Tras las dilaciones y obstáculos puestos por algunos Parlamentos europeos para la entrada en vigor del Acuerdo de Libre Comercio entre los países del bloque Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) con los 27 países de la Unión Europea, sorprendió el anuncio de la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, quien aseguró el viernes 27/2/26 en Bruselas que ya está todo listo para iniciar el comercio bilateral con reducción de aranceles a cero en el 92% de los productos de ambos bloques.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció el pasado viernes 27/2/2026 que la parte comercial del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur entrará en vigor el 1° de mayo de 2026, de manera provisional, tras la ratificación de Argentina y Uruguay. La decisión también alcanzará a Paraguay y Brasil y marca la activación concreta de un tratado que demandó más de dos décadas de negociaciones políticas y técnicas entre ambos bloques.
«Cuando ellos estén listos, nosotros estaremos listos», sostuvo Von der Leyen en una declaración en Bruselas, Bélgica, sede de la Comisión Europea. Y explicó que en las últimas semanas mantuvo intensas conversaciones con los Estados miembros y el Parlamento Europeo antes de avanzar con la aplicación provisional.
La funcionaria recordó que en enero el Consejo Europeo autorizó a la Comisión a poner en marcha el acuerdo una vez que se concretara la primera ratificación en el Mercosur, condición que quedó cumplida con el aval legislativo de Argentina y Uruguay.
Con esta decisión, desde el 1° de mayo de 2026 comenzará a regir el capítulo comercial, mientras continúan los pasos formales pendientes en algunos países.
Se trata de uno de los entendimientos comerciales más relevantes entre Europa y América del Sur, con impacto directo en aranceles, acceso a mercados y reglas de comercio bilateral.
Los puntos más importantes del acuerdo y su impacto en Argentina
- Reducción de aranceles sobre casi la totalidad del comercio bilateral: la Unión Europea eliminará aranceles para el 92 % de las exportaciones del Mercosur hacia ese mercado, con acceso preferencial adicional para otro 7,5 %, lo que deja prácticamente el 99 % de los bienes agrícolas sudamericanos alcanzados por beneficios arancelarios.
- Fuerte impulso exportador para Argentina: según proyecciones oficiales, las exportaciones argentinas hacia la UE podrían crecer más del 76 % en cinco años y hasta 122 % en diez años, lo que implica una duplicación de ingresos por ventas externas si el pacto se implementa plenamente.
- Acceso a un mercado global ampliado: el acuerdo creará una zona de libre comercio que combina a Mercosur y la UE con más de 700 millones de consumidores y un peso significativo en el comercio mundial, potenciando el alcance de los productos argentinos más allá del Atlántico.
- Normas claras para bienes, servicios e inversiones: el pacto no solo reduce aranceles, sino que también establece reglas para comercio de servicios, inversión, compras públicas y estándares regulatorios, lo que puede ofrecer seguridad jurídica a exportadores e inversores argentinos.
- Desafíos y debates sobre instauración y normas de protección: el tratado incluye plazos de implementación escalonada (hasta 15 años para productos sensibles) y mecanismos de revisión, pero sigue pendiente su entrada en vigor definitiva mientras se resuelven impugnaciones legales en la UE y se completa la ratificación por todos los países miembros.
Satisfacción en Italia
El presidente de la Unión Italiana del Vino (Unione Italiana Vini, UIV), Lamberto Frescobaldi, expresó el beneplacito de la mayor organización vitivinícola del país que en 2025 volvió a ser el primer productor de vino del Mundo. “Nos alegramos por la noticia llegada desde Bruselas de la entrada provisional en vigor del acuerdo comercial con el Mercosur -manifestó Frescobaldi en un comunicado oficial de la UIV. Y agregó: «El cambio decisivo de ritmo en el frente de la política comercial refleja una Unión Europea que finalmente está unida, atenta a apoyar a las empresas a través de la apertura de nuevos mercados”.
El histórico dirigente vitivinícola italiano comentó la decisión de la Comisión Europea de validar y acelerar el acuerdo con el Mercosur, decidida tras la ratificación por parte de Uruguay y Argentina. “En un momento de tensión e incertidumbre para el sector vitivinícola -prosiguió-, debemos aprovechar todas las oportunidades de desarrollo empresarial. En particular, debemos seguir trabajando en sinergia con las instituciones, desde el gobierno hasta las agencias europeas, para organizar un plan de promoción extraordinario capaz de apoyar las exportaciones de Italia. El acuerdo también es importante para todo el sector agroalimentario con el fin de proteger las denominaciones de origen italianas. El bloque sudamericano es hoy un mercado todavía marginal para los vinos italianos y europeos, destinados a crecer con la reducción progresiva prevista de barreras, aranceles e impuesto. Basta pensar que Argentina y Brasil son los principales productores de alimentos de la región y grandes consumidores de vino, para proyectar un crecimiento en el valor de las importaciones de vino desde nuestro país».
Según el análisis del Observatorio de la Unión Italiana del Vino, por razones históricas y culturales, la zona del Mercosur, que cuenta con más de 300 millones de consumidores, representa un contexto potencialmente receptivo para los vinos europeos e italianos. Por ejemplo -consignó el Observatorio-, los vinos europeos destinados a Brasil sufrieron en los últimos años aumentos de hasta el 27% para los vinos tranquilos y del 35% para los vinos espumosos debido a los aranceles de importación. Una eliminación progresiva en los próximos 8 años podría tener un impacto positivo en la competitividad de las empresas. La importación de vino en Brasil es de hecho cercana a los 500 millones de euros al año, mientras que la cuota italiana es de apenas 42,5 millones de euros, alrededor del 8% del total.
Fuentes: El Economista y Unión Italiana del Vino















