El pasado jueves 22 de octubre de 2026, el Instituto Nacional de Vitivinicultura aprobó la postulación de este terruño cordillerano riojano, realizada por la bodega local San Miguel Arcángel, como otra de las zonas vitivinícolas argentinas con Identificación Geográfica (IG), con lo que la lista de lugares con esta caracterización ya suma 107 en el país. Allí se cultivan cepas bonarda, malbec, torrontés riojano y chardonnay y se elaboran vinos con una tipicidad definida por la altura y por unos 290 días de luz solar directa en promedio cada año.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reconoció y registró a la pequeña localidad de Huaco, también denominada Valle de Huaco, como una nueva Indicación Geográfica (IG) para el vino de Argentina. Con esta nueva caracterización, las IG vitivinícolas de Argentina ya ascienden a 107, según los últimos registros del INV.
El reconocimiento quedó oficializado el pasado jueves 22 de octubre de 2026 mediante la Resolución 6/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el presidente del INV, Carlos Raúl Tizio Mayer.
Huaco es un turístico paraje de montaña ubicado en el Departamento Sanagasta, en la provincia de La Rioja. Se encuentra a unos 20 km al norte de Villa Sanagasta y a 35 de la Ciudad de La Rioja, la capital provincial, accediendo por la Ruta Nacional Nº 75.
En la época precolombina, Huaco fue el asiento de uno de los pueblos originarios de la región, los huacos, pertenecientes a los grupos diaguitas y calchaquíes de los valles del centro riojano. En el año 1624, en plena época colonial española, llegaron a esa zona los misioneros jesuitas, quienes fueron los primeros en cultivar esas tierras.
Las cepas traídas por los jesuitas se desarrollaron con energía en un clima propicio y al poco tiempo comenzaron a elaborar vino para los lugareños y más tarde incluso para vender al resto del entonces Virreinato del Perú, formando parte del circuito del vino colonial. El producto era transportado en carretas durante semanas hasta llegar a las ciudades de Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba e incluso Buenos Aires.
Según fundamenta el INV en la resolución que establece la IG, la zona posee condiciones naturales y suelos únicos aptos para elaborar vinos de alta calidad. Además, la región tiene una tradición vitivinícola arraigada, impulsada por la producción local, el manejo sustentable y la buena productividad de sus viñedos de altura rodeados de monte nativo. La IG quedó fijada en un mapa con un polígono georreferenciado y no recibió oposiciones tras su publicación oficial.

Entre las variedades de vitis vinifera cultivadas en Huaco se destacan las cepas Torrontés, Chardonnay, Malbec y Bonarda. Los proyectos de la zona (como bodegas familiares locales) apuntan a vinos cuidados, de producción orgánica, con aprovechamiento de recursos como riego por goteo y energía solar.
Los vinos resultantes expresan el entorno cordillerano y árido del Valle de Huaco. En general, son vinos de tonos limpios, de colores brillantes y profundos que reflejan la buena concentración de la fruta en altura. Suelen tener aromas intensos y expresivos donde destacan notas florales (características del Torrontés Riojano), presencia franca de fruta fresca y matices ligados al entorno del monte nativo y el terruño de altura.
También se caracterizan por retener una acidez natural equilibrada (favorecida por el marcado contraste térmico entre el día y la noche en la zona), frescura en boca, buen volumen y estructura gracias al manejo cuidadoso en valles rodeados de montañas.
Para que sirve tener una IG
La Indicación Geográfica (IG) permite identificar y proteger el origen de los vinos vinculados a un territorio que reúne características específicas. Su reconocimiento se enmarca en la Ley 25.163, que establece las normas para la designación, presentación y denominación de origen de los vinos y bebidas espirituosas de origen vínico en Argentina.
De acuerdo con la resolución, se cumplieron los requisitos legales para avanzar con el registro. Además, los edictos correspondientes fueron publicados en el Boletín Oficial y en un diario de amplia circulación en la zona de origen, sin que se presentaran oposiciones al reconocimiento.
La normativa establece que los límites de la Indicación Geográfica Huaco y Valle de Huaco estarán determinados por un polígono georreferenciado (foto superior), cuyos detalles se encuentran disponibles mediante un mapa digital incorporado a la resolución.
Finalmente, el INV dispuso que su área administrativa realice la registración correspondiente y encomendó a la Delegación La Rioja la notificación a los interesados para que cumplan con lo establecido en el artículo 12 de la Ley 25.163.
Con este reconocimiento, Huaco incorpora una nueva herramienta de identificación y protección de su territorio vitivinícola, basada en las características de sus suelos y en su aptitud para la producción de vinos de calidad.














