El doctor en Derecho -abogado y ex juez-, historiador y escritor mendocino Carlos Parma es también un destacado integrante de la Junta de Estudios Históricos de Mendoza. En su carácter de buceador de los hechos del pasado que iluminan el presente, además de profundo conocedor de temas vitivinícolas, sintetiza en esta nota el vínculo entre la antigua cultura huarpe, el aprovechamiento del agua de riego y el desarrollo de los cultivos de vid a partir de 1661.
Agrelo es una de las zonas más tradicionales y prestigiosa de Mendoza en lo que hace a la vitivinicultura. Pertenece al departamento de Luján de Cuyo y se ubica en lo que ha venido a llamarse: «Primera Zona» productiva.
En los actuales distritos de Barrancas y Lunlunta ya en 1661 ya existían datos de cultivos de vid, sobre todo en la enorme propiedad que a partir de 1880 perteneció a Santos Funes, al sur del río Mendoza (ver Acordino).
La distribución del riego agrícola trae orden y progreso gracias a la ley de aguas que establece el gobierno de Rufino Ortega de la mano del inmortal Manuel Bermejo (1884). Motivo de esto se ordena la construcción del Dique Cipolletti en 1889.
En 1890 comenzó a brillar en la zona una hermosa capilla de Nuestra Señora del Monte Carmelo (González). El tren que iba al sur establece una estación a la altura del Kilómetro 30 de la Ruta 40, alrededor de 1895, fecha que coincide con la plantación allí de las primeras viñas. Pero recién a partir de 1990 ese terruño sería considerado institucionalmente zona vitivinícola destacada.
El distrito de Agrelo fue reconocido por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) como Indicación Geográfica (IG) desde el año 2005, con una extensión que va desde el sur del distrito Perdriel hasta alcanzar la RP 86 (La Picada); allí limita con el distrito de Ugarteche. Al este, colinda con parte de el dique El Carrizal y al oeste con Cacheuta Sur. En este distrito podemos encontrar viñedos en alturas que van desde los 800 hasta los 1.100 m.s.n.m.
Agrelo presenta suelos extremadamente heterogéneos pero caracterizados por una base de piedras cubiertas de carbonato de calcio a poca profundidad, lo que restringe el vigor de la vid y obliga a las raíces a buscar nutrientes en profundidad. Miles de años atrás los Huarpes habían elegido este vergel, pero hoy sólo una bodega lleva el nombre de estos visionarios: Huarpe Riglos Family Wines.
Los Huarpes, primeros agricultores
Los Huarpes fueron y son un pueblo pacífico y trabajador. La cultura huarpe es vital en Mendoza. Los primeros pobladores se establecieron preferentemente en los valles cuyanos más fértiles. Hay datos históricos y arqueológicos de que practicaban el cultivo de la tierra; conocían el hilado y el tejido; fabricaban cerámica de buena calidad, de claras influencias peruanas; vestían ojotas y la clásica camiseta andina.
Pero la cultura de Agrelo es muy anterior; su nombre es un epónimo que deriva de agro, su labor principal, pues quienes allí vivían también cazaban pero sólo eventualmente. Los rastros de poblaciones más antiguas en esta zona se remontan a 9.000 años antes de Cristo (aC). Ubicamos esta cultura al sur del río Mendoza sobre la mítica ruta 40.
Los antiquísimos yacimientos de Agrelo son dos. Se encuentran hacia el borde inferior de un amplio conoide que está adosado a las últimas estribaciones de la cordillera de los Andes: Agrelo-Patronato y Agrelo-Barrancas (ver Canals Frau y Semper).















