El vino sin alcohol lleva años ganando popularidad, y el vino espumoso ha desempeñado un papel fundamental en esta tendencia. De hecho, fue esta categoría la que abrió camino hace tiempo y dio a conocer el vino sin alcohol en los mercados mundiales en un primer momento. En Alemania, los consumidores lo eligen con preferencia sobre los vinos tranquilos no-low (totalmente desalcoholizados o con porcentajes menores al 9% de alcohol). En 2025, en ese país europeo se vendieron 22,3 millones de botellas de vino espumoso sin alcohol. Así lo destaca la última edición del informe «Sparkling Report» de la Feria ProWein, realizada en Düsseldorf en marzo de 2026.
La preferencia por los espumosos desalcoholizados se debe a que el sabor de la variedad espumosa es más fácil de replicar respecto al original: al eliminar el alcohol del vino, se pierde un componente clave del sabor. La adición de azúcar busca compensar esta pérdida, pero resulta mucho más perceptible en los vinos tranquilos sin alcohol. En el caso de los espumosos, la carbonatación equilibra el contenido de azúcar residual -a veces elevado-, haciendo que el vino se perciba más seco que sus homólogos tranquilos.
El mercado más importante para el vino desalcoholizado –y, por ende, para el espumoso- es Alemania. Allí, productores tradicionales de espumosos, como Schloss Wachenheim, lanzaron al mercado los primeros espumosos desalcoholizados hace ya muchos años. En consecuencia, este segmento ha experimentado un desarrollo dinámico en los últimos años.

Según informa la Asociación de Productores Alemanes de Vino Espumoso, en 2025 se vendieron 22,3 millones de botellas de vino espumoso sin alcohol, lo que representa un aumento del 12% con respecto a 2024 y equivale a una cuota de mercado cercana al 9% dentro del sector alemán de los vinos espumosos.
Impacto global
Las bebidas sin alcohol están ganando popularidad a nivel internacional, y este segmento registra una gran actividad en todo el mundo. Henkell Freixenet, por ejemplo, es una empresa líder mundial en el mercado de los vinos espumosos sin alcoho: recientemente vienen registrando tasas de crecimiento de dos dígitos, impulsadas por productos como Mionetto 0,0% y Freixenet 0,0%.
Al tratarse de versiones desalcoholizadas, ninguna de ellas se clasifica como Prosecco (Italia) ni como Cava (España), ya que las normativas de origen correspondientes no lo permiten, pero están diseñadas para integrarse en sus respectivas líneas de productos tanto por su sabor como por su apariencia.

Junto al vino espumoso sin alcohol “tradicional”, los minoristas están apostando cada vez más por la categoría (también en auge) de los llamados “proxies” (o alternativas al vino): productos que se asemejan al vino en sabor y textura, pero que se elaboran a base de hierbas, té y frutas, y que también se ofrecen en una amplia variedad de estilos espumosos. Son productos que se parecen al vino, pero no lo son y compiten de igual a igual en la categoría. Aún no existen datos de mercado fiables para esta categoría tan reciente. No obstante, las señales (especialmente las provenientes del sector de la hostelería y de tiendas especializadas de gama alta) son claras: los consumidores que desean evitar el alcohol están dispuestos a pagar un precio superior por esta categoría de productos.
Los analistas de la firma estadounidense de estudios de mercado Grand View Research estiman que el mercado global de vinos sin alcohol podría alcanzar los 3.780 millones de dólares en 2030, con una tasa de crecimiento anual cercana al 8%.
Asimismo, calculan que el vino espumoso desalcoholizado representa alrededor del 60 % de este mercado. Según los analistas de International Wine and Spirits Record (IWSR), se prevé que este segmento registre un crecimiento de dos dígitos en los próximos años. Es aquí donde probablemente resida el mayor potencial de todo el mercado de vinos espumosos.
Fuerte crecimiento en Alemania
Los vinos sin alcohol han aumentado en Alemania en 2025 en un 25% tanto en volumen como en facturación. Así lo comparte el Instituto Alemán del Vino (DWI), basado en la observación del mercado del vino de la consultora NielsenIQ. En el país teutón, un 44% más de hogares que en 2024 compraron vinos sin alcohol en el comercio, y el 65% de los hogares lo hicieron varias veces. La cuota de ingresos en el mercado del vino alemán es actualmente del 2% en total.
El DWI atribuye estos aumentos a la mejora de la calidad y la creciente oferta. De 506 bodegas que participaron en el análisis de ventas de la Universidad de Geisenheim, ya en 2025, una de cada 3 bodegas tenía un vino sin alcohol en su portfolio de productos. Eso fue un 37% más que en 2024. Las ventas de vinos sin alcohol en estas empresas aumentaron en un 61%.
La oferta de productos alternativos sin alcohol también está en constante crecimiento. En la Feria ProWein de Düsseldorf, Alemania, en marzo de 2026, la iniciativa «Vinos del futuro» presentó una bebida innovadora a base de hojas de vid Piwi. El «Partout» es una infusión de hojas de vid fermentadas con kombucha de uva y gas. Contiene todas las partes aprovechables de la vid: hojas, brotes, bayas verdes y maduras. El «Partout» fue desarrollado en un trabajo de investigación de dos años. El objetivo era utilizar la mayor cantidad posible de partes de la vid sin tener que eliminar ïel alcohol.
Fuentes: ProWein Düsseldorf y Revista WeinPlus













