Los negociadores, cada uno según sus intereses, pusieron sobre la mesa la difícil situación que atraviesa la actividad vitivinícola, y el lugar que deben ocupar los trabajadores dentro de la estructura vitivinícola. Desde Foeva, cuestionaron que el sector empresario utilice el contexto económico como argumento para contener los salarios y trasladar el costo de la crisis sobre los trabajadores.
Lo que más molesta es el oportunismo para ningunear al trabajador, aprovechando la circunstancia que el contexto nacional les está dando».
DANIEL ROMERO, secretario de Prensa de Foeva.
Los representantes del gremio sostienen que los grandes emporios se escudan en las dificultades de los pequeños establecimientos para presentar como una crisis general situaciones que, en algunos casos, también responden a decisiones de gestión o a realidades diferentes dentro de la propia industria.
«Utilizan de manera generalizada la situación de los establecimientos más pequeños para justificar una negociación salarial que termina afectando a todos los trabajadores», afirmó Romero. El gremio también cuestiona que, en el debate sobre la situación de la vitivinicultura, se pierda de vista el rol de los trabajadores dentro de la matriz productiva. «Están ninguneando la matriz productiva», sostuvo el sindicalista.
En ese sentido, plantean que si la vitivinicultura necesita sostenerse y recuperarse, «el trabajador no puede ser considerado una variable de ajuste». Para Romero, «los empresarios están siendo tacaños en la paritaria; es vergonzoso que estemos discutiendo por monedas».
Según los valores señalados por la organización sindical, actualmente un trabajador de bodega se encuentra ganando entre $900.000 y $950.000, mientras que en los obreros de viña perciben en promedio $750.000.
Desde el gremio también argumentan que hay un proceso de concentración en la vitivinicultura. «Hay grandes empresas que buscan concentrar cada vez más el negocio. Quieren monopolizar la industria y productores, el trabajador termina quedando en el último lugar de las prioridades y lo dejan en una situación casi esclavizante, cuando son la materia operativa de todo este sistema”, agregó el secretario de Foeva.
Para el sindicato, la discusión salarial no se limita a la pérdida de poder adquisitivo. Desde la organización advierten que el conflicto también tiene impacto sobre el acceso a la salud, debido a que, según denuncian, los aportes realizados a la obra social resultan insuficientes para sostener las prestaciones básicas que requieren los trabajadores y sus familias.
Asambleas en todo el país
Tras rechazar la propuesta empresaria, Foeva ha realizado en estos días de cuarto intermedio asambleas informativas en las empresas de todas las jurisdicciones, con el objetivo de comunicar a los trabajadores el estado de la negociación y explicar el resultado de la última reunión paritaria.
La organización también solicitó a los sindicatos que integran la Federación que difundan la situación salarial y el rechazo al ofrecimiento empresario, al que calificó como insuficiente para los trabajadores.
La Secretaría de Trabajo una nueva reunión para hoy 16 de setiembre. Para la gente de Foeva, según expresaron finalmente, «el desafío ya no es solamente conseguir un porcentaje mayor: es evitar que la crisis de la actividad termine convirtiéndose en un techo para el bienestar de sus trabajadores y que sean quienes sostienen cotidianamente la producción vitivinícola los que terminen pagando el costo de las dificultades del sector».















