La bodega mendocina ubicada en Agrelo, Luján de Cuyo, propone un recorrido simbólico a través de 5 de sus vinos elaborados en los territorios por donde el Ejército Libertador del General José de San Martín cruzó los Andes para liberar a América. Una experiencia original, acompañada en maridaje con los platos típicos que los soldados comían durante el Cruce, que sólo se realizará con cupos limitados y reserva previa los sábados 15, 22 y 29 de agosto, en homenaje a nuestro máximo procer en el mes de su fallecimiento en 1850.
¿Qué tiene que ver una degustación de vinos con el Cruce de los Andes, la gesta libertadora que emprendió desde Mendoza el general José de San Martín en 1817?
En la bodega mendocina Viña Las Perdices proponen una manera original de conocer más la historia y establecer una relación divertida con los buenos vinos locales, a través de un recorrido simbólico por los parajes donde el prócer argentino forjó la hazaña, lugares que más de dos siglos después se convirtieron en terroirs donde crecen viñedos y se elaboran productos cotizados en el mundo.
La propuesta se llama Cruce Andino y durante este mes de agosto de 2026 explora la relación entre San Martín y el vino en un recorrido de 5 copas. Se trata de una aproximación al mapa de la campaña libertadora de Sudamética desde otro lugar: el de los paisajes, los caminos y los sabores.
Esta propuesta repasa uno de los hechos más importantes de nuestra historia a través de vinos nacidos en los mismos territorios que fueron parte de la gesta libertadora”.
EQUIPO DE BODEGA VIÑA LAS PERDICES
La elección de 5 etapas responde justamente a esa idea y a la concordancia de las etiquetas de la línea Exploración Geográfica de Viña Las Perdices con los sitios históricos que se señalan. Cada vino funciona como una estación del recorrido y permite detenerse en un momento y lugar diferente de la historia. Además, cada paso es acompañado por un maridaje creado para la ocasión a partir de ingredientes que utilizó el ejército durante la campaña.
Etapas 1 y 2: Tunuyán
El recorrido comienza en el distrito Los Chacayes de Tunuyán, Valle de Uco, ubicado a 1.200 msnm, con la degustación de la primera copa: la etiqueta Exploración Geográfica Chacayes Malbec. La elección no es casual: en Los Chacayes se encuentra el corredor que conduce al Paso del Portillo, uno de los cruces utilizados durante la campaña de 1817. Por allí atravesó la cordillera una de las columnas del Ejército de los Andes, comandada por el capitán José León Lemos, como parte de la estrategia de San Martín para dividir la atención de las fuerzas realistas. El Portillo fue uno de los 6 cruces cordilleranos empleados por las columnas patriotas.
La historia vuelve a este mismo territorio unos años más tarde, en 1823, cuando San Martín utilizó el Paso del Portillo para regresar a Mendoza después de sus campañas libertadoras. En el paraje conocido como Manzano Histórico se produjo su encuentro con su amigo y compañero de la gesta, Manuel de Olazábal. Los Chacayes permite abrir el recorrido y dejar abierto el relato para la etapa final, con la etiqueta que retoma este momento de la historia.
Etapa 3: San Carlos
La segunda copa es de otra etiqueta de la línea Exploración Geográfica, el Malbec de La Consulta, de viñedos ubicados a 1.050 msnm. Aquí la historia se desplaza de los pasos cordilleranos a las personas que hicieron posible la campaña. El Cruce de los Andes requirió alimentos, animales, vestimenta, armas, transporte y una enorme organización logística que implicó reforzar las alianzas y acuerdos políticos de los territorios y sus habitantes.
El Valle de Uco tuvo un papel importante en el entramado del ejército de los Andes. Esta etiqueta recupera la tradición del origen del nombre de La Consulta y la reunión que el general San Martín tuvo con los pueblos originarios durante la logística del cruce de los Andes.
La copa se acompaña con una reversión de charquicán de calabaza, cebolla y chivo confitado en aceite de oliva, recuperando así elementos de la cocina colonial y de los utilizados durante la gesta (el plato permite llevar la historia del ejército a la mesa: el charqui fue un alimento particularmente adecuado para las largas travesías por su conservación y facilidad de transporte, mientras que la calabaza, el chivo y el aceite de oliva remiten a una cultura alimentaria arraigada en los Andes y en Cuyo, a la vez que la cebolla fue utilizada para evitar el apunamiento en altura).
La idea es mirar la Gesta no solamente desde sus grandes protagonistas, sino también desde la sociedad que la sostuvo.
Etapa 4: Valle de Casablanca, Valparaíso, Chile
La tercera copa marca un cambio geográfico rotundo con una etiqueta elaborada con uvas de Chile: un Exploración Geográfica Casablanca Sauvignon Blanc. La campaña sanmartiniana tenía precisamente ese horizonte: atravesar los Andes para liberar Chile y, desde allí, continuar el proyecto independentista continental.
El 12 de febrero de 1817, la victoria de San Martín en la batalla de Chacabuco marcó uno de los grandes hitos de esa campaña y permitió a las fuerzas patriotas avanzar sobre Santiago.

El Sauvignon Blanc de Casablanca permite entonces recorrer el otro lado de la cordillera, puntualmente la región de Valparaíso, de donde zarpó el ejército hacia Perú.
El maridaje -retomando la misma intención de los anteriores- acompaña ese cruce a partir de una sopaipilla chilena de calabaza con reducción de aceto balsámico y mermelada de ají. De este modo la cordillera se traduce en el eje que conecta dos culturas vitivinícolas.
Etapa 5: de vuelta a Tunuyán
El último tramo del recorrido vuelve al Manzano Histórico de Tunuyán, Mendoza, a 1.800 msnm) con La Perdiz en el árbol de Manzanas, una sidra elaborada bajo el método champenoise (el mismo que se utiliza en los espumantes de alta gama de la bodega), a partir de manzanas de Tunuyán.
Esta elección permite cerrar el círculo. En enero de 1823, después de sus campañas en Chile y Perú, San Martín regresó a Mendoza atravesando nuevamente el corredor del Portillo. El Manzano Histórico, en el actual distrito de Los Chacayes, conserva la memoria de aquel regreso: la tradición señala que San Martín fue recibido por su amigo Manuel de Olazábal y junto a quienes lo acompañaban pasaron allí la noche bajo un manzano centenario.
El propio Paso del Portillo tiene, así, una doble presencia en el relato: fue utilizado en 1817 por una de las columnas del ejército de los Andes y, años después, por el propio San Martín en su regreso a la patria. La sidra se acompaña con queso Gouda en aceite de oliva y pimienta, junto con una mermelada especiada de cebolla, y funciona como cierre gastronómico y simbólico del viaje.
Una degustación que se puede llevar a casa
La experiencia no termina necesariamente en la bodega. Quienes participan pueden compartir este recorrido también en casa. Viña Las Perdices deja a su disposición un estuche especial de Cruce Andino que reúne las etiquetas seleccionadas para el recorrido, más un espumante de la línea Chac Chac a elección. La idea es que el recorrido pueda repetirse en casa, con familiares y amigos.

Cruce Andino es una propuesta original de Viña Las Perdices para volver a mirar la historia desde un mapa diferente, compuesto de 5 copas y sus maridajes. Esta disponible sólo durante los próximos 3 agosto con motivo del mes sanmartiniano.
La experiencia en detalle
- Propuesta: Cruce Andino: San Martín y el vino
- Incluye: degustación de 5 etiquetas de Valle de Uco y Chile. Cada paso es acompañado con un maridaje especial elaborado con ingredientes regionales vinculados a la historia sanmartiniana.
- Fechas: sábados 15, 22 y 29 de agosto
- Horarios: de 15 a 17 hs
- Duración estimada: 1 hora 40 minutos
- Lugar: Bodega Viña Las Perdices (Bajo las Cumbres s/n, Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza)
- Público: actividad exclusiva para mayores de 18 años.
- Valor por persona: $55.000
- Reservas: con pago anticipado
- Consultas: por Whatsapp al +54 9 261 24 47143
- Tickets: https://wosbooking.com/mro/vina-las-perdices/tour/cruce-andino
- Redes: @las_perdices















