En el marco del 51° Congreso Argentino de Asociaciones de Viajes y Turismo (Faevyt), que se desarrolló los días 28 y 29 de mayo de 2026 en Mendoza, funcionarios y empresarios de Turismo de la provincia de Río Negro desplegaron ante la prensa especializada todo el abanico de paisajes, actividades y experiencias que los turistas podrán disfrutar durante la época invernal en esta provincia argentina, puerta grande de la Patagonia.
Funcionarios de Turismo, empresarios del sector y agentes de viaje de Río Negro presentaron en el hotel Hualta Winery de Mendoza su temporada de Invierno 2026 en Mendoza. Con la presencia de periodistas especializados y operadores turísticos de esta provincia, el encuentro permitió conocer una renovada oferta de paseos, paisajes, actividades deportivas, recreativas y gastronómicas. Con opciones cada vez más diversas, Río Negro se consolida como uno de los destinos más atractivos de la Argentina en esta época invernal.
Durante la presentación, que estuvo encabezada por Diego Piquín, director ejecutivo de la
Agencia de Turismo de Río Negro (ATUR), se destacó el carácter integral de la propuesta turística
rionegrina, que articula su territorio en cuatro grandes regiones -Andina, Estepa, Valles y
Mar- y permite vivir múltiples experiencias en un mismo viaje.
Desde la nieve en la cordillera de los Andes hasta la fauna marina en el Océano Atlántico, la provincia invita a descubrir un invierno con identidad propia. La Región Andina vuelve a posicionarse como el corazón de la temporada invernal. En este escenario, destinos como El Bolsón, con el Cerro Perito Moreno y su propuesta de nieve para toda la familia, y Dina Huapi, como puerta de entrada al circuito cordillerano, amplían la oferta turística y experiencias para distintos perfiles de viajeros.
A su vez, la Región Sur -Estepa- se presenta como una alternativa en crecimiento, con
paisajes imponentes y propuestas vinculadas al turismo rural, científico y paleontológico. La
Ruta 23 y el Tren Patagónico ofrecen experiencias únicas para recorrer la provincia de
manera diferente, conectando la montaña con el mar a través de una de las rutas escénicas
más impactantes de la Patagonia.
La vitivinicultura a las puertas de la Patagonia
En Río Negro los cultivos se desarrollan en una serie de valles ubicados sobre la cuenca de los ríos Colorado y Negro, que atraviesan la provincia de oeste a este. Los viñedos alcanzan los 370 metros en los altos valles al oeste del territorio y su altura disminuye con el curso de los ríos hacia el Altántico hasta alcanzar los 4 metros.
La escasa altura de la zona se combina con la mayor latitud, con un efecto compensatorio en la temperatura. En el oeste, el clima es mayormente continental y seco, con escasas precipitaciones y baja humedad relativa. Los inviernos son fríos, mientras que los veranos se presentan cálidos y secos, dotando a la región de una notable luminosidad y una gran amplitud térmica. Los vientos que soplan de la cordillera austral aumentan la sequedad del ambiente y permiten una excelente sanidad de los viñedos. Hacia el este, en la localidad de San Javier, el Valle Inferior del Río Negro forma una llanura con suave pendiente hacia el mar y alturas que oscilan entre los 4 y los 16 metros, con temperaturas moderadas por el efecto marino (vitivinicultura atlántica).
Los vinos se destacan por su excelente relación entre alcohol y acidez, producto de una maduración lenta de las uvas. Son interesantes los blancos obtenidos a partir del Sauvignon Blanc y del Semillón, dotados de un aroma personal, con toques minerales difíciles de encontrar en otras zonas. En los tintos se destaca el Malbec, Merlot y Pinot Noir, con buena intensidad colorante y mucha tipicidad.
En los Valles, el turismo se combina con la producción local, invitando a recorrer bodegas, chacras y disfrutar de la gastronomía regional. Ciudades como General Roca, Cipolletti y Villa Regina se posicionan como puntos clave para vivir experiencias enoturísticas y conocer de cerca la identidad productiva de Río Negro.
Un mar de opciones
Uno de los ejes destacados durante la presentación fue también la propuesta de la región
Mar, donde la temporada de invierno coincide con el inicio de uno de los espectáculos naturales más impactantes del país: la fauna marina en el Golfo San Matías.
Desde Las Grutas hasta el Puerto de San Antonio Este, el avistaje de ballena franca austral -declarada Monumento Natural-, junto a delfines, lobos marinos y orcas, se convierte en una experiencia inolvidable. Las excursiones en barco, que se desarrollan entre junio y octubre, permiten observar de cerca a estos gigantes del mar bajo estrictos protocolos de turismo responsable, garantizando el respeto por el ecosistema.
A esto se suman espacios como la Reserva Provincial Punta Bermeja, con más de 4.000 lobos marinos, y el Parque Nacional Islote Lobos, refugio de una biodiversidad única.
Además, la costa rionegrina ofrece en invierno una experiencia diferente: paisajes abiertos, tranquilidad y una propuesta gastronómica basada en mariscos frescos y productos del Atlántico, consolidando un producto turístico que combina naturaleza, conservación y calidad.
Con esta presentación en Mendoza, Río Negro reafirma su estrategia de promoción en mercados clave del país, fortaleciendo el vínculo con el sector turístico y posicionándose como un destino que trasciende la nieve. La provincia invita a descubrir un invierno completo, donde cada región suma identidad y experiencias para todos los perfiles de viajeros.

















