Desde mediados de 2026, está operativo el denominado Corredor Sur, con el primer vuelo directo entre la capital argentina y la gran capital económica y financiera del gigante asiático, gracias a una alianza entre Aerolíneas Argentinas y China Eastern Airlines. Una integración concreta: la ruta aérea respalda intercambios comerciales en productos estratégicos como alimentos, vino y tecnología.
Argentina y China están conectadas por primera vez con un vuelo regular directo operado por China Eastern Airlines, con escala técnica en Auckland, Nueva Zelanda. La ruta -bautizada como Corredor Sur– tiene dos frecuencias semanales en Boeing 777 y está operada en código compartido con Aerolíneas Argentinas gracias a la alianza SkyTeam. Esto facilita la integración operativa, acumulación de millas y conexiones regionales de calidad.
La escala en Auckland fue elegida por su eficiencia y porque, desde noviembre de 2026, los pasajeros chinos podrán transitar sin visa gracias al nuevo sistema NZeTA. Además, China Eastern busca obtener derechos de quinta libertad, lo que permitiría operar rutas entre Auckland y Buenos Aires sin pasar por China, ampliando oportunidades comerciales .
Este hito ocurre en un contexto diplomático que apunta a consolidarse. Tras un comienzo de gobierno con críticas hacia China y fuertes declaraciones sobre que no haría negocios con «comunistas», el presidente argentino Javier Milei ha mostrado fuertes signos de acercamiento al país asiático, el que de hecho ya es un importante socio comercial de Argentina. También existe interés en ambos gobiernos por fortalecer más contactos mutuos de alto nivel. Aunque no hay fechas confirmadas, se habla de un intercambio de visitas recíprocas: Milei viajaría a China, donde nunca estuvo durante su mandato, y el presidente Xi Jinping, que si bien ya estuvo dos veces en Argentina, nunca lo hizo durante la presidencia del presidente libertario.
En 2025, las exportaciones de vino argentino a China superaron los 36 millones de dólares, con un volumen de 7,8 millones de litros. Sin embargo, estas cifras podrían incrementarse notoriamente en esta nueva etapa de relaciones comerciales, ya que actualmente las compras chinas de vino argentino sólo representan el 2,5% de ese mercado, muy lejos de países como: Francia (U$S 471 millones), Australia (U$S 393 millones) o Chile (U$S 235 millones).
La alianza aérea y diplomática entre ambos países se materializa con una integración concreta: la ruta aérea respalda intercambios comerciales -en productos estratégicos como alimentos, vino, litio, tecnología y energía- y fortalece a Ezeiza como un nuevo hub regional para conexiones entre Asia y Sudamérica.
El Corredor Sur no es sólo un vuelo sino una plataforma de largo alcance para el turismo, la inversión y la cooperación estratégica. Marca el inicio de una nueva etapa en la relación bilateral, donde la logística, la diplomacia y el comercio se cruzan en cielos compartidos.














