La edición 25 de la clásica Fiesta junto a los viñedos en el Aeropuerto de Mendoza -cada año 3 o 4 días antes de la gran Fiesta Central de la Vendimia en el Anfiteatro de los cerros-, resultó una misa musical con un público encendido que bailó primero al compás de cuecas, gatos y zambas y finalmente pogueó con los himnos rockeros del grupo Las Pelotas.
Un brindis vibrante e hipnótico para el público, a puro rocanrol, baladas y canciones cuyanas, con el respaldo imponente de la Orquesta Filarmónica de Mendoza, sus 75 músicos y la conducción del maestro Popi Spatoco.
Básicamente esta es la crónica de la 25 Fiesta de la Cosecha, que tuvo apuntes inolvidables y un recorrido musical inicial por los grandes shows de fiestas previas, reseñando las actuaciones de Ricardo Mollo, Susana Baca, Lisandro Aristimuño, David Lebón y tantos otros artistas argentinos e internacionales que años anteriores lograron una simbiosis notable con la música sinfónica. Tras las interpretaciones de los solistas mendocinos y sus temas tradicionales, el concierto culminó con la puesta en escena de Las Pelotas junto a la Orquesta Filarmónica de Mendoza, en la que ensamblaron también los músicos y cantantes mendocinos.

Organizada por el Fondo Vitivinícola junto al Gobierno de Mendoza, Aeropuertos Argentina y la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, esta fiesta se ha ganado un lugar fundamental en el calendario vendimial y cuenta con el apoyo fundamental de las municipalidades de Las Heras y Guaymallén, la Corporación Vitivinícola Argentina y el Consejo Federal de Inversiones.
Un ensamble perfecto
Antes de que la amalgama musical de Las Pelotas y la Filarmónica provincial dejasen instantáneas para el recuerdo, los músicos cuyanos dirigidos por Nicolás Diez, tocaron junto a la Orquesta una obertura especialmente compuesta por Gustavo «Popi» Spatocco para celebrar los 25 años de la Fiesta.

Las voces de Cristina Pérez, Lisandro Bertín, Paula Neder y Celeste Fredes se sumaron a este brindis musical junto Sebastián Narvaez, Quique Oesch, Rodrigo Botacaulli, Nicolás Palma y Paulo Amaya. En tanto, en las pantallas del monumental escenario se proyectaron fragmentos de los artistas que fueron parte de esta celebración en toda su historia: Susana Baca, Peteco Carabajal, Pedro Aznar, Elena Roger, Lisandro Aristimuño, Ligia Piro, Ricardo Mollo, Jaime Torres; entre más. La música exquisita, épica, de registro cinematográfico, sumada a las imágenes evocativas, generaron en la platea una emoción que se expresó en oleadas de aplausos entusiastas.
El concierto en el que confluyeron la orquesta con la banda de rock tuvo momentos notables, que quedarán en la historia de esta Fiesta. Nuevamente vale resaltar la eficacia y belleza poética de los arreglos del maestro Spatocco, que se potenciaron con los timbales, los viento y las cuerdas de la Filarmónica para elevar la musicalidad de las canciones de Las Pelotas a una sonoridad inédita, potente y magnética.

En el fluir del repertorio hubo instantes que marcaron el clímax del espectáculo. Uno de ellos fue cuando solo con la compañía de la arpista Sonia Álvarez, Germán Daffunchio, lider de Las Pelotas, acunó al público multitudinario en una versión íntima y sensible del hit “Esperando el milagro”. Luego “Uva, uva” “Será” hicieron que las más de 15.000 personas que asistieron a la Fiesta saltaran de sus sillas para bailar y cantar a coro con los artistas; y la explosiva versión de “Brilla (Shine)” hizo que el rock más potente alentase en los espectadores un cimbronazo colectivo.
Así, estos 25 años de historia de la Fiesta de la Cosecha, dejaron en los espectadores una marca indeleble en el corazón que perdurará como anécdota para el brindis.














