Desde el corazón de los viñedos mendocinos, el licencado en Enología Pablo Blasco nos ofrece un panorama completo sobre la vendimia 2025. Pablo es profesor del Wine Institute y primer enólogo de Bodega Familia Furlán. Con su conocimiento del terruño y las cualidades de las uvas mendocinas, realiza un análisis profundo sobre la actual cosecha, marcando los desafíos y las oportunidades que se presentan para los productores de la región.
Por Gabriela Fernández,
para Wine Institute Argentina
-¿Cómo se ha desarrollado el proceso de vendimia hasta el momento? ¿Se han presentado desafíos particulares?
-Por el momento la vendimia marcha con normalidad. Arrancamos con las variedades tintas del Valle de Uco, analizando madurez para no anticipar cosecha de lo que todavía no tiene el grado adecuado.
-¿Qué condiciones climáticas han predominado durante el ciclo de crecimiento de la vid?
-Este año, particularmente, tuvimos un verano muy caluroso, con olas de calor sostenidas durante varios días que contribuyeron a generar un desequilibrio entre la madurez azucarina y la madurez polifenólica, anticipando las cosechas de febrero, principalmente las variedades tempranas.
En marzo esta situación ha cambiado. Debido a las últimas lluvias y días más frescos, estamos logrando esperar en algunas variedades esa madurez polifenólica que nos da vino con mejor color, buena estructura polifenólica y que no se disparen los azúcares.
Lo bueno es que no estamos observando problemas sanitarios en la uva. Sí hubo algunas zonas afectadas por el granizo, lo cual redujo la producción y calidad de lo cosechado.
-¿Qué impacto tuvieron estas variaciones de temperatura, las precipitaciones y la incidencia de heladas en la calidad y cantidad de la uva?
-En cuanto a la calidad y cantidad, estamos viendo muy buen estado sanitario de la uva, sólo algunos focos puntuales de uva afectada por Lobesia botrana, pero casi nada de enfermedades criptogámicas.
El verano, como dije anteriormente, fue muy caluroso y seco, con olas de calor muy largas que adelantaron la madurez de variedades tempranas. Ahora, en marzo, estamos viendo un amesetamiento en la madurez azucarina y una mejor madurez polifenólica, y esperamos unos días para algunas variedades de ciclo medio y largo. Ya estamos teniendo días cálidos y noches frescas, la tan esperada amplitud térmica que tanto nos ayuda a conseguir una madurez equilibrada.
-¿Cuáles son sus expectativas en cuanto a la calidad y cantidad general de la uva cosechada este año? ¿Y en comparación con años anteriores?
-Este año pensamos moler un poco menos que el año pasado. La calidad será excepcional, con vinos que tienen muy buen grado alcohólico y excelente estructura y madurez polifenólica que nos permita la guarda.
Se estima un poco más de uva en planta que el año anterior, pero las bodegas están con remanentes de vinos del año anterior, y eso ha llevado a una menor compra de uva.
-¿Qué características distintivas esperan encontrar en los vinos elaborados con la uva de esta cosecha?
-Un mejor grado alcohólico que años anteriores y una mayor carga polifenólica. Este último punto, aclaro, se dará si esperamos unos días más la madurez polifenólica y no levantamos uva por apuro.
-¿Qué variedades cree que destacarán especialmente en los vinos de la cosecha 2025?
-En lo que llevamos elaborado, se están destacando nuevamente los cabernet sauvignon del Valle de Uco y por supuesto, los malbec, que no dejan de sorprendernos con esos colores intensos y estructura ideal para vinos de crianza.
-¿Cuáles son los principales desafíos del sector para este año?
-Creo que el gran desafío del sector para 2025 está puesto en dos factores: por un lado, no seguir perdiendo hectáreas de viñedos, es decir, el primer eslabón de la cadena se nos está yendo y perdemos zonas productivas que se van a otros destinos. Esto se da por una baja rentabilidad, principalmente en pequeños productores.
Y por otro lado, la industria deberá focalizar sus esfuerzos en desarrollar nuevos mercados y nuevos consumidores, para mejorar así volúmenes de venta que en estos momentos no están muy bien. Tenemos que volver a conquistar al consumidor que se “aburrió” del vino y mostrarle nuevos productos que se están elaborando, y muy bien, que abrirán nuevas posibilidades de ventas.