El famoso experto en longevidad, el estadounidense Dan Buettner, creador de las denominadas «zonas azules» del mundo, afirma que el consumo moderado de vino tinto puede evitar las enfermedades y muertes por problemas cardíacos y alargar la vida.
En los países mediterráneos europeos y en otros con tradición vitivinícola, es habitual ver a las personas mayores acompañar sus comidas con una copa de vino o cerveza. Aunque las investigaciones recientes sugieren que ninguna cantidad de alcohol es completamente segura, hay quienes defienden que un consumo moderado de vino puede mejorar la calidad de vida y favorecer la longevidad. El último en respaldar esa teoría ha sido el gurú de la longevidad Dan Buettner, quien afirma que una copa o dos de vino tinto al día podría sumar años de vida.
Quién es Dan Buettner
Dan Buettner (Minnesota, 1960) es fundador de Blue Zones (Zonas Azules), una organización que busca posibilitarle a la gente tener vidas más largas y saludables. Sus investigaciones revolucionarias sobre longevidad lo han llevado a escribir tres bestsellers: The Blue Zones: Lessons for Living Longer From the People Who’ve Lived the Longest, Thrive y El secreto de las zonas azules. Ha impartido unas 3.000 conferencias internacionales, entre las que destaca su charla «Cómo vivir para llegar a los 100 años», que ha sido vista más de 2.000.000 de veces. Vive en Minneapolis, EEUU.
El investigador y escritor se propuso localizar lugares con una alta concentración de individuos de más de 100 años y grupos de personas que habían envejecido sin problemas de salud, como enfermedades cardiacas, obesidad, cáncer o diabetes. Una vez encontrados dichos lugares, los denominó «zonas azules», las cuales se encuentran en la isla de Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Loma Linda (California), Icaria (Grecia) y Nicoya (Costa Rica). En todas ellas, el experto afirma que es común que sus habitantes beban vino tinto.
“Estoy muy familiarizado con las investigaciones recientes que demuestran que ninguna cantidad de alcohol es segura, pero no me lo creo”, sostiene Buettner.
Un estudio reciente, liderado por profesores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y publicado en la revista británica JAMA Network Open, confirmó que, en edades avanzadas, cualquier tipo de consumo de alcohol se relaciona con un mayor riesgo de cáncer. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reiterado en varias ocasiones que cualquier consumo de alcohol, aunque sea bajo, puede traer riesgos para la salud.
Buettner cree que estos estudios epidemiológicos no son del todo precisos porque, además del vino, también incluyen cerveza o cócteles mezclados con otros tipos de bebidas azucaradas.
He visto una encuesta que mostraba que más del 90 % de las personas mayores de 90 años de las zonas azules beben vino todos los días. Y, por cierto, la mayoría de ellas suele llegar a los 100 años sin enfermedades crónicas”.
Dan Buettner
Sin embargo, el autor reconoce que el alcohol puede aumentar las probabilidades de padecer algún tipo de cáncer, pero, al mismo tiempo, sostiene que también favorece la longevidad: “Las Academias Nacionales de Ciencias dicen que si bebes alcohol, aumentas las posibilidades de padecer ciertos tipos de cáncer, pero que, a la vez, reduces la mortalidad cardiovascular y la mortalidad general”, informa.
El experto advierte que el vino debe ser de buena calidad y que, para que beneficie al organismo, debe beberse en cantidades muy moderadas: “una o dos copas como máximo”. “Ciertamente, si no bebe ahora, no empiece. Pero si disfruta de una copa de vino tinto de alta calidad todos los días, creo que está mejorando su calidad de vida y, probablemente, su longevidad”, concluye.
Fuente: La Vanguardia, por Anna Calpe