La bodega No Me Olvides produce vinos con las uvas aportadas por unos 100 contratistas de viñas y frutales de la cooperativa Cotraavi. Está ubicada en el distrito Chivilcoy de San Martín, Mendoza. Y acaba de lanzar al mercado una nueva etiqueta de la Familia del Contratista, otro de sus productos como resultado de un fructífero trabajo autogestivo que ya lleva 13 años, desde la adquisición y restauración de la bodega en 2012. Se trata del Rosado de Malbec Reserva, que se suma así al Bonarda El Contratista, el Malbec La Ilíada y los blends El Peón. En esta nota, el equipo directivo de la bodega, integrado por la enóloga Verónica Moreno; la presidenta de la cooperativa, Gabriela Olea; y el secretario general del Sindicato de Contratistas de Viñas y Frutales, Edgardo Lera, cuentan cómo les ha ido en la última vendimia y cuáles son sus proyectos en carpeta, que incluyen planes de enoturismo y exportación.

Por Pedro Straniero
Editor de Enolife
Tras revitalizar en 2012 buena parte de las tierras y viñedos casi abandonados de la finca de 74 hectáreas en El Espino (Chivilcoy, San Martín, Mendoza), y recuperar la vieja bodega construida alrededor de 1950, antes propiedad de las familias Impellizieri y luego Fontana, los cooperativistas unidos se pusieron a hacer vino en 2018, liderados por la joven enóloga Verónica Moreno y por la presidenta de la Cooperativa de Trabajadores de Viña (Cotraavi), Gabriela Olea. Primero fue el expresivo y apetecible sirah El Contratista, en dos añadas, 2019 y 2020; luego en 2021 el trabajado El Peón, un blend con criollas de la zona; y en 2023, 2024 y 2025 La Ilíada, el malbec reserva añejado en barricas de roble por 8 meses.
A fines de 2023, las casi 100 familias de contratistas de viña agrupados en la Cotraavi, concretaron un nuevo y anhelado proyecto: abrir la finca y bodega al enoturismo, para mostrar su historia y su trabajo. Para ello, desde ese momento se capacitan permanentemente en tareas de hospitalidad, servicios e incluso hotelería, porque ofrecen una casa para alojar a los visitantes, muy demandada. Y realizaron exitosas experiencias piloto con visitantes que los animaron a lanzarse al rubro. Las conductoras del proyecto enoturístico desde el comienzo son la enóloga Moreno y la presidenta Olea, quienes están está rodeadas de un eficiente equipo de colaboradores, que incluye al propio secretario general del Sindicato de Contratistas de Viñas y Frutales, Edgardo Lera, y al administrador de la bodega, Jesús Torres. Así que dejemos que ellos nos cuenten la actualidad de la empresa cooperativa.
-Enolife: ¿Cómo es tu historia en la bodega, Verónica? Vemos que llevás puesta la camiseta con mucha pasión por tu trabajo…
-Verónica Moreno: Yo estoy trabajando en la bodega desde enero de 2018. Es una tarea que gracias al esfuerzo ha ido progresando continuamente año tras año. Lentamente, sí, pero a paso firme. Mi equipo está encabezado por Cristian, el operario que me ayuda en todo, el que está todo el año conmigo… Desde la elaboración al fraccionamiento, todo, el preparado de pedidos, el mantenimiento de la bodega, la labores culturales en la finca y la cosecha. Pero aquí trabajamos todos con un objetivo común, a la par, somos una cooperativa, somos una familia. Por ejemplo, los mismos socios de la cooperativa, los contratistas, cuando estamos en plena vendimia, terminan sus actividades diarias y vienen a darnos una mano, a descubar, a limpiar, a moler. Lo mismo la comisión directiva, que siempre está a disposición.
En la cosecha es una tradición nuestra empezar con la uva Aspirante, la tintorera, y ahí estamos todos, la comisión directiva, de la presidenta para abajo… Todos cosechando, repartiendo fichas, descargando los tachos y los camiones en la bodega… Así que ya llevo casi 9 años trabajando en este lugar tan lindo.
-E: ¿Por qué elegiste esta profesión de enóloga, dónde estudiaste?
-VM: Yo estudié enología en uno de los lugares más lindos para aprender esa carrera, en la Facultad Don Bosco, que es como mi segunda casa, porque actualmente tengo el privilegio y el honor de poder dar clases en el terciario, doy las Prácticas Profesionalizantes en 2° y 3° año de la Tecnicatura, y Prácticas de Fábrica en la Facultad de Enología. Es una casa de altos estudios de donde han salido los mejores enólogos del país y muchos que son reconocidos en el mundo. Los profesionales que hemos salido de Don Bosco tenemos el privilegio de recibir premios por nuestros vino y de poner el nombre de Mendoza bien alto.

Elegí esta carrera por una circunstancia muy loca… En esa época, cuando yo recién salía de la secundaría, el padre director de Don Bosco era Raúl Castillo. Yo no iba a estudiar enología, no sabía ni siquiera qué era la enología, y fui a acompañar a una amiga que se iba a inscribir para estudiar enología, yo había rendido el examen de ingreso a Medicina en mi época era con cupos, había aprobado los tres exámenes pero opor promedio no entraba… Entonces el padre Raúl me dice: «y usted no se va a inscribir?», «No, si yo no sé lo que es la enología», le contesté, y él me explicó y me convenció. Ese año entré y fue la mejor elección que hice en mi vida… Creo que Don Bosco, María Auxiliadora y Dios, iluminaron al padre Raúl para que ese día él hablara connmigo y yo decidiera entrar.
Hice la Tecnicatura, que en mi época eran dos años, muy intensos, aprendí todo ahí. Desde que estaba en segundo año ya empecé a trabajar, hasta el día de hoy, cuando ya llevo 26 años en la profesión. Hice de esto un estilo de vida, amo mi profesión, la vivo con la mayor felicidad y dedicación, amo mis vinos, amo mis proyectos, tanto los personales como con la cooperativa… Todo lo que soy, me lo dio la enología.

E: Gabriela, contanos sobre las marcas que están comercializando en la actualidad y qué planes tienen en el futuro inmediato?
-Gabriela Olea: Tenemos tres marcas registradas: El vino del Contratista, La Ilíada y El Peón. El Peón lo lanzamos hace 3 años y anduvo muy bien, y este año la idea es volver a ponerlo en el mercado en damajuanas. Con respecto al Vino del Contratista, tenemos un syrah, un blanco dulce y un bonarda. Y con la Ilíada tenemos un malbec reserva, que es hasta el momento nuestro vino ícono. Con respecto a los proyectos, siempre tenemos planes ambiciosos, y con Verónica vamos tratando de crecer siempre un poco más. Con respecto a la familia del Vino del Contratista, hay un proyecto muy lindo, que venimos madurando desde hace tiempo, que es lanzar un Gran Reserva dentro de esa línea… Porque si bien hoy nuestro vino más alto pertenece a la marca La Ilíada, queremos volver a reflotar nuestra marca insignia, que es la marca El Contratista, nosotros somos reconocidos como la Bodega del Contratista.
E: ¿Cómo es tu historia personal, como llegaste a trabajar en la viña y ser presidenta de una organización cooperativa que ya tiene cerca de cien asociados?
-GO: Soy nieta, hija y esposa de contratistas. El contratista es una figura típica acá en Mendoza, porque refiere a una persona que trabaja la vid y los viñedos a cambio de un porcentaje del 18% o un 15%, según el tipo de contrato. Yo me crié trabajando en la vid, con mis abuelos, mis padres y después lo hice junto a mi esposo… En este camino fuimos aprendiendo en profundidad sobre el trabajo que hacemos, pero a la misma vez soñábamos con terminar nuestros días siendo contratistas y dándole valor agregado a lo que hacemos. A la cooperativa Cotraavi la fundamos en 2010, y en 2013 por fin pudimos comprar la bodega No me olvides, donde empezamos a elaborar nuestro propio vino.
Desde esa época y hasta hoy venimos administrando la cooperativa, anteriormente con otro presidente que falleció en 2016; entonces los socios, junto a otros contratistas y pequeños productores decidieron que yo sea la presidenta y ya fui reelecta dos veces.
-E: Edgardo, ustedes llegaron a donde están, ya con sus vinos en todo el país y dando trabajo a mucha gente gracias a un sueño concretado, que ¿cómo comenzó?
-Edgardo Lera: Nuestro sueño siempre fue tener una cooperativa, porque somos trabajadores contratistas, y eso nos llevó a poder formalizar una cooperativa y también poder tener nuestra bodega, porque justamente la cooperativa integra a pequeños productores, contratistas, viticultores, y también comercializamos nuestros productos. La cooperativa se conformó en el 2012, nosotros somos socios fundadores, después en el 2013 adquirimos el predio de 74 hectáreas, estamos en la zona más importante de Mendoza en lo que tiene que ver con la vitivinicultura. Formamos parte de la Red de Alimentos Cooperativos, ellos son nuestros principales comercializadores en el país, lo que para nosotros ha sido muy importante, porque el hecho de que el Vino del Contratista hoy esté en diferentes mesas y en diferentes puntos del país, ha sido gracias a pertenecer a esta red de alimentos cooperativos.

Hoy el proceso de comercialización va por muy buen camino, nos piden otros gremios y cooperativas de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Jujuy, y estamos teniendo conversaciones con la Federación de Cooperativas que nos nuclea.
Precios y detalles de las visitas guiadas
Las visitas a la Finca del Contratista y a la Bodega No Me Olvides deben programarse llamando o mandando un whatsapp al número 2624492794 de Verónica Moreno. Se recibe al público en general de lunes a domingo. El valor del servicio por persona es de $30.000. Incluye la picada de una tabla de quesos, fiambres y frutos secos y la degustación de los 4 vinos de la casa. Por supuesto, también la visita guiada a la bodega y a la finca. Y también se puede visitar la huerta orgánica y comprar -a precios razonables- alimentos saludables, aceite de oliva, dulces caseros, miel y otros productos fruto del trabajo de las cooperativas asociadas de toda Argentina. La dirección de la finca y bodega es Carril Chivilcoy y Guevara, distrito El Espino, San Martín, Mendoza













