La Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) de Argentina comunicó el pronóstico de cosecha para la actual vendimia 2026, tal como lo viene haciendo cada año desde 2020 a través de la Cooperativa de Provisión de Servicios Vitícolas y Enológicos (SVE). Este informe de producción, basado en mediciones directas, arroja una disminución promedio del 17% en la producción de uva para la presente temporada en comparación con el ciclo anterior.
El estudio, realizado técnicamente por el área de Agronomía de la Cooperativa de Provisión de Servicios Vitícolas y Enológicos (SVE) en articulación con la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Fecovita) y la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi) de Argentina, se sustenta en el seguimiento de 179 parcelas representativas. Los datos muestran una realidad dispar según la variedad y zona.
Con motivo del informe, el gerente de Acovi, Nicolás Vicchi, señaló que «es una caída en la producción producto de las heladas, la escasez de agua y algunas granizadas en distintos departamentos».
Por su parte, y analizando los desafíos del sector, el presidente de Acovi, Fabián Ruggeri, destacó que «nos encontramos en un contexto desafiante. Venimos de temporadas de caída de consumo, que aparentemente está tendiendo a revertirse. En enero tuvimos una pequeña recuperación en las ventas del mercado interno».
En este sentido, desde la institución analizaron que, si bien la caída en los volúmenes representa un golpe directo a la rentabilidad del productor que se vio afectado por la menor cantidad de quintales, el escenario se traduce también en una oportunidad para el sector.
Esta merma proyectada permite no agregar mayor stock al existente y, junto con una pauta diversificadora entre Mendoza y San Juan acorde a las proyecciones, se podría revertir la tendencia negativa. Además es sumamente necesario que se complementen con variables tales como crecimiento del poder adquisitivo del consumidor, financiamiento acorde a la realidad productiva, ampliación de otros productos como mosto, uva de mesa, pasas y exportaciones a granel principalmente de vino blanco.
La metodología del pronóstico de cosecha, según ajuste de envero
En el marco de la metodología del SVE, se solicitó a los ingenieros de las diferentes cooperativas que realizaran un muestreo aleatorio de cada una de las fincas donde se llevó a cabo el conteo de racimos para la obtención del pronóstico de diciembre.
Sobre dichas muestras se realizaron desgranados de racimos y se contabilizaron las bayas con el objetivo de caracterizar el racimo de la temporada. En conjunto con el número promedio de bayas por racimo obtenido durante esta temporada y el peso promedio de bayas a cosecha histórico, se construyó el peso promedio de racimo de la temporada. El cual fue afectado por la cantidad de racimos/m 2 evaluados en la etapa anterior.
Los resultados obtenidos fueron los siguientes:
















