A pedido de la Orion Space Generation Foundation, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina aportó semillas de este cereal andino, provenientes de Mendoza y San Juan, para enviarlas en una misión espacial de la NASA a bordo de la nave Orion, la que despegará desde Cabo Cañaveral los próximos días. La carga, junto con otras semillas de plantas alimenticias, orbitará durante 270 días, que es el tiempo que tardaría un viaje a Marte.
El objetivo es evaluar cómo responden las semillas a las condiciones propias del ambiente orbital, radiación, gravedad y variaciones térmicas extremas como las que se producen en el Planeta Rojo. Al regreso de la nave a nuestro planeta, las semillas serán analizadas y aportarán valiosos datos para un futuro viaje tripulado y el hipotético establecimiento de una colonia terrícola en Marte.
En el marco de un acuerdo internacional con la Orion Space Generation Foundation, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina aportó semillas de quinua que serán enviadas en una cápsula experimental a un vuelo espacial previsto para los próximos días, con fecha exacta aún no comunicada por la NASA.
El objetivo es evaluar cómo responden los sistemas biológicos a condiciones propias del ambiente orbital, como la radiación, la microgravedad y las variaciones térmicas extremas. La articulación se centra en el aporte de material genético de quinua variedad Morrillos (Chenopodium quinoa), desarrollado y conservado por investigadores del INTA tras más de una década de trabajos de caracterización agronómica.
La elección de esta planta nativa de los Andes se debió a su capacidad de adaptación a ambientes hostiles y su valor nutricional, dos características que la convierten en un modelo para estudiar tolerancia biológica en condiciones de estrés extremo.
La iniciativa articula una red científica que integra la Universidad de San Pablo de Tucumán, Argentina; los equipos técnicos del INTA San Juan y Tucumán, la Fundación Miguel Lillo y diversos socios internacionales. El objetivo común es comprender cómo responden los sistemas biológicos al ambiente espacial y generar información útil tanto para futuras misiones como para la innovación agrícola.
Así, las semillas del INTA integrarán una cápsula diseñada para registrar variables ambientales durante el vuelo. La experiencia forma parte de una línea de investigación iniciada en 2019 junto a la Universidad de York-Lassonde School of Engineering, en Canadá, cuyos primeros resultados fueron publicados en 2022 tras analizar el comportamiento de semillas expuestas a irradiación energética comparable con procesos que ocurren en el espacio.
El envío del material vegetal se formalizó mediante un Acuerdo de Transferencia y Evaluación de Material (ATM) firmado entre el INTA y la Orion Space Generation Foundation. El convenio establece el uso exclusivo del material para investigación y fija condiciones de trazabilidad, confidencialidad y protección de los recursos genéticos involucrados.
Claudio Galmarini, director del Centro Regional Mendoza-San Juan del INTA, destacó que la participación institucional se inscribe en una larga trayectoria de conservación y valorización de recursos genéticos vegetales: “El INTA tiene un largo camino recorrido en la caracterización de recursos genéticos, así como en programas de mejoramiento genético; poder participar en esta iniciativa internacional con semillas de un cultivar de quinua, especie de gran valor alimenticio, obtenido por nuestra institución, representa todo un desafío y abre las puertas a oportunidades insospechadas de colaboración”.
Este acuerdo nos permite aportar material vegetal con trazabilidad científica y asegurar que su utilización se limite estrictamente a investigación… Además, posibilitará desarrollar estudios fisiológicos, genómicos y experimentos tanto en laboratorios terrestres como durante la misión espacial”.
CLAUDIO GALMARINI, director del INTA Mendoza-San Juan
Valor nutricional de la quinua
En la Tierra, la quinua es un superalimento altamente valorado por sus propiedades.
Proteínas: Contiene todos los aminoácidos esenciales.
Sin gluten: Es ideal para dietas celíacas.
Preparación: Debe remojarse entre 2 y 8 horas y enjuagarse con abundante agua fría para retirar la saponina (el compuesto amargo) antes de cocinarla.
Las semillas fueron provistas por el equipo del INTA San Juan, INTA Mendoza y otras unidades del organismo de zonas andinas, a través de la Red Quinua.













