La empresa mendocina pionera en la fabricación y comercialización de redes de protección para agricultura intensiva con tecnología europea, sigue apostando a la innovación continua, el control de calidad, y la sustentabilidad. A las clásicas mallas antigranizo para la viña, suma la confección y venta en los mercados argentino e internacional de mallas antiheladas, mallas cortaviento, antiáfidos, antimaleza, antiplagas, para cobertura de olivos, pistachos, cannabis y otros cultivos regionales. Entre sus dos plantas en Maipú, Mendoza y Santiago de Chile, Agrinet está fabricando 72 millones de metros cuadrados de mallas y exportando a 12 países de América, África y Europa.
Para conocer sus últimos desarrollos, servicios y productos, Enolife entrevistó al experto en Relaciones Internacionales y gerente comercial de la compañía, Gonzalo Losada, y al ingeniero agrónomo Germán Persich, responsable de contactar a clientes en el campo.
Por Pedro Straniero
Editor de Enolife
Con presencia desde 1990 en Argentina, con planta productiva y oficinas principales en Maipú, Mendoza, Agrinet fabrica redes de protección agrícola para los más variados cultivos intensivos, desde la viña hasta el cannabis, los frutales y hortalizas. En esta provincia cuenta con una nave de 5.000 m2, y en Chile con la fábrica Euram, de 6.000 m2. Entre ambas plantas producen anualmente 72 millones de metros cuadrados de mallas y exportan a Estados Unidos, México, Colombia, Perú, Bolivia, Brasil, Marruecos, España, Francia, Ecuador, Canadá y Guatemala.
A la par de su actividad productiva, y como necesario complemento, Agrinet realiza permanentes acciones para cuidar la ecología y mantener la sustentabilidad como base de su crecimiento organizacional. Por ejemplo, en los últimos años ha reforzado su estrategia ambiental con el programa Reconectar, que implica alianzas para la reutilización de materiales y la recuperación a la acutalidad de más de 100.000 kilos de plástico, consolidando un modelo productivo basado en la economía circular.
Diversificación, rentabilidad y resiliencia
– Enolife: La industria vitivinícola enfrenta dificultades por la baja del consumo de vino a nivel global, lo que a la vez constituye una oportunidad de cambio y crecimiento. Frente a esa relativa crisis ustedes aparecen bien posicionados, porque además de las mallas antigranizo para la viña vienen innovando y diversificando su producción desde hace mucho tiempo. ¿Cómo los encuentra el momento actual en en cuanto a la producción y demanda?
–Gonzalo Losada: En Agrinet siempre nos gustó innovar, y siempre buscamos diversificar nuestra cartera de productos. Ya hace bastante tiempo que venimos fabricando distintas mallas de uso agrícola para variados sectores… Están las mallas antiáfidos, para control de plagas; las mallas para golpe de sol, que se usan mucho en frutales; las mallas para proteger del viento; mallas para problemas de maleza; malla para problema de heladas…
Hay una diversidad enorme de productos que hemos estado desarrollando, entonces hoy tenemos una cartera más diversificada, en más mercados, con fuerte participación tanto en el mercado interno como en la exportación… Gracias a la competitividad y productividad que tiene la empresa, no somos tan dependientes del sector vitivinícola, al cual vamos a seguir apostando, porque creemos que no deja de haber una oportunidad de crecimiento y reconversión.
Nosotros vamos a seguir acompañando a todo el sector productivo de Mendoza. Por lo que te decía, hoy podemos mantener e incluso incrementar la producción, estamos fabricando mas de 4 millones de metros cuadrados de mallas por mes, sólo en la planta de Mendoza, más lo que producimos en planta de Chile, estamos hablando de más de 70 millones de metros cuadrados cuadrados por año, de los cuales alrededor del 50 por ciento va hacia el mercado externo. Estamos hablando no solamente de los países del Mercosur y Sudamérica, sino también de Centroamérica, México, África y Europa, tenemos una diversidad de clientes y una cartera amplia a nivel mundial que nos permite hoy estar muy diversificados.
–¿Pueden competir con los precios europeos, con los fabricantes de mallas de Europa, sobre todo ahora que se está produciendo una apertura de importaciones por el pacto de libre comercio Mercosur-Unión Europea?
-GL: Sí, la verdad es que nosotros -y no quiero que parezca arrogancia-, no tenemos miedo en competir, porque lo hacemos hace muchos años en varios mercados del mundo, y creo que lo hacemos muy bien, porque la empresa cuenta con tecnología de punta, y eso nos permite tener costos bajos, con excelente calidad. En este tiempo que llevamos fabricando, acá en Argentina hubo momentos en los que la importación era muy común, y si dejó de entrar la malla importada no fue por cuestiones arancelarias, sino por los altos niveles de producción y los buenos precios que nosotros teníamos como empresa…
Para que tengas una idea, la protección arancelaria, para el caso de malla antigranizo, siempre fue negativa. Me refiero a que es más barato, impositivamente, importar malla en lugar de importar la materia prima para hacer la malla… En ese sentido, al revés de lo que se supone una dificultad, a nosotros nos gustaría que tenga arancel cero todo, porque estamos convencidos de que la competencia es buena para los productores, incentiva para la innovación, incentiva para mejores tecnologías, y en ese terreno somos muy fuertes.
La misma malla, diferentes colores y prestaciones
-Hace poco nos sorprendieron desde Agrinet con la presentación y el lanzamiento de la venta de redes para cubrir cultivos de cannabis. ¿Cómo entra este producto dentro de la política de diversificación, de innovación y de sustentabilidad de la empresa?
-Germán Persich: Estamos empezando a ver otros cultivos, a acompañar a nuevos proyectos agrícolas que se están realizando en Mendoza, y queremos apoyarlos con la protección de esos cultivos. Vemos la parte agronómica, y acompañamos en la parte técnica, y como la malla tiene una vida útil de aproximadamente 10 años, además buscamos agregarle valor a la calidad del producto final.

–¿También están fabricando o adaptando telas que normalmente se usaban para la vitivinicultura, por ejemplo para cultivos como el pistacho, o son las mismas?
-GP: Todas tienen la misma calidad, pero estamos trabajando otros tipos de colores, eso te da diferentes sombreamientos y una mayor prestación y calidad al producto final. Por ejemplo para el cannabis la malla es blanca, y para el pistacho estamos utilizando colores grises combinados con negro, o blanco combinado con negro, para dosificar la radiación solar. En los olivos se utiliza la misma malla negra que para los viñedos, claro que ubicada de distinta manera.


-¿Y qué otros productos innovadores están desarrollando?
-GP: Por ejemplo, algo que presentamos en la Expo MendoCann, a principios de 2026, es una malla cortaviento, a partir de la experiencia de que en estos años los vientos Zonda han sido muy severos, y que el problema de puede intensificar por efecto del cambio climático… Son mallas que se colocan perpendiculares al ángulo por donde llega el viento y producen una protección del cultivo.
Otra de las mallas que estamos ofreciendo es la malla antimaleza, que se coloca en el suelo, cubriendo el suelo al pie de la planta, y eso impide el crecimiento de la maleza y tiene una duración de 5 años, por lo que hay una reducción del uso de herbicidas, es para todo tipo de cultivos. Lo estamos desarrollando para la viña, estamos empezando a hacer pruebas con diferentes bodegas, y también en viveros, donde también se hace un tapizado del suelo para evitar el crecimiento de la maleza.














