Una inédita ola de calor, con temperaturas extremas, afecta los viñedos de gran parte del país, cuando la cosecha recién está comenzando. El intenso calor durante varios días seguidos provoca que se acelere la maduración de las uvas, el adelanto de la vendimia y la compresión de los tiempos de la recolección, lo que a su vez satura la capacidad de procesamiento de las bodegas. A raíz del fenómeno, se espera una disminución en el rendimiento de la fruta y la elaboración de vino, con el consiguiente impacto en los precios del mercado interno y las exportaciones.
Numerosas regiones de Australia están sufriendo temperaturas récord cercanas a los 50° grados Celsius (122 Fahrenheit), mientras todo el país atraviesa una prolongada ola de calor.
Las localidades rurales de Hopetoun y Walpeup en el estado de Victoria registraron máximas de 48,9 °C (120 °F), lo que supera los récords establecidos en 2009, cuando 173 personas murieron en los devastadores incendios forestales en el estado, cuya capital es Melbourne. Aunque aún no se han reportado víctimas por el calor, las autoridades de Victoria instaron a la precaución mientras tres incendios forestales ardían fuera de control, afectando incluso zonas de viñedos.
Melbourne, la ciudad más grande del estado, también estuvo cerca de su día más caluroso. Quizás en ningún lugar fue más evidente el calor abrasador que en el gigantesco complejo de estadios Melbourne Park, donde las habituales multitudes que se agolpan fuera del torneo de tenis del Abierto de Australia se ahuyentaron a medida que las temperaturas se disparaban.
Problemas en los viñedos
Durante este mes de enero de 2026, las altas temperaturas concentradas en una ola de calor que ya lleva una semana están impactado severamente en la cosecha de uva, incrementando las dificultades tras una primavera marcada por heladas devastadoras en regiones como Canberra.
Los efectos principales del calor extremo incluyen:
- Adelanto de la cosecha: Los calores extremos aceleran la maduración de las uvas, provocando que variedades blancas y tintas maduren simultáneamente. Esto genera la llamada «compresión de la cosecha», que se realiza en menos tiempo que lo habitual y a su vez genera saturación en la capacidad de procesamiento en las bodegas.
- Alteración de la calidad: El calor excesivo causa una acumulación rápida de azúcares y una caída brusca de la acidez antes de que los sabores se desarrollen por completo. Además, aumenta el riesgo de quemaduras solares en los racimos.
- Caída en la producción y exportación: Se prevé una disminución en el rendimiento y las exportaciones de uva de mesa para la temporada 2026. En regiones como Riverland, los precios de compra han caído a niveles históricamente bajos, hasta 80-120 dólares australianos por tonelada (entre $90.000 y $130.000 argentinos), situándose muy por debajo de los costos de producción.
- Heterogeneidad en los racimos: Las olas de calor provocan que un mismo racimo presente bayas en distintos estados de maduración, lo que obliga a una cosecha manual más selectiva y costosa.
La ola de calor de enero de 2026 ha golpeado con mayor dureza a las regiones del sureste de Australia, donde las temperaturas han superado los 40 °C de forma sostenida.
Las zonas vitivinícolas más afectadas incluyen:
- Riverina (Nueva Gales del Sur): Identificada como una de las áreas más impactadas debido al aumento extremo del calor durante la semana del 25 de enero.
- Victoria (Noreste y Centro): Regiones en el noreste del estado y áreas cercanas a Melbourne han enfrentado condiciones críticas que amenazan la maduración equilibrada de la uva.
- Australia Meridional (Riverland y alrededores): Localidades como Port Augusta y Tarcoola registraron picos cercanos a los 48 °C, afectando la zona de cultivo de las regiones del interior.
- Canberra (Distrito de la Capital): Aunque sufrió heladas severas meses antes que ya habían mermado la cosecha de 2026, las altas temperaturas actuales complican la recuperación de los viñedos sobrevivientes en áreas como Murrumbateman y Lake George.
- Australia Occidental (Swan Valley): Continúa bajo presión tras registrar veranos históricamente calurosos, con riesgos de pérdida total de cultivos en variedades como Shiraz y Chardonnay si el calor persiste por más de cinco días consecutivos.
Estas regiones concentran gran parte de la producción masiva del país (especialmente el eje Riverland-Riverina-Murray Darling), lo que pone en riesgo el volumen total de exportación para este ciclo.
Las variedades que mejor están resistiendo la ola de calor de 2026 en Australia son aquellas de origen mediterráneo y nuevos cruces científicos, seleccionados por su capacidad para mantener la acidez y tolerar el estrés hídrico.
1. Variedades Tintas (Resiliencia térmica)
- Nero d’Avola: Originaria de Sicilia, es una de las grandes triunfadoras. Soporta condiciones cálidas y secas, requiriendo menos agua y logrando madurar después de que los picos de calor más intensos han pasado.
- Garnacha (Grenache): Especialmente las de cepas viejas, muestran una gran adaptación al calor extremo comparadas con variedades más sensibles como el Pinot Noir.
- Montepulciano y Aglianico: Estas uvas italianas tardías mantienen su estructura y acidez natural incluso en veranos tórridos.
- Tyrian: Un cruce australiano entre Cabernet Sauvignon y Sumoll (uva catalana) desarrollado por el Csiro. Madura más tarde y mantiene niveles de acidez y pH ideales para climas secos.
2. Variedades Blancas (Resistencia y Acidez)
- Vermentino: Procedente de Cerdeña, es capaz de retener frescura y acidez en temperaturas superiores a los 40 °C, además de ser eficiente en el uso de agua.
- Fiano: Muy valorada en regiones cálidas por su atractivo sabor y capacidad para no desequilibrarse ante el calor extremo.
- Assyrtiko: La uva reina de Santorini (Grecia) se está plantando en el sur de Australia debido a su resistencia innata a suelos áridos y vientos cálidos.
3. Uvas de mesa (innovación genética)
- Variedades Serena: Recientemente introducida tras investigaciones genéticas, esta variedad muestra una excelente adaptación a las zonas de cultivo intensivo en Australia.
- Thompson y Crimson Seedless: Siguen siendo las más populares en el mercado de mesa por su robustez, aunque bajo sistemas de riego tecnificado con desnebulizadores para enfriar el dosel.
Además, el sector está apostando por portainjertos resistentes a la sequía desarrollados por Wine Australia para proteger incluso a variedades clásicas como el Shiraz.
Fuente: Agencia AP












