El «enólogo volador», como lo llamaban por viajar por el mundo asesorando bodegas y fundando proyectos compartidos, sufrió un infarto fulminante en Burdeos, Francia, donde residía. A sus 78 años, viajaba seguido a Mendoza, donde tenía numerosos amigos y discípulos. Dirigía con su familia la Bodega Rolland en Tunuyán y el grupo Clos de los Siete, conformado por 4 bodegas. Sorpresa y dolor en el mundo del vino.
El enólogo francés más famoso del mundo, nacido en Pomerol, Francia, falleció a los 78 años en Burdeos.
Michel Rolland murió de un infarto la noche del 19 al 20 de marzo. Conocido en todo el mundo, había inventado una profesión, la de «Enólogo Volador», un experto que va a los viñedos para asesorar a los productores sobre cómo elaborar los mejores vinos.
Según publicó en la red Instagram su bodega, «Michel nos ha dejado hoy, a causa de un infarto fulminante. Aún estaba lleno de energía, proyectos, planes de viaje. Puede ser que su corazón se vio abrumado por esa vida ajetreada que tanto amaba, por sus 55 años de arduo trabajo, sus viajes a todas la latitudes del mundo, su lado pasional y su vida de bon vivant. A él le hubiera gustado irse rápidamente, sin sufrimiento, sin secuelas; es la última sorpresa que nos dió: partir como una estrella fugaz. Que cada uno lo recuerde por su ingenio, su risa, sus arrebatos, a veces fugaces, su generosidad, su talento, su tenacidad para trabajar; fue un pionero en su profesión».
Rolland fue uno de los enólogos más influyentes del mundo. Su perfil y su energía lo llevó a trabajar en numerosas bodegas de diferentes países. Había nacido en Libourne, Pomerol, uno de los terroirs más afamados del mundo, en una familia de viñateros. Allí, entre viñedos, aprendió desde pequeño los secretos de la vitivinicultura y la enología. Durante más de medio siglo elaboró vinos en diversas partes del mundo, pero en la Argentina, y en especial en Mendoza, encontró su segundo hogar.

Graduado del Instituto de Enología, fundó un laboratorio de análisis junto a su esposa Dany. También era viticultor. Era conocido por haber sido el primero en recibir a Robert Parker, el famoso crítico estadounidense, en el viñedo a principios de los años 80. Su tipo de vino -lleno y opulento- también lo ha hecho legendario. Michel Rolland fue padre de dos hijas.













