El presidente argentino, quien durante su primer año de mandato puso trabas al pacto de libre comercio entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) y luego cambió su posición, viajará mañana a la capital paraguaya para firmar junto a los presidentes de Paraguay y Uruguay y la titular de la Comisión Europea el tratado que posibilitará bajar los aranceles en el comercio bilateral hasta un 90%. En cambio, el mandatario brasileño, gran promotor del acuerdo desde hace 25 años, no concurrirá porque le «enviaron la invitación a última hora», según aclararon fuentes de Brasilia.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no estará presente mañana sábado 17 de enero en la firma del acuerdo comercial entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) que se realizará en Asunción, capital de Paraguay.
La decisión del mandatario tuvo una fuerte repercusión mediática porque él fue el gran promotor de este pacto que permitirá crear una de las regiones de libre comercio más grandes del mundo. Este jueves 15/1, el vicepresidente brasileño Geraldo Alckmin remarcó este punto en una entrevista que concedió a una emisora local: “Fue él quien hizo todo el trabajo. Su liderazgo y perseverancia fueron fundamentales para un acuerdo que ha sido trabajado desde hace 25 años, pero nunca salía”.
Una fuente del gobierno brasileño explicó que la firma del acuerdo fue, en sus comienzos, organizada como un evento a nivel ministerial, y Paraguay envió “a última hora” las “invitaciones” a los presidentes de los países miembros, lo que habría generado complicaciones con la agenda de Lula, impidiéndole asistir al encuentro. De la reunión sí participarán el presidente anfitrión, Santiago Peña, el uruguayo Yamandú Orsi y el argentino Javier Milei.

Por otra parte, hoy viernes 16/1, en Río de Janeiro, Lula recibirá a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en la escaka que realizarán los funcionarios antes de volar a Asunción.
Aunque el máximo mandatario de Brasil cumplió un rol fundamental para concretar este tratado, no pudo lograr que se firmara en diciembre en Foz de Iguazú, cuando su país estaba a cargo de la presidencia rotativa del bloque sudamericano.
El tratado quita aranceles a más del 90% del comercio bilateral, favoreciendo las exportaciones de maquinaria, autos, vinos y bebidas europeas; como contrapartida, agiliza la entrada a Europa de azúcar, carne, miel, arroz y soja sudamericanas. Los productores agropecuarios europeos han mostrado su preocupación ante la posibilidad de que artículos sudamericanos más baratos inunden sus mercados, por ese motivo, han realizado protestas masivas en Irlanda, Francia, Polonia y Bélgica.
El Mercosur y la Unión Europea equivalen, juntos, el 30% del PBI mundial, representando más de 700 millones de consumidores.
La tercera vía comercial que propone Brasil
Luciana Ghiotto, doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires, opinó que, para Brasil, este acuerdo “es esencial para mostrar que existe una tercera vía sin atarse a Estados Unidos o a China. Es un tratado enmarcado en la coyuntura geopolítica: es el que lleva más tiempo de negociación a nivel mundial y el apuro por su cierre tiene que ver con el gobierno de Donald Trump y su aplicación masiva de aranceles”.
Por su parte, Alejandro Frenkel, politólogo de la Universidad argentina de San Martín, consideró que “para la UE es una forma de reforzar autonomía y un lugar como actor importante a nivel internacional en un contexto en el que Europa está siendo cada vez más irrelevante en términos políticos y económicos; y al Mercosur le sirve mostrar un avance en un contexto de crisis y fragmentación interna”.
Fuente: Agencia AFP












