En el mes del enoturismo, la Facultad de Ciencias Agrarias y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo, en el marco de la Diplomatura de Posgrado en Planificación, Innovación y Gestión del Enoturismo, invitan a una clase abierta con expositores nacionales e internacionales. El encuentro, de formato mixto presencial y online, tendrá lugar en el Aula de Posgrado de la FCA, ubicada en el campus de Almirante Brown 500, Chacras de Coria, Luján de Cuyo Mendoza. Y podrá seguirse vía Zoom en el link abajo consignado.

El enoturismo ha evolucionado desde la simple visita a bodegas hacia un fenómeno multidisciplinario que integra desarrollo rural, cuidado del patrimonio y hospitalidad de alta gama. El enoturismo hoy también actúa como un motor de desarrollo territorial articulado entre producción agrícola, paisajismo, gastronomía, hotelería y cultura local. Su crecimiento sostenible requiere una gobernanza especial, una convergencia de políticas públicas, inversión privada e instituciones educativas y de investigación para consolidar la marca territorial.
Bajo este concepto integrador, el panel de expertos «Perspectivas y tendencias en el campo del enoturismo», que se realizará el próximo jueves 12 de noviembre de 2026 en el Aula de Posgrado de la Facultad de Ciencias Agrarias (Almirante Brown 500, Luján de Cuyo, Mendoza), ofrecerá a los participantes información actualizada con el siguiente temario:
- Hotelería, gastronomía y enoturismo: tendencias, desafíos y perspectivas de integración.
- Oferta y demanda: modelos de negocio y las formas de articulación entre los sectores hotelero, gastronómico y enoturístico.
- Identificación de oportunidades para el desarrollo de destinos competitivos y sostenibles.
- Alianzas empresariales, articulación público-privada, universidades e investigación aplicada. Escenarios hacia 2030.
Los interesados en participar de esta clase magistral abierta a todo público, pueden inscribirse AQUÍ. Y luego conectarse para presenciar el panel e interactuar en el link de acceso, AQUÍ.
Con respecto a la importancia de capacitarse y desarrollar el enoturismo en un lugar como Mendoza -que tiene toda la infraestructura, las bodegas, el paisaje y los profesionales expertos en el tema-, así como en otras provincias vitivinícolas argentinas, el economista, docente universitario, consultor y referente internacional en enoturismo, el mendocino Gabriel Fidel, consultado por Enolife, explicó: «El enoturismo permite generar valor agregado a las comunidades locales, desestacionalizar el turismo y fomentar la internacionalización de la producción regional».
Y amplió Fidel: «La creciente sofisticación de la demanda internacional unida a una oferta que crece día a día en diversidad y calidad, exige perfiles técnicos con una visión interdisciplinaria capaz de articular hospitalidad, enología y gestión de destinos. La profesionalización del servicio eleva el estándar global de los destinos enoturísticos, asegurando un servicio de alta calidad técnica y calidez hospitalaria».
La formación de expertos en enoturismo
«La gobernanza y gestión estratégica del destino ayuda a desarrollar competencias en la planificación de itinerarios, comunicación de la marca territorial y gestión de modelos de gobernanza enoturística», enfatizó Fidel.
Sobre la capacitación de profesionales expertos, el economista Fidel amplió: «La formacion de capital humano entonces, es fudamental para formar equipos de alta perfomance capaces de transmitir con autenticidad la historia de los terroirs, las cepas y las tradiciones vitivinícolas locales… De allí que es muy importante el compromismo de las instituciones educativas de ser capaces de entender y dar respuestas a las demandas de formación. El objetivo es crear competencias en las personas para que conviertan la visita en una experiencia pedagógica única y accesible para el enoturista».
Y concluyó el profesor Fidel: «El enoturismo se ha transformado en una de los principales ejes de la vitivinicultura y canal de comercialización y márketing. La educacion, la innovación, la convergencia tecnológica y las exigencias de sostenibilidad ambiental marcan las nuevas directrices para la diferenciación global de las regiones vitivinícolas».















