Una familia de viñateros y bodegueros de larga raigambre en el Valle de Uco, junto al reconocido sommelier y comunicador del vino argentino, presentaron en público y lanzaron al mercado un viejo anhelo conjunto concretado con pasión y mucho trabajo enológico: Series Singulares. Se trata de una caja con dos botellas de Sangiovese de las cosechas 2021 y 2022, pensada para degustar en dupla, paladeando la diferencia entre ambos vinos, con una tirada de sólo 2026 ejemplares. Cómo el tiempo y el suelo pueden transformar una misma uva en dos expresiones distintas: ese fue el proyecto de «un solo tiro» que en esta nota cuentan los propios autores.
Por Pedro Straniero
Editor de Enolife
Seriales Singulares es el nuevo proyecto del sommelier y comunicador del vino Mariano Braga en colaboración con los enólogos, viñateros y empresarios gastronómicos Gerardo Michelini y Andrea Mufatto, propietarios de una bodega familiar en Gualtallary, Tupungato, Mendoza, reconocida por su trabajo con partidas mínimas y una mirada profundamente enfocada en el terroir.
En su restaurante al aire libre Trinchera, en la entrada a Finca La Cautiva de Gualtallary, en medio de una trinchera de altísimos álamos que nos protegían del viento y el sol de otoño aún picante, Gerardo, Andrea y Mariano recibieron a un grupo de periodistas especializados para ofrecernos el privilegio de catar sus vinos Sangiovese de colección. Durante un almuerzo distendido, con ricos platos de cocina de campo preparados por los dueños de casa, nos confiaron los secretos de sus trabajados Sangiovese.
El placer de descubrir la diferencia
La propuesta gira en torno a una idea simple, pero poco habitual: “No son dos vinos para elegir uno. Son dos vinos para descubrir la diferencia. Y esa diferencia sólo aparece cuando los abrís al mismo tiempo», explicó Braga. En este caso, esa relación se construye a partir de una misma variedad de uva, Sangiovese, un mismo origen, Tupungato (Valle de Uco), y dos añadas diferentes: 2021 y 2022.
Más que una etiqueta tradicional, Seriales Singulares se presenta como una propuesta poco habitual: dos vinos pensados para ser abiertos al mismo tiempo, no para elegir entre ellos. La idea es invitar a comparar, descubrir matices y observar cómo el paso del tiempo impacta en la expresión de una misma uva.

“El Sangiovese fue siempre una obsesión. Cuando empecé en el mundo del vino, en Argentina era casi una anécdota ese varietal, y a mí me interesaba justamente por eso. Es una uva que no gana por fuerza, sino por carácter, por esa forma de quedarse en la memoria sin que termines de entender bien por qué”, contó Mariano Braga.
Braga, con más de 20 años vinculado a la industria vitivinícola, es uno de los comunicadores de vino más reconocidos del mundo de habla hispana; fue seleccionado 3 veces entre los mejores comunicadores del mundo por la International Wine and Spirit Competition (IWSC). Es el fundador de la Comunidad de Bebedores Seriales y creador de MeLoDijoBraga El Podcast, que viene construyendo desde hace años un espacio donde el vino se cuenta sin pretensiones.
El tiempo hecho vino
El origen del proyecto está en un parral de más de 50 años en Tupungato, trabajado por el equipo de Michelini i Mufatto (integrado por Gerardo Michelini, Andrea Mufatto y su hijo Manuel), que hasta ahora no se había vinificado como varietal.
Para Michelini i Mufatto, sumarse a Seriales Singulares implicó hacer algo que no suelen hacer: poner su trabajo al servicio de un proyecto que no es propio. Lo que los convenció fue el parral. Ese viñedo implantado hace medio siglo en Tupungato que el equipo conocía bien pero que nunca había sido vinificado como varietal y que, en su criterio, tenía todo para serlo. El desafío enológico era concreto: trabajar dos añadas con el mismo criterio, dejando que cada año hablara por su cuenta sin intentar alinear lo que naturalmente es distinto. El resultado fue dos expresiones distintas de una misma idea, que solo se entienden cuando se las tiene juntas.
Sobre el proceso de vinificación, el enólogo Gerardo Michelini nos contó los detalles: «Nosotros desde que trabajamos como enólogos y nacimos como bodega tratamos de que los vinos sean lo menos intervenidos posible; claro que hay un montón de clichés para el tema de la intervención o no intervención… Yo siempre digo que nosotros superintervenimos sin tocar. La idea es no pedirle más a la uva de lo que entrega, pero al no usar sulfitos al inicio o al esperar maceraciones largas, tenemos que estar muy atentos a diario, y varias veces al día, a ver qué pasa…
Yo digo que estos son vinos de superintervención pero sin tocar la uva. El concepto es permitir lo que entregan en sí mismos la piel, la semilla, el escobajo, dejarlos que sean…»
GERARDO MICHELINI, el enólogo de Seriales Singulares
En cuanto a las características propias y únicas del Sangiovese, Michelini explicó: «Estos vinos tienen ese perfil específico del Sangiovese pero también muestran claramente que vienen de un lugar frío, de altura, con suelos muy pobres, y todo eso uno lo termina notando en la copa. Son vinos austeros, no son vinos en los que te sobra de todo, sino más bien como que te falta, y esa ausencia de fruta hace que los vinos sean muy elegantes, que tengan ese largo, esa fuerza ácida en la garganta».
«Son vinos de dos años muy distintos -continuó el enólogo-; el año 2022 fue un poquito más cálido que el 2021. En el 2021, elaboramos todo en barrica nuevas, ya en el segundo año tenían uso, y esa pequeña diferencia se advierte. Está bueno probarlos en copas exactamente iguales para que no haya nada que interfiera en esa percepción».
Michelini concluyó aportando interesantes detalles sobre la vinificación: «Están hechos con levaduras indígenas, nosotros no compramos levaduras, son las que vienen de acá de la finca, y al ser salvajes, al contrario de lo que muchos piensan, son muy débiles, no son levaduras que vengan ya diseñadas para fermentar rápido y no fallar, sino que hay que estarles mucho más encima, día a día, a ver cómo va esa temperatura, ese proceso en el que la levadura se come el azúcar… En estos vinos no hay gordura, sino más bien delgadez. Al combinarlo con las comidas, uno nota cómo te limpia el paladar, entonces invitan a seguir tomando… En definitiva, uno hace vinos para que la gente tome mucho, no para que cansen…»
Dos añadas, dos formas de expresión
El Sangiovese 2021 combina uvas de dos fincas, Zingaretti y La Cautiva, y refleja una vendimia equilibrada, de madurez lenta. Es un vino más introspectivo, donde la complejidad se construye en capas y evoluciona en la copa. Este vino tiene 12 meses en barrica de primer uso de 500 litros. “Pero no cualquier barrica. Gerardo, Andrea y Manuel tienen con Tonnellerie Rousseau (la casa familiar de Gevrey-Chambertin) una relación construida a lo largo de años que va bastante más allá de lo comercial. Una madera que acompaña, pero no impone, y que, como el Sangiovese, gana por sutileza”, explicó Braga.
Esperamos años para que llegaran a este momento. Servite una copa de cada uno, dejá que respiren, y prestá atención a cómo cambian. Porque van a cambiar… y no van a cambiar igual».
MARIANO BRAGA, gestor del proyecto Sangiovese Series Singulares
El Sangiovese 2022, en cambio, proviene íntegramente de la finca Zingaretti y responde a un año más frío, con lluvias cercanas a la cosecha. El resultado es un vino más directo, con mayor frescura y una expresión varietal más marcada. “Mismo proceso que la 2021, misma mano enológica, misma tonelería. Pero barrica de segundo uso esta vez, con menos presencia de madera y el varietal más a flor de piel. Más joven, más varietal, menos solemne”, describió Braga.
Ambos comparten origen, manejo de viñedo y criterios enológicos, pero se diferencian en el tipo de crianza y, sobre todo, en el perfil que cada añada imprime en el vino. «El 2021 me lleva directo a algunos de los vinos que más me marcaron en veinte años. El 2022 te da sed desde la primera copa. Juntos, se
entiende todo», dice Braga.
Seriales Singulares se presenta en una tirada de 2026 estuches. Un número que no es casual: el año en que estos vinos llegan al mundo. Cada estuche contiene una botella de cada añada.
- Precio sugerido: $145.000 (el estuche de dos botellas)
- Partida limitada: 2026 estuches
- Disponible en vinotecas selectas
- Más información: https://www.serialessingulares.com
El lugar del Sangiovese en Argentina
El Sangiovese nunca fue el centro del vino argentino. Y probablemente nunca lo sea. Pero eso, paradójicamente, es lo que lo hace interesante hoy. En un contexto donde la superficie total de viñedos en Argentina se ubica por debajo de las 200.000 hectáreas y muestra una tendencia a la baja en los últimos años, el mapa vitivinícola sigue dominado por variedades consolidadas. Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), en 2024 la superficie cultivada cayó un 2,5% y se perdieron cerca de 1.000 viñedos en todo el país.
En ese escenario, las variedades menos difundidas ocupan un lugar particular: lejos de competir en volumen, empiezan a ganar espacio como terreno de exploración. El Sangiovese, históricamente marginal en Argentina, aparece cada vez más en proyectos de pequeña escala, donde el foco está puesto en la
identidad antes que en la masividad.
Seriales Singulares se inscribe en esa línea. No busca instalar al Sangiovese en el centro del vino argentino. Busca algo más específico y más honesto: demostrar que esta uva, en el Valle de Uco, en manos correctas y con el tiempo necesario, puede decir cosas que pocas variedades pueden decir. Cosas que sólo se entienden cuando tenés las dos copas en la mesa.














