Cada 17 de abril es el Día Mundial del Malbec, instituido por Wines of Argentina (WofA) en 2011 porque esa fecha de 1853, por iniciativa del prócer Domingo Faustino Sarmiento, se fundó en Mendoza la Quinta Normal y Escuela de Agricultura y llegó a la provincia esta cepa francesa de la mano del agrónomo galo Michel Aimé Pouget. Para la ocasión, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) difundió un completo informe sobre la cepa insignia del país, el que a continuación replicamos.
La variedad Malbec representa el 23,9% de la superficie total de vid en Argentina y encabeza tanto el consumo interno como las exportaciones de vinos varietales.
Al cierre de 2025, Argentina registró 46.890 hectáreas de Malbec, lo que consolida a esta cepa como la más cultivada con el 42,6% de las variedades tintas aptas para la elaboración de vinos. La superficie nacional de este varietal creció un 16,1% en la última década, con Mendoza liderando la producción al concentrar el 84,8% del total (39.771 ha), seguida por San Juan y Salta.
En el mercado interno, el Malbec reafirma su hegemonía al representar el 54% de las ventas totales de varietales, con 1.268.186 hl comercializados en 2025. El despacho local de esta cepa creció un 2,4% respecto al año anterior, manteniendo una marcada preferencia del consumidor por el formato fraccionado en botella, que abarca el 98,4% del volumen puro.
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones de Malbec y sus cortes alcanzaron los 1.172.721 hl, generando divisas por 404,7 millones de dólares. Esta variedad representa el 71,9% del volumen total de los vinos varietales exportados por Argentina, consolidando su presencia internacional en 114 países, con el Reino Unido (33,8%) y Estados Unidos (21,2%) como sus principales destinos.
Un sobreviviente de la plaga filoxera
El Malbec es una variedad de vid originaria de la región de Burdeos, en Francia, con antecedentes que se remontan al período prefiloxérico, cuando formaba parte del conjunto de cepajes tradicionales del sudoeste francés.
Su origen genético es el resultado del cruzamiento natural entre las variedades Magdeleine Noir y Prunelard, y ha sido establecido mediante estudios ampelográficos, confirmados posteriormente por análisis de ADN (Pierre Galet, 2000; Jancis Robinson et al., 2012; José Vouillamoz, 2012).
A lo largo de Francia ha sido conocida bajo diversos sinónimos -como Côt, Auxerrois y Pressac– y cultivada en distintas regiones, destacándose históricamente en Cahors. No obstante, en su zona de origen el Malbec nunca logró consolidarse como variedad dominante. Su susceptibilidad al fenómeno de millerandage, que afecta el cuaje del racimo y reduce el rendimiento, junto con su comportamiento agronómico relativamente inestable, limitaron su expansión y favorecieron su progresivo reemplazo en Burdeos por otros cepajes, como el Cabernet Franc (Alain Reynier, 2005).
La introducción del Malbec en Argentina se vincula a la acción impulsada por Domingo Faustino Sarmiento a mediados del siglo XIX, quien promovió la incorporación de conocimientos y material vegetal europeo. En este contexto, el agrónomo francés Michel Aimé Pouget fue contratado para dirigir la Quinta Normal de Mendoza, introduciendo diversas variedades, entre ellas el Malbec, y sentando las bases de la vitivinicultura moderna en el país.
El terroir ideal
El Malbec encontró en Mendoza condiciones agroecológicas excepcionalmente favorables para su desarrollo. La combinación de altitud, amplitud térmica, baja humedad relativa, elevada radiación solar y profundidad y drenaje de los suelos permitió no sólo una excelente adaptación de la variedad, sino también la expresión de un perfil cualitativo notable.
Un factor determinante en este desempeño diferencial es la disponibilidad y gestión del recurso hídrico. En las zonas vitivinícolas, caracterizadas por su aridez, el desarrollo del viñedo depende del riego con aguas provenientes del deshielo de la cordillera de los Andes. Este recurso, de alta calidad y baja salinidad, permite un manejo preciso del suministro hídrico a lo largo del ciclo vegetativo. A diferencia de las regiones de origen del Malbec, donde el régimen de precipitaciones condiciona el desarrollo de la planta, en Argentina el riego controlado posibilita regular el vigor, optimizar los rendimientos y favorecer la concentración de compuestos en las bayas. Esta capacidad de gestión constituye uno de los factores clave que explican la estabilidad productiva y la calidad diferencial alcanzada por el Malbec en este país.
El Malbec se transformó en un pilar fundamental de la vitivinicultura argentina, alcanzando un nivel de
desarrollo, difusión y reconocimiento internacional que no registra antecedentes equivalentes en ninguna otra región del mundo. Argentina no sólo es hoy el principal productor de Malbec, sino también el país que ha logrado definir su identidad enológica, posicionándolo como un símbolo de origen y calidad.
Debe destacarse la adaptabilidad del Malbec a la diversidad de terroirs presentes en la Argentina. Esta capacidad de respuesta a condiciones diferenciadas de suelo, altitud y clima ha sido determinante para el
desarrollo y consolidación de las Indicaciones Geográficas (IG), al posibilitar la expresión de perfiles enológicos particulares en cada zona. De este modo, los vinos elaborados con Malbec han adquirido características distintivas según su origen, evidenciando variaciones en estructura, perfil aromático y composición, lo que refuerza el vínculo entre variedad y territorio.
Los vinos elaborados a partir de esta variedad en el país se caracterizan por su consistencia y tipicidad, con perfiles que combinan buena estructura, acidez equilibrada, intensos colores violáceos y una marcada expresión frutal -ciruelas, moras y cerezas- acompañada de notas florales, particularmente violetas (Robinson et al., 2012). Estas cualidades, sumadas a su versatilidad en distintos terroirs, han sido determinantes en su consolidación como la variedad emblemática de la Argentina.
Desde el punto de vista ampelográfico, el Malbec presenta hojas de tamaño medio, poco plegadas, de forma orbicular a cuneiforme, con presencia de dimorfismo (enteras y trilobadas), bordes con dientes marcados y seno peciolar en V. El pecíolo suele evidenciar una coloración intensa. Los racimos son medianos, compactos, generalmente alados y de forma cónica, con bayas redondeadas de color negro azulado y pulpa blanda, características ampliamente descriptas en la literatura especializada (Galet, 2000).
Superficie
La variedad Malbec está presente en 18 de las 20 provincias argentinas que tienen plantaciones de vid.
Registra al 31 de diciembre de 2025 un total de 46.890 ha cultivadas, lo cual representa el 23,9% del total de vid del país y el 42,6% de las variedades tintas aptas para elaboración de vinos y/o mostos. Es la variedad más cultivada de Argentina y la que más crece a lo largo de los años.
La superficie cultivada de Malbec en todo el país ha aumentado un 16,1% en la última década (+6.489 ha). En Mendoza esta variedad creció un 14,7%, en San Juan un 20,2% y en el resto del país un 26,9%. Mendoza tiene la mayor superficie de Malbec del país, alcanzando en 2025 las 39.771 ha (84,8%), seguida por San Juan con 2.731 ha (5,8%) y Salta con 1.773 ha (3,8%). El resto de las provincias tienen 2.616 ha (5,6%).
En la provincia de Mendoza la mayor superficie de Malbec se encuentra en los departamentos de Luján de Cuyo (22,3%) y San Carlos (14,5%), seguidos por Tunuyán, Tupungato y Maipú. Los tres departamentos del Valle de Uco (San Carlos, Tunuyán y Tupungato) concentran el 41,7% del Malbec de Mendoza.
Las regiones de Mendoza Valle de Uco y zona Centro tienen el 63,3% del Malbec de todo el país.
En San Juan los departamentos que más superficie registran de esta variedad son Sarmiento (32,9%) y Caucete (16,5%), seguidos por Veinticinco de Mayo, San Martín y Zonda.
Salta tiene el 47,9% de su superficie total de vid implantada con Malbec. Los departamentos con mayor
presencia de esta variedad son Cafayate (77,7%) y San Carlos (11,7%). Seguidos por Molinos y Cachi.
Producción de uva
En 2025 la producción total en el país de Malbec fue de 4.461.646 quintales, lo que la ubica como la variedad con mayor producción del país, concentrando el 22,4% del total cosechado. La cosecha 2025 de esta variedad fue un 10,9% mayor a la registrada el año anterior y se ubica por encima del promedio de los últimos 10 años (3.838.494 qq). En 2025 la producción total de uva del país fue un 3,7% mayor a la del año anterior.
En la provincia de Mendoza los departamentos que más quintales de Malbec cosecharon en 2025 fueron
Luján de Cuyo, Tunuyán y Tupungato. En San Juan se cosechó mayor volumen en los departamentos de
Sarmiento, Veinticinco de Mayo y Caucete.
Comercialización
En el año 2025 se comercializaron 2.357.024 hl de vino varietal puro de Malbec y 83.883 hl de Malbec en
corte con alguna otra variedad. El 61,4% del total de vinos varietales comercializados por el país corresponde a Malbec. Las ventas de Malbec puro representaron el 59,3% del total de los varietales y los cortes el 2,1%.
En el año 2025 el 48% de los vinos Malbec se exportó y el 52% se comercializó en el mercado interno.
La comercialización total de vinos Malbec (puro + cortes) ha aumentado en los últimos diez años un 10%.
Respecto al último año (2024) registra una disminución del 4,1%, debido principalmente a una baja en el
mercado externo (-10,3%) pero con aumento en las ventas en el mercado interno (+2,4%).
Mercado interno
En el año 2025 se comercializaron 1.268.186 hl de vinos varietales Malbec y cortes con otras variedades, lo cual representa el 54% del total de ventas de varietales al mercado interno. El 96,3% de los despachos de Malbec corresponde a varietal puro y el 3,7% a cortes con otra variedad.
Las ventas al mercado interno de vinos con Malbec han aumentado en los últimos diez años un 51,6%. En
2025 crecieron un 2,4% con respecto a 2024. Respecto al año 2016 (10 años) las ventas del varietal puro Malbec aumentaron un 55,9% y sus cortes bajaron un 11,6%, mientras que en el último año subieron las de Malbec puro un 4,2% y disminuyeron sus cortes un 29,7%.
Mercado externo
Durante el año 2025 las exportaciones de vinos varietales elaborados con la variedad Malbec (puro + cortes) alcanzaron un total de 1.172.721 hl, por un valor FOB de 404.778.000 dólares, lo que determina un precio medio por litro de vino de 3,45 dólares.
El Malbec y sus cortes participan con el 71,9% en el volumen total de varietales exportados y con el 69,4% en el ingreso de divisas. La participación de vinos Malbec y sus cortes en el volumen total de varietales presenta una tendencia creciente en los últimos años.
Las exportaciones de Malbec han disminuido un 10,3% en volumen y un 10,7% en valor FOB en el último año. Se registran bajas tanto en Malbec puro (-10,4% y -9,5%) como en sus cortes (-6,3% y -32,6%).
En 2025 el varietal Malbec puro se exportó a 114 países, siendo los principales destinos Reino Unido (33,8%) y Estados Unidos (21,2%). Luego figuran Brasil, Canadá, México y Alemania, entre otros. En tanto que para el Malbec con cortes los destinos fueron 83 países, siendo los principales: Estados Unidos
(18,2%) y Brasil (17,8%), seguidos por Canadá, Rusia, Reino Unido y Colombia, entre otros.
La evolución en los últimos diez años de las exportaciones de Malbec puro a los 30 principales destinos 2025 se presenta en el siguiente cuadro.

























