Al menos 7 ladrones, conocedores de los vinos más valiosos, equipados con electrónica para anular las alarmas y apoyados por dos camiones, dieron el golpe del siglo en la bodega Marchesi Antinori, fundada en 1385 en la Toscana. Aún no hay detenidos, pero por el modus operandi, sin ser vistos y usando los mismos carritos elevadores de la bodega, se cree que podría tratarse de la «banda de los sommeliers», que sustrajo 2.000 botellas por 1 millón de dólares en 2017 de un almacén cerca de la localidad turística adriática de Cervia.
El robo se registró en las instalaciones de la bodega Marchesi Antinori, cerca de Cortona, en la provincia de Arezzo, región de la Toscana, donde un grupo de al menos 7 ladrones se llevó en la noche del sábado 3/10/2026 30.000 botellas en cajas de algunos de los vinos más valiosos de Italia, incluidos las marcas varietales Solaia, Tignanello y Guado al Tasso. El robo se descubrió el lunes 5/10, pero la empresa lo hizo público recién ayer viernes 9/10 para evitar interferir con la investigación.
El director general de la «cantina», Renzo Cotarella, explicó que los ladrones inutilizaron el sistema de alarma y las cámaras de vigilancia de la bodega antes de entrar con dos camiones grandes. Con las carretillas elevadoras de la empresa, cargaron los vehículos con vino y huyeron durante la noche.


«Sin duda es una banda muy bien preparada», comentó Cotarella, y añadió que podría tratarse del mismo grupo que ha atacado otras bodegas italianas en los últimos años. «Pero un robo de este tamaño y valor nunca ha ocurrido en Italia, y creo que tampoco en el mundo», expresó.
Todas las botellas robadas eran de la añada 2023 y suelen venderse a un precio minorista de entre 150 euros y 500 euros cada una. Entre ellas había unas 10.000 botellas de Solaia, uno de los vinos emblemáticos de la bodega Antinori, fruto de lo que Cotarella describió como «una añada excepcional».
La empresa, fundada en 1385 y dirigida por la familia Antinori desde hace 26 generaciones, indicó que alertaría a clientes de todo el mundo para que desconfíen de ofertas fuera de los canales oficiales de venta. «Estamos informando a nuestros clientes en todo el mundo y pidiéndoles que presten atención a cualquier oferta fuera de los canales oficiales», comentó.
Las autoridades investigan cómo podría intentar venderse el vino robado. Agentes de la policía y de los Carabinieri están examinando grabaciones de vigilancia y otras pruebas. Cotarella dijo que seguía confiando en que los investigadores puedan rastrear el envío, y subrayó que dos cargamentos de vino en camión serían difíciles de mover sin llamar la atención.
El robo supera a otros relacionados con vino en Italia. En 2017, ladrones sustrajeron unas 2.000 botellas de vinos raros valoradas en 1 millón de dólares de un almacén cerca de la localidad turística adriática de Cervia.














