Las empresas Vivero Mercier Argentina -con base en Mendoza- y Grupo ANA Chile presentaron ante empresas y funcionarios de gobierno de la región argentina de Cuyo una iniciativa de investigación y desarrollo de uvas de mesa sin semilla creada en Murcia, España, que se evalúa actualmente en las provincias de Mendoza y San Juan. El objetivo es chequear su potencial productivo y su adaptación a las condiciones de suelo y clima en esta zona, y luego, ya validadas según las exigencias de los mercados mundiales, poder generar un negocio rentable a la hora de exportar.
Las variedades de uvas de mesa sin semilla mejoradas genéticamente son frutas obtenidas mediante técnicas tradicionales de cruzamiento y selección asistida, y no mediante modificación transgénica de laboratorio. En lugar de semillas duras, desarrollan rudimentos blandos e imperceptibles al comerlas.
Para el consumo tanto en el mercado interno como en los mercados globales más exigentes, estas uvas son muy demandadas porque tienen una óptima capacidad de conservación en frío y resistencia para el transporte y la exportación. Se logran polinizando de forma controlada cepas seleccionadas por sus mutaciones naturales de apirenia (ausencia de semillas). Y poseen gran calibre de baya (usualmente superior a 18 mm), pulpa crujiente y excelente sabor.
Para presentar un programa de producción en Mendoza y San Juan de estas variedades mejoradas, las empresas Vivero Mercier Argentina -con base, laboratorios y producción en la primera provincia-, junto a sus socios del Grupo ANA Chile, expusieron en la segunda productora de vino del país las características de esta iniciativa.
En la reunión, unos 50 productores de uvas de mesa, agrónomos y funcionarios del gobierno de San Juan -entre ellos el secretario de Agricultura de esta provincia, Miguel Moreno– atendieron a los detalles técnicos del proyecto. Según los expositores, se trata de «una nueva forma de entender la producción de uva de mesa, integrando genética de alto valor, conocimiento técnico, licenciamiento y estrategia comercial».
La jornada se centró en el denominado «Programa de mejoramiento ITUM», enfocado en variedades sin semilla que responden a las actuales exigencias globales de productividad, calidad de fruta, resistencia y conservación.
Daniel Bergamín, director técnico de Mercier Argentina, explicó: «Nuestra misión institucional es ofrecer herramientas respaldadas por un riguroso análisis técnico. Actualmente, nos encontramos estudiando el potencial productivo de estas genéticas en las condiciones específicas de Mendoza y San Juan, con el firme propósito de validar su estabilidad agronómica y asegurar que representen un modelo de negocio verdaderamente eficiente y rentable para el productor local«.
Licencias internacionales y eficiencia agronómica
La transición hacia un modelo de variedades que ya tienen licencia de desarrollo y producción a nivel global fue un eje central del encuentro. Andrés Valdivieso, gerente comercial de ANA Chile, explicó que este esquema está diseñado «como una plataforma de diversificación estratégica para los productores, orientada a mejorar su posición competitiva y acceder a mercados de mayor valor, con fruta que responde a las demandas actuales de consumo».

Desde la perspectiva técnica, Arturo Vera, técnico superior en vides de ANA Chile, subrayó el valor operativo de estas nuevas plantas: «Estamos frente a genéticas de última generación que ofrecen una excelente estabilidad agronómica y un menor costo de manejo. Hablamos de variedades que facilitan las labores culturales en el viñedo y que, además, presentan resistencias específicas a enfermedades, lo que se traduce en un modelo productivo más eficiente y previsible».
Las variedades en evaluación
Durante el encuentro se detallaron las características del programa ITUM y las variedades de uva de mesa desarrolladas por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile (INIA) que se evalúan en Cuyo, de ya probada estabilidad y potencial productivo:
- Boomgrape: Uva blanca de media estación con sobresaliente comportamiento poscosecha, conservando la firmeza por más de 60 días.
- Black Joy: Variedad negra que combina textura crujiente con la capacidad de mantener su raquis verde y fresco durante la guarda.
- Crispy Dreams: De bayas alargadas y racimos naturalmente sueltos, lo que permite un manejo cultural sencillo y de baja complejidad.
- Itumseven: Opción temprana que facilita una oferta comercial escalonada, conservando atributos de dulzor y crocancia.
- Rose Caramel: Rosada de cosecha muy temprana y sabor moscatel, que destaca por su alta tolerancia al oídio, ideal para estrategias fitosanitarias eficientes.
- Carmela: Blanca de media estación desarrollada por INIA-Biofrutales, de alta productividad y excelente poscosecha orientada a la exportación.
“La nueva uva de mesa ya está en Argentina. Se está evaluando en nuestros viñedos y se está construyendo el modelo productivo que permitirá llevarla al mercado”, resumió finalmente Bergamín. En este proceso de actualización Vivero Mercier Argentina busca ser el nexo que conecte al productor local con las exigencias globales, con el objetivo de que cada nueva inversión cuente con respaldo técnico y viabilidad comercial.













