Antes esta práctica estaba prohibida. La nueva reglamentación, generada por las propias entidades estatales de control de la vitivinicultura, busca atraer a los nuevos consumidores y adapta la normativa a una tendencia en boga sin perder la tipicidad de la Denominación de Origen Controlada. En el fundamento de la medida se menciona que las generaciones más jóvenes prefieren productos más dulces y menos amargos o tánicos.
El Instituto Nacional del Origen y de la Calidad (INAO) –INOQ en francés, por Institut National de l’Origine et de la Qualité– aprobó recientemente una nueva reglamentación que permite, bajo ciertas condiciones, la edulcoración de los vinos con denominación de origen en Francia. Esta decisión, adoptada a fines de noviembre de 2025 por el Comité Nacional de Vinos de Denominación, supone un cambio importante en la normativa que hasta ahora prohibía esta práctica en los vinos con Denominación de Origen Controlada (AOC, por Appellation d’Origine Contrôlée, aunque sí estaba permitida en los vinos con Indicación Geográfica Protegida (IGP).
La medida autoriza añadir azúcar procedente de mosto de uva después de la vinificación, siempre que el vino resultante no supere los 9 gramos por litro de azúcares residuales fermentables (glucosa y fructosa).
Esta posibilidad se abre para todas las categorías de color y puede aplicarse a partir del 1 de noviembre siguiente a la vendimia. Sin embargo, solo será posible si se introduce en el pliego de condiciones correspondiente a cada denominación, con el objetivo de mantener el vínculo con el origen. La edulcoración debe realizarse dentro del área geográfica de la AOC o en su proximidad inmediata, utilizando mostos procedentes de la misma denominación, ya sean mostos frescos, concentrados o concentrados rectificados.
Caroline Blot, responsable del área de vinos del INAO, explicó que esta decisión responde a las conclusiones del grupo de trabajo dedicado al tema. Subraya que se trata de un cambio importante para el sector y que la trazabilidad será obligatoria y rigurosa, especialmente cuando se utilicen mostos concentrados rectificados en las bodegas. El INAO mantiene su compromiso con la tipicidad de los vinos AOC y también busca adaptarse a las nuevas tendencias de consumo.
En regiones como Burdeos y Côtes-du-Rhône ya se observa interés por esta medida. En Burdeos, los productores han impulsado la apertura del debate sobre la edulcoración, especialmente para los vinos clarete. El Organismo de Defensa y Gestión (ODG) local había solicitado poder edulcorar sus claretes hasta 7 gramos por litro bajo esa denominación, pero no pudo incluirlo en su pliego hasta que el Comité Nacional de Vinos de Denominación modificara su postura. Ahora, tras el cambio nacional, la inclusión formal en el pliego bordelés se considera un trámite sencillo.
Stéphane Gabard, portavoz nacional del ODG Bordeaux y Bordeaux Supérieur, señala que esperan presentar un pliego actualizado en febrero al Comité y obtener autorización para edulcorar claretes a partir de mayo o junio, tras cumplir los procedimientos administrativos necesarios.
Gabard reconoce que aplicar esta medida será complicado porque requiere reservar mostos específicos desde la vendimia. Recuerda también que en Burdeos existen vinos blancos semisecos y dulces con perfiles azucarados dentro de las AOC locales. La extensión al vino tinto responde a una evolución en las preferencias del consumidor: las generaciones más jóvenes prefieren productos más dulces y menos amargos o tánicos.
Fuentes: Instituto Nacional del Origen y de la Calidad de Francia y Vinetur












