En el Foro de Inversiones y Negocios recientemente realizado en Mendoza, el periodista y consultor Javier Merino presentó su informe «Presente y futuro del negocio del vino», en el que analiza las dificultades y oportunidades que enfrenta la industria vitivinícola argentina y global.

El vino fue uno de los temas de debate y conversación en el marco del Foro de Inversiones y Negocios que se realizó los días 5 y 6 de marzo de 2026 en el hotel Hilton de Mendoza. Las disertaciones y paneles que se realizaron en este contexto hablaron de la coyuntura, pero en especial del mediano plazo. Así, se pusieron sobre la mesa las oportunidades que aparecen de la mano de la innovación, en una industria vitivinícola y un consumidor en constante cambio, que necesita redefiniciones.
En el Foro, organizado por el Consejo Empresario Mendocino (CEM) y el Gobierno de Mendoza a través del Ministerio de Producción, el jueves 5/3 se ofreció la charla «Presente y futuro del negocio del vino», a cargo del consultor y periodista especializado en vitivinicultura Javier Merino, en la que se presentó un informe de la industria encomendado por Banco Supervielle. El viernes 6/3 se realizó el panel «Innovación en vitivinicultura», que contó con la participación de Marcos Jofré, de Bodega Trivento, Fernando Buscema, CEO de Qualab, Hervé Birnie Scott, de Bodega Chandon y la moderación del periodista Mauricio Llaver (foto principal).
Con sus particularidades, en ambas mesas hubo coincidencia en la necesidad que posee el sector de tecnificarse y de hacerlo en pos de un mejor conocimiento del cliente o del consumidor. En medio de cambios de paradigmas con relación al consumo de bebidas alcohólicas, el vino puede posicionarse en nuevos segmentos. No se trata de convertirse en un producto diferente sino de -a partir de la tradición y el origen natural del vino- crear productos que las personas adopten sin perder la identidad de cada marca. Los cambios no son instantáneos, pero las bodegas no pueden quedarse atrás.
Tendencias que pueden ser oportunidades
Según el Informe Anual 2025/2026 de la División Vinos de Banco Supervielle, el sector enfrenta uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. Entre otros motivos, porque el consumo global cayó a su nivel más bajo desde 1961 por una combinación de factores económicos, climáticos y culturales que obligan a redefinir el negocio. Con un contexto internacional incierto, transformaciones en la macroeconomía nacional y cambios en los modos de vender y promocionarse, Merino detalló las principales tendencias que hoy se ven en el sector.
Entre otras tendencias, se encuentra la premiunización del vino con una migración del consumo hacia productos de mayor calidad, menor graduación alcohólica y estilos más frescos. Vinos blancos, rosados y tintos ligeros lideran las preferencias con menor graduación alcohólica y mayor refrescancia.
La autenticidad del producto y la importancia de vincularlo con el bienestar y la salud también son tendencias cada vez más relevantes entre los consumidores».
JAVIER MERINO, en su Informe Anual 2025/2026 encomendado por Banco Supervielle
Otra transformación significativa, según el informe de Merino, se vincula con el cambio en los valores del consumidor. La sostenibilidad, la transparencia en la producción y las experiencias enoturísticas se han convertido en factores decisivos de compra, lo que impulsa a las bodegas a innovar tanto en sus procesos productivos como en la relación con el público.
Innovación, salud y nuevos sabores
En el panel sobre Innovación en Vitivinicultura se planteó que la innovación se manifiesta en nuevos formatos, en la incorporación de tecnologías de precisión en el viñedo y en la bodega para mejorar eficiencia y sostenibilidad. Se dieron ejemplos concretos de bodegas que innovan y estudian nuevas opciones.
Fernando Buscema, de Qualab, que trabaja sobre la nueva frontera del modelo vitivinícola y la valorización integral de la biomasa, reflexionó. “Hay que tener en cuenta que el lenguaje del que desarrolla no es igual al del que compra; por lo que se necesita un intérprete». Además, destacó que el consumidor valora cada vez más el bienestar y los productos saludables.
Marcos Jofré presentó dos productos en los que Trivento ha innovado de manera más reciente. Uno acaba de ser lanzado mientras que el otro lleva un tiempo en góndolas. El último es el White Malbec Wine, un vino «blanco» que se elabora con uvas malbec a las que se les quita el hollejo. «Logramos un producto equilibrado, con menor graduación alcohólica y al que precedía la reputación argentina con relación al malbec», contó Jofré. El mes pasado, la marca lanzó The Wine Gin, un producto con tres años de desarrollo en base a vino.
Hervé Birnie Scott, director de Chandon, presentó dos productos diferentes que buscaron incentivar el consumo fuera de las tradicionales fechas y espacios relacionados con las fiestas. Uno fue Chandon Délice, un espumante dulce, y el otro fue Chandon Apéritif, un bitter elaborado con uvas y cáscara de naranjas orgánicas. “Tenemos tres filtros a la hora de innovar: que el producto sea 100% natural; que todo esté hecho en casa; y que cumpla con la regionalidad, es decir con identidad -en este caso de Argentina», reportó Scott.
En el Foro de Inversiones y Negocios se reiteró que el negocio global del vino atraviesa una etapa de madurez que obliga a replantear estrategias productivas, comerciales y de posicionamiento. «En un contexto de consumo más moderado y mercados más exigentes, el desafío ya no es solo vender más volumen sino generar mayor valor a través de calidad, innovación y conexión con el consumidor», coincidieron los panelistas.














