Con un Manifiesto emitido desde el Este de Mendoza, que detalla sus fundamentos y proyectos, los participantes del primer encuentro iberoamericano de representantes de clúster turísticos de toda América y España comunicaron sus objetivos y las acciones a desarrollar para promover el turismo ecocultural como alternativa sustentable para la vida económica y social. En la foto principal, el Templo del Vino de San Martín, sede de varias de las reuniones de la Cumbre.
Como resultados de la I Cumbre Iberoamericana de Turismo Eco-Cultural, celebrada en el Este de la provincia de Mendoza, Argentina, entre los días 6 y 9 de marzo de 2025, con la participación de los clústeres turísticos de la Provincia de Limarí y la Región del Maule (Chile) y de Mendoza Este, Argentina, con el apoyo de académicos de la Universidad Nacional de Cuyo (Argentina), Universidad de Mendoza (Argentina), Universidad de Santiago de Chile (Proyecto ANID ATE 220008) y Universidad Autónoma de Madrid (España), juntamente con el Instituto de Educación Superior de Rivadavia, Argentina, y el respaldo del gobierno de Mendoza, a través del subsecretario de Cultura, Diego Gareca, la Municipalidad de San Martín y el Ayuntamiento de Valdepeñas, España, se ha acordado compartir el siguiente Manifiesto.
1 – Paisaje Cultural y Turismo Eco Cultural – Alcances y Significado
«Consideramos a la Cultura como un conjunto de soluciones con las que los seres humanos respondemos a los problemas de la vida. Un paisaje cultural expresa el modo en que una sociedad ha buscado su manera de desarrollarse de manera dinámica, que integra nuestra historia pasada, trayéndola al presente y proyectándola al futuro.
«En este sentido, el turismo ecocultural busca valorar el contacto con la naturaleza, al que agrega la riqueza de los acervos culturales de sus propias comunidades. Por ello, incorpora valores comunes como la historia, la arquitectura, los espacios públicos, la gastronomía, entre otros, que generan una experiencia holística propia de un turismo con sentido; con el valor agregado de la cercanía y el afecto por la tierra. Rescata y pone en valor, a su vez, el legado de pueblos ancestrales y sucesivos inmigrantes que gestaron, no sólo un paisaje cultural sino también un sistema productivo que ha dado identidad a muy diferentes territorios.

«Las experiencias con la naturaleza, la vida al aire libre y el descanso tienen el valor agregado de que las personas experimentan la sensación de haber encontrado nuevos modos de ver la vida, amables con la naturaleza, con los seres humanos y sus modos de vida. Un sincretismo que refleja la existencia de diferentes paisajes culturales iberoamericanos que constituyen, todos ellos, valores en sí mismos y elementos distintivos de una oferta ecoturística.
«Dicho paisaje ecocultural da paso al turismo regenerativo, que es una modalidad cada vez más demandada por turistas que buscan experiencias inmersivas, auténticas y llenas de posibilidades; lo que genera una habito en su consumo. No buscamos “turistas”, buscamos enamorados de los lugares. Ahora bien, no olvidemos que para enamorar primero tenemos que enamorarnos de nosotros mismos.
2 – Patrimonio Natural y Patrimonio Cultural como vectores de desarrollo
«Entendemos por paisaje natural el dialogo entre personas y un territorio con su propia biodiversidad. En este diálogo el “paisaje natural” se transforma en un “paisaje cultural”, caracterizado por la interacción entre los seres humanos y el medio en el que intervienen. Se construye, así, un territorio con identidad propia.
«En la actualidad, los turistas que buscan alternativas de ocio y entretenimiento y ven en estos paisajes culturales espacios interesantes en los que experimentar nuevas vivencias, despertar su curiosidad e integrarse con los habitantes naturales. Una interacción enriquecedora que favorece la construcción de un relato propio y genuino.
«Coinciden en estos territorios, con entidad propia, tradiciones arquitectónicas, gastronómicas, religiosas y festividades locales con sus costumbres. Todo ello constituye la elocuencia de estos lugares y es lo que los hace únicos.
«Combinan un patrimonio, tanto material como inmaterial, en diálogo con la naturaleza. En unos casos los canales, sus acequias y compuertas; en otras las casonas de adobe o los caminos marcados por arboledas de álamos, en el caso de Mendoza Este (Argentina). El lapizlazuli, la combarbalita o el pisco, en el caso de Limarí (Chile). Las cepas tricentenarias, sus lagunas y humedales y su artesanía de crin, en el caso de la región del Maule (Chile).

3 – Promover el turismo ecocultural como alternativa sustentable para la vida económica y social
«Consideramos el turismo ecocultural como un nuevo motor de la actividad económica en los territorios con marcados paisajes culturales, pues promueven la sostenibilidad y la sustentabilidad de sus habitantes. Así pues, el turismo ecocultural, no solo impulsa el desarrollo económico sino que también fomenta la conservación viva de su patrimonio, enraizando a la población en su territorio, mejorando su calidad de vida y enriqueciendo a los visitantes.
«Al aprovechar la riqueza cultural y ambiental de Iberoamérica, se crean experiencias auténticas que atraen a visitantes interesados en conocer tradiciones locales, prácticas artesanales y ecosistemas diversos. Además, este enfoque promueve la participación activa de las comunidades, asegurando que los beneficios del turismo se distribuyan equitativamente y que las tradiciones se preserven para futuras generaciones.
«Por lo tanto, el turismo ecocultural en Iberoamérica, no solo contribuye a la economía local sino que también actúa como un catalizador para la cohesión social y la protección del medio ambiente, creando un modelo de desarrollo que respeta y valora la identidad cultural de las comunidades.
4 – Fundamentos para crear la red iberoamericana de turismo ecocultural
«Esta red iberoamericana de turismo ecocultural pretende, entre otras consideraciones, visibilizar la identidad patrimonial de los territorios; fomentar y potenciar su crecimiento social y económico a través del turismo eco cultural. Para ello se deben establecer activas redes de interacción público-privada; ejecutar acciones bajo los valores de la solidaridad, cordialidad, tolerancia y unidad; proteger y preservar el patrimonio de los territorios; generar espacios académicos para la investigación, educación y difusión de los valores patrimoniales y ecoculturales. Todo ello a través de la estructura organizativa para la citada Red Iberoamericana.
«Por todo lo expuesto, nuestra visión del turismo ecocultural la fundamentamos en una perspectiva integradora que busca equilibrar el desarrollo turístico con la preservación del patrimonio y el bienestar de las comunidades. Asimismo, en principios de cooperación, sostenibilidad, educación e innovación que enriquezca tanto a los viajeros como los habitantes de esos destinos.
5 – Objetivos de la Red Turística Iberoamericana
«La Red Ecoturística Iberoamericana tiene como visión erigirse en un instrumento, por iniciativa del sector privado, para desarrollar el área específica que nos aglutina logrando ser referentes en la promoción del turismo ecocultural y sostenible en Iberoamérica, fortaleciendo la identidad artesanal y el valor de experiencias auténticas en entornos únicos. Para ello es necesario integrar actores del sector privado y gremial para, de esta manera, potenciar el desarrollo sostenible de las comunidades y destinos. Esta tarea debe establecer unos plazos y unos objetivos concretos a corto, medio y largo alcance; desde la consecución de esta I Cumbre a un período de 10 años vista.
«Así, a corto plazo, consolidar la estructura del clúster y establecer bases de colaboración. Ello mediante una adecuada gobernanza y financiamiento; consolidar esta Cumbre como organismo de regulación de estos y futuros clústeres que se quieran adherir; estudiar el impacto económico y turístico de las regiones involucradas, identificando barreras y oportunidades. Paralelamente, desarrollar primeros proyectos y promociones y posponer la competencia horizontal entre actores del sector y, en su lugar, conformar una masa crítica que permita aumentar y repartir mejor los potenciales clientes.
«A medio plazo, implementar proyectos estratégicos y fortalecer la integración regional. Para ello, desarrollar “Producto” y “Marca”; fomentar la digitalización y la competitividad; conformar “masa crítica” y “equidad en la participación”; inversión y financiamiento; expansión y alianzas estratégicas y eventos de promoción.
«A largo plazo, queremos que esta concepción de clústeres ecoturísticos sean un referente iberoamericano del turismo sostenible e innovador, con posicionamiento internacional; sostenible e innovador que tenga un claro impacto socioeconómico regional, con continuidad y legado a nuestras futuras generaciones.
«Elaborado en los salones de Bodegas y Viñedos Tierra Franca, Rivadavia, y aprobado en Cabaña Los Molles, Alto Verde, San Martín, Mendoza, Argentina.»