Con la suba de tasas fiscales al vino prevista por la Duma (cámara de Diputados) de Rusia, en 2027 cada litro pagará 176 rublos (U$S2,18), lo que sumado a otros gravámenes hará que el porcentaje de impuestos sobre el precio de venta llegue al 50%. Así, el país euroasiático se convierte en uno de los que más impuestos pone al vino, superando incluso a Irlanda (45%) y a Argentina, donde ese porcentaje ya está en el 41,8% del producto final, según un estudio de la Consultora Invecq realizado para Bodegas de Argentina en octubre de 2025. El ránking de países con mayores impuestos al vino lo lidera Indonesia, con el 90% del precio final.
La Duma (Cámara de Diputados) de Rusia aprobó el jueves 29 de octubre de 2026 un proyecto de ley que fija la indexación de los impuestos especiales entre 2027 y 2029 y que, en el caso del vino, eleva la carga fiscal prevista para los próximos tres ejercicios. La agencia rusa de noticias Prime informó de que la iniciativa fue presentada por el gobierno ruso dentro del paquete presupuestario y que aún debe completar su tramitación parlamentaria. El texto, identificado como proyecto de ley N617-9, llegó a la Cámara el 30 de setiembre.
Además de los cambios en los impuestos especiales, el proyecto prevé ajustes en el impuesto sobre la renta de las personas físicas, en la fiscalidad societaria, en el comercio electrónico, en las cotizaciones y en varios regímenes sectoriales, de acuerdo con la información difundida por la agencia Interfax.
El viceministro de Finanzas ruso, Alexéi Sazánov, había señalado que para 2027 se prevé una indexación del 6,5% y que para 2028 y 2029 el aumento previsto es del 4% en cada ejercicio. En bebidas alcohólicas, el proyecto fija para el alcohol etílico, los productos con alcohol y las bebidas de más de 18 grados un impuesto de 878 rublos (U$S10,89) por litro de alcohol anhidro en 2027, 913 rublos en 2028 y 950 rublos en 2029.
Para las bebidas con menor graduación, la referencia será de 176 rublos en 2027, 183 en 2028 y 190 en 2029 por litro de alcohol etílico anhidro, en proporción al grado alcohólico del producto. En las bebidas azucaradas, el impuesto especial quedará en 12 rublos por litro a partir de 2027.
En el vino, el proyecto sitúa el impuesto especial de los vinos licorosos y fortificados, incluidos los comercializados a granel, en 176 rublos por litro en 2027, 183 en 2028 y 190 en 2029. Para los vinos espumosos, incluidos los elaborados en Rusia, la tarifa prevista es de 170 rublos por litro en 2027, 177 en 2028 y 184 en 2029. En el resto de vinos, también los de fruta y otros productos alcohólicos de fruta, el gravamen subirá a 158 rublos en 2027, 164 en 2028 y 171 en 2029.
La propuesta también eleva los impuestos especiales sobre la uva y el mosto, materiales fermentados de fruta y vinos base hasta 52 rublos por litro en 2027, 54 en 2028 y 56 en 2029. En sidra, perada, hidromiel y cerveza de más de 0,5% y hasta 8,6%, la tarifa será de 35 rublos por litro en 2027, 36 en 2028 y 37 en 2029. Para la cerveza de mayor graduación, la escala pasa a 66, 69 y 72 rublos, respectivamente.
La carga fiscal del vino en Argentina
Según un estudio que elaboró la consultora Invecq para Bodegas de Argentina a fines de 2026, la carga fiscal acumulada que soporta el sector vitivinícola en nuestro país, desde el cultivo de la vid hasta la venta final al consumidor, se ubica entre el 40,5% y el 43,3% del precio final, con un promedio del 41,8%.
Estas cifras ubican a la Argentina como uno de los países con las cargas fiscales más altas del mundo para el vino, muy por encima de la que enfrentan productores en otros países vitivinícolas de referencia como Francia, Italia, España o Chile.
Impacto en el producto final
Las nuevas cifras de los impujestos en Rusia pueden influir en la formación de precios, en los márgenes de ganancias de las bodegas, importadores y distribuidores, y en la planificación comercial dentro del mercado ruso, ya que el impuesto especial repercute de forma directa en cada litro vendido. También puede condicionar las decisiones sobre producción de vinos tranquilos, espumosos, fortificados y otras bebidas con distinta carga fiscal.
Fuera del vino y la cerveza, el proyecto establece nuevos impuestos para tabaco y productos con nicotina. El tabaco pagará 5.520 rublos por kilo en 2027, 5.741 en 2028 y 5.971 en 2029. El tabaco destinado a cigarrillos y pipas pasará a 11.624, 12.089 y 12.573 rublos. Las mezclas con nicotina sin tabaco tributarán a 1.097, 1.141 y 1.187 rublos, mientras que la materia prima de nicotina subirá de 2,6 rublos por miligramo en 2027 a 2,7 en 2028 y 2,8 en 2029. Los líquidos para sistemas electrónicos de suministro de nicotina pasarán de 52 a 54 y 56 rublos por mililitro.
En combustibles, la nafta de clase 5 tributará a 19.126 rublos por tonelada en 2027, 19.891 en 2028 y 20.687 en 2029. La nafta que no cumpla esa clase pagará 19.608, 20.392 y 21.208 rublos, y la nafta de destilación directa, 21.600, 22.464 y 23.363. El combustible diésel quedará en 13.566 rublos por tonelada en 2027, 14.109 en 2028 y 14.673 en 2029. Los aceites de motor para motores diésel y de carburación o inyección tributarán a 9.056, 9.418 y 9.795 rublos.
El proyecto también actualiza los impuestos especiales sobre automóviles y motocicletas. En vehículos de más de 90 caballos, la tarifa será de 68 rublos por caballo de fuerza en 2027, 71 en 2028 y 74 en 2029. Para los vehículos y motocicletas de más de 150 caballos, subirá a 653, 679 y 706 rublos. En autos y camionetas de más de 200 caballos, la escala pasa a 1.069, 1.112 y 1.156 rublos; en los de más de 300 caballos, a 1.822, 1.895 y 1.971; en los de más de 400 caballos, a 1.886, 1.961 y 2.039; y en los de más de 500 caballos, a 1.948, 2.026 y 2.107 rublos.
Impuestos a las ganacias y bienes personales
Junto a la actualización de los impuestos especiales, la norma unifica la mayor parte de los ingresos personales en una sola base imponible y prevé aplicar a esa base una escala progresiva del 13% al 22%. A partir del próximo 1 de enero de 2027, los bancos pasarán a ser agentes fiscales en el impuesto sobre los intereses de los depósitos. Hasta ahora, ese tributo lo calcula la administración fiscal al cierre del año. Con el cambio previsto, el impuesto se calculará en la fecha de percepción efectiva del ingreso y de forma acumulativa desde el inicio del periodo fiscal.
También cambiará el mínimo exento de esos intereses, que pasará a basarse en la tasa clave del Banco de Rusia del ejercicio anterior y no en la del año en curso.
En el impuesto sobre sociedades, los dividendos transferidos a cuentas de tipo “C” quedarán gravados al 35%. La reforma eleva del 25% al 50% el umbral de participación para considerar a una persona como controlante de una compañía extranjera controlada y elimina el umbral de beneficio no gravado de 10 millones de rublos para esas entidades. A la vez, prorroga hasta el 1 de enero de 2030 la posibilidad de aplazar el pago del impuesto sobre beneficios de esas compañías cuando no puedan repartir dividendos por las sanciones.
Otra de las medidas incluidas es la introducción, desde 2027, de un IVA del 22% para los bienes de comercio electrónico comprados por personas físicas en terceros países. Ese IVA será pagado por las plataformas electrónicas en calidad de agentes fiscales. El Gobierno ruso calcula unos ingresos presupuestarios adicionales de 75.000 millones de rublos al año por esta vía.
El paquete incorpora además un aumento de las multas por infracciones tributarias y cambia las condiciones para entrar en el régimen de monitorización fiscal: las empresas deberán cumplir uno de tres criterios -ingresos, valor de los activos o importe de los impuestos pagados-, y no los tres al mismo tiempo. También transfiere a las autoridades tributarias la gestión de las cotizaciones al seguro por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, que hasta ahora correspondía al Fondo Social.
En materia de defensa y seguridad, el proyecto propone ventajas fiscales para gastos de protección frente a drones. No pagarán IVA la entrega gratuita de bienes y servicios al Ministerio de Defensa, la Guardia Nacional, el FSB y el Ministerio de Situaciones de Emergencia con ese fin. Tampoco lo pagará el suministro de alimentos a ciudadanos alojados en refugios o estructuras de protección, y los gastos destinados a prevenir ataques con drones podrán deducirse en el impuesto sobre beneficios.
La norma prorroga hasta el 1 de enero de 2030 el tipo cero de IVA para vuelos con destino a aeropuertos del Lejano Oriente, Crimea y Sebastopol, así como el tipo del 10% para el nodo aéreo de Moscú. También incorpora los puntos de entrega de pedidos que formen parte de la infraestructura logística de un operador de plataforma digital de intermediación al listado de inmuebles gravados por el impuesto sobre bienes inmuebles de las organizaciones en función de su valor catastral.
Fuentes: Agencias Prime e Interfax y Vinetur















