El proyecto incluye la modernización del canal matriz Calise y sus hijuelas, en la cuenca del río Tunuyán Superior en San Carlos; la construcción de un reservorio de regulación de aproximadamente 40.000 m³ y la incorporación de dispositivos de medición y control que permitirán una gestión más precisa del recurso. El costo de los trabajos se financia a través de los denominados Fondos del Resarcimiento que recibió la provincia de Mendoza.
El organismo del agua de Mendoza trabaja en la obra de modernización del sistema de riego del canal Calise, una intervención estratégica que transformará el sistema hídrico en la cuenca del río Tunuyán Superior.
Ubicada en San Carlos, Valle de Uco, Mendoza, la obra impactará directamente sobre unas 725 hectáreas productivas y 40 usuarios, con un rediseño integral del sistema de riego que busca resolver problemas estructurales que durante años limitaron su funcionamiento.
Uno de los cambios centrales es la adopción de un sistema de baja presión mediante tuberías de PEAD y PVC, en reemplazo de los canales revestidos tradicionales. Esta decisión responde a condiciones geotécnicas específicas, como la presencia de suelos con sales agresivas, y apunta a mejorar la eficiencia, durabilidad y sostenibilidad del sistema.
«Estamos avanzando contra un sistema que históricamente perdió agua, acumuló residuos y distribuyó de manera ineficiente un recurso que es crítico para Mendoza», señaló Sergio Marinelli, superintendente del Departamento General de Irrigación. «Esto habla de lo que llamamos seguridad hídrica: es una forma distinta de gestionar el agua, con más control, más equidad y más tecnología. Apuntamos a cuidarla haciendo que llegue a más gente y con mejor calidad», agregó el funcionario.
La nueva configuración permitirá reducir pérdidas por infiltración y evaporación, mejorar la distribución y habilitar el monitoreo en tiempo real, además de facilitar futuras instancias de automatización.
Pasamos de un esquema que obligaba a turnos rígidos y limitaba el acceso, a uno donde varios usuarios pueden regar en simultáneo. Eso es eficiencia, pero también es justicia en el uso del agua».
SERGIO MARINELLI, superintendente de Irrigación.
Además, la obra resuelve problemas históricos como la acumulación de residuos en cauces abiertos y los altos costos de mantenimiento, avanzando hacia un sistema más limpio, seguro y sostenible.
Con esta intervención, Irrigación busca consolidar un modelo que deja atrás la lógica de pérdida y precariedad, y avanza hacia una gestión hídrica moderna, adaptada a las demandas productivas actuales.














