Luego de tres meses de duras negociaciones en reuniones paritarias entre la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas de Argentina (Foeva) y los representantes de las empresas vitivinícolas del país, finalmente ambas partes acordaron el 19/3/25 un aumento escalonado del 12% para los próximos 6 meses, arrancando con el sueldo de abril. El pacto salarial, refrendado por el Ministerio de Trabajo, incluyó una suba en el precio que se les está pagando a los cosechadores, arribándose a la cifra de $555.
Finalmente, aunque no con los valores de aumento pretendidos por los trabajadores y sus representantes sindicales, la paritaria del gremio vitivinícola cerró con un acuerdo de suba del 12% acumulativo para los proximos 6 meses, desde abril a agosto de 2025. Con esta cifra, según fuentes de los trabajadores consultadas por Enolife, «mejoramos en parte nuestra situación, históricamente atrasada, aunque quedamos por debajo de la inflación proyectada para los próximos 6 meses y no recuperamos en nada la pérdida del poder adquisitivo que venimos sufriendo desde hace años».
Por el lado de los representantes de la industria, Mauro Sosa, gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este de Mendoza, explicó en dialógo con periodistas de diario Los Andes: «La paritaria se cerró acordando el precio del tacho de uva para los cosechadores. Y para operarios de bodega, se cerró con un aumento pactado de marzo a agosto: marzo y abril un 4% en el bimestre, o sea un 2% mensual… Y así para mayo, junio, julio y agosto, también con un 4% bimestral».
En cuanto a los trabajadores de bodegas, el aumento será el mismo, del 12% acumulativo en 6 meses, aunque con distinta distribución mensual y diferencias en la composición del salario. Así lo amplió el dirigente Sosa: «En viña, hay una parte que es no remunerativa del 0,5%, y una parte remunerativa del 1,5%… Si lo metemos todo junto, se puede enredar, pero en términos generales, el incremento es del 2% mensual».
Con el esquema de aumentos acordados tras 7 reuniones, el salario básico para los trabajadores de viña quedará cercano a los $610.000, mientras que el de los operadores de bodegas llegará a los $700.000. Y el valor que se pagará por cada tacho de uva cosechado es de $555.
Si bien el criterio de la discusión y el acuerdo se basó en el crecimiento proyectado de la inflación en Argentina en los próximos 6 meses, esas cifras se revisarán a partir de agosto, cuando, según aseguraron desde Foeva, «se comprometieron a reabrir la negociación, luego de evaluar la situación del económica y las condiciones del mercado vitivinícola».
Si bien en principio los dirigentes sindicales se mostraron satisfechos con el acuerdo salarial alcanzado, advirtieron que sus representados necesitan «mejoras reales en el poder adquisitivo del salario de los trabajadores», por lo que no bajarán sus banderas y volverán a la carga en 6 meses. En tanto, los representantes de las empresas vitivinícolas, remarcaron que no pudieron hacer un esfuerzo mayor ya que por el bien de todo el sector «es necesario mantener costos sostenibles».

Algunas voces desde el sector de los trabajadores también se quejaron de que, en términos comparativos, el aumento obtenido por los empleados vitivinícolas quedó hasta 2 puntos porcentuales por debajo del otorgado al sector estatal.
Los aumentos, en su mayoría, se liquidarán como sumas no remunerativas, es decir que no se incorporarán al sueldo básico, por lo que el impacto en los haberes netos será menos. Todo indica que en agosto próximo, cuando la negociación se reabra, el próximo período paritario será aún más desafiante.