El mejor jugador de fútbol del mundo sorprendió durante una entrevista en Miami con periodistas de Buenos Aires, al confesar que suele tomar vino -y no cualquier vino, sino un syrah de 80 euros de su propia marca- mezclado con una popular gaseosa de lima-limón. Al respecto, reconocidos enólogos argentinos como Alejandro Vigil, Ángel Mendoza y Rolando Lazzarotti coincidieron en que la mejor forma de tomar vino es sencillamente como a cada uno le guste, sin prejuicios, y que la frase del capitán de la Selección Argentina es una fuerte promoción para la industria vitivinícola en el actual momento de crisis de consumo que vive nuestra bebida nacional.
En una reciente entrevista en Miami con periodistas de la señal Luzu TV de la capital argentina, el «crack» nacido en Rosario, Santa Fe, contó que, cuando está relajado o celebrando con amigos en reuniones privadas, se prepara lo que el mismo llamó «champagne cordobés». Se trata de una mezcla de vino con una popular gaseosa de lima-limón, en proporciones no especificadas por Lionel. Claro que en este caso no es cualquier vino, sino el syrah de alta gama de su colección privada «Lionel Collection», elaborado en Suiza con uvas de Italia y que en Argentina no se consigue por menos del equivalente a 80 euros.
En el reportaje, que se hizo viral en redes y medios de todo el mundo, Lio largó: «Me gusta el vino. Si no, la misma de siempre: vino y Sprite», y agregó que lo mezcla así «para que pegue rápido» y porque es una bebida refrescante ideal para el calor. También admitió que necesita estar «un poquito escabiado» (borracho) para animarse a bailar en las fiestas.
El sirah de Lio, un lujo para mezclar con soda
El vino que Messi utiliza para mezclar con soda de lima-limón es un syrah que forma parte de una colección personal desarrollada junto a la bodega italo-suiza MM Winemaker, una firma con fuerte presencia en el mercado europeo y un amplio reconocimiento internacional.
Aunque la bodega tiene su sede en Suiza, las uvas utilizadas para este syrah provienen de la región de Puglia, en el sur de Italia, una zona histórica para la vitivinicultura y reconocida por la calidad de sus cepas tintas. MM Winemaker acumula más de 500 premios internacionales, un dato que refuerza el posicionamiento premium del producto.
En cuanto a su perfil sensorial, este syrah presenta aromas intensos a frutos negros maduros, especias y un delicado toque mineral. Se trata de un vino que, en su concepción original, está pensado para maridar con carnes asadas, platos intensos o quesos estacionados.
Sin embargo, Messi decidió resignificar su uso y adaptarlo a una costumbre bien argentina. «Siempre busco que lo que lleva mi nombre sea algo con lo que me identifique, que tenga calidad y esté hecho con dedicación», expresó el futbolista al referirse a su proyecto vitivinícola, que incluye distintas variedades y ediciones limitadas.
«Lo mejor que le ha pasado al vino en los últimos cinco años»
Tras los dichos de Messi, que pueden haber sonado como una herejía para los fundamentalistas del vino, reconocidos enólogos mendocinos celebraron que una figura mundial como él le haya «dado manija» al vino», sin importar cómo cada uno quiera tomarlo.
Consultado por el periodista Santiago Montiveros en el programa «Tenés que saberlo» de Radio Post, el reconocido winemaker Alejandro Vigil manifestó que los dichos de Messi son «lo mejor que le ha pasado a la actividad vitivinícola en los últimos cinco años«.
«Fue la forma más fácil de comunicar algo que nosotros decimos hace años: el vino se toma como cada uno quiere», sostuvo el enólogo. Para Vigil, Messi «lo dijo perfecto» y «se convirtió en nuestro nuevo sommelier y embajador», al hacer claro y sencillo un mensaje que por lo general no se expresa por prejuicios culturales en torno al consumo de vino.
Para redondear, Vigil remarcó: «En el mensaje de Messi se expresa claramente lo esencial, que el vino, sobre todo, es para disfrutar».
Por su parte, otro reconocido enólogo, Rolando Lazzarotti, aseguró que «sobre gustos no hay nada escrito». Y que «si a uno le hace bien tomarlo como se le ocurra, hay que hacerlo». Y recordó que en muchos lugares del mundo de tradición vitivinícola se hacen diferentes mezclas «creativas» con vino, combinándolos con sodas, bebidas dulces, jugos de fruta u otras bebidas destiladas. Y agregó que «el consumo de vino con algo que lo alegre un poco a uno y lo ponga festivo, es fantástico».
Lazzarotti también reflexionó sobre el impacto de estas declaraciones en la industria del vino: «Que un atleta como Messi mencione el vino, está indirectamente promocionando la industria en todo el país».

Por su parte, el maestro de enólogos mendocinos Ángel Mendoza defiende desde siempre esta práctica de tomar el vino como a cada quien le guste. “Para beber vino no se necesita saber, se necesita querer”, es uno de los axiomas preferidos de Don Ángel -hacedor él mismo de excelentes vinos premium en su bodega Domain St. Diego, de Lunlunta, Luján de Cuyo- quién suele tomar vino con soda o con jugos de fruta según el humor del día, el calor o la inspiración del momento.
Otras de las frases predilectas de Don Ángel, que sostienen la idea de que lo mejor para el disfrute del vino es no tener prejuicios sobre cómo consumirlo, son «El mejor vino es el que más gusta, no el que tiene más puntajes o premios» y «Experimentar con vinos y comidas es divertido y fascinante. La anarquía y el gusto personal suelen ser la base del placer».












